Soy una mujer recién separada de su esposo, como es lógico después de una separación me encuentro muy desubicada sin saber qué camino voy a tomar, decidí entrar a un gimnasio para distraerme un poco y para estar un poco en forma pues en verdad mi cuerpo esta bien formado. Soy delgada pero algo musculosa mis glúteos son grandes y parados, mis senos son grandes redondos y bien parados, mi cintura es pequeña y mis piernas son gruesas; es aquí donde comienza mi historia.

Los días trascurrían sin ningún contratiempo iba al gimnasio todos los días, el instructor de las mujeres era un hombre blanco de cabello cenizo de aproximadamente unos 36 años su cuerpo era bastante musculoso, su pompis era fuerte y redondo siempre estaba vestido con bicicleteros lo cual dejaba notar lo grande y grueso que tiene su pene siempre se mostraba muy amable conmigo y muy atento a mis ejercicios lo cual hizo que entabláramos una buena amistad, al igual que el instructor de los hombres el cual siempre trabajaba en la segunda planta del gimnasio pero éste es de color negro y de menos edad.

Cierto día decidí continuar con la rutina después de que todas mis compañeras se habían marchado el instructor de mujeres me dijo que si necesitaba algo lo llamara que iba a estar en la parte de arriba con el instructor de hombres, yo seguí montando bicicleta y me podía ver a través de un gran espejo y veía como la trusa que era seda dental se metía en mis nalgas por entre el bicicletero esto me fue poniendo algo arrecha pues desde que me separé de mi esposo no había vuelto a tener relaciones sexuales. Como estaba sola en aquel gran salón decidí masturbarme y mirándome en el espejo me acariciaba imitando que era un hombre el que lo hacía, empecé acariciándome los senos los cuales los saqué entre la trusa y con la punta de mi lengua trataba de mojar mi pezón después me tocaba mi vagina y me metía el dedo entre la trusa estaba en esto cuando de pronto sentí la voz de mi instructor que me decía:

– ¿Que haces?.

Yo me sorprendí un poco y traté de acomodar mis senos pero él me dijo que no lo hiciera que quería ver lo lindo que eran mis senos, como estaba tan arrecha no me hice de rogar y él se acercó a mí y tomando la tira de mi trusa la bajó y poco a poco fue quitándomela hasta quedar al descubierto mis grandes senos sólo quedé con el bicicletero mientras me besaba en la boca me acariciaba los pezones los cuales estaban muy tiesos al igual que su polla que yo acariciaba a través de su pantalón. Mientras me besaba me decía que hacía mucho tiempo quería hacer lo que estaba haciendo y lo rico que besaba yo le dije que me cogiera que hacía mucho tiempo no lo hacía con un hombre y entre los dos sin dejar de besarnos nos fuimos quitando la ropa. Cuando estuvimos totalmente desnudos lo besé por todas partes desde el cuello, su pecho, su estomago el cual recorría con mi lengua hasta llegar a su pene él cual lo besé muy suavemente y lo acariciaba con mis manos al igual que sus güevas.

Después empecé a chuparlo hasta metérmelo todo en la boca poco a poco fui chupándolo con más fuerza, él sólo miraba y me decía que siguiera que estaba mamando rico, me decía:

- Ah perra qué rico que mamas seguir… seguir así.

Después le dije que se volteara que quería morderle las nalgas pues es lo que más me ha llamado la atención y en efecto se volteó de espaldas a mí y empecé a besar sus nalgas y después a morderlo con mis manos abrí sus nalgas y con mi lengua recorría su ano, esto lo puso demasiado arrecho y me decía:

- Zorra nunca nadie me había hecho esto, es delicioso.

Yo seguí haciéndolo con más fuerza, después le dije que quería que me hiciera lo mismo que yo le había hecho, él me dijo que me sentara en la bicicleta estática que me había visto y lo había provocado mucho, así lo hice y sentada en la bicicleta levanté una de mis piernas mientras él se inclinó y empezó a chupar mi clítoris, yo acariciaba su cabello, después con sus dedos empezó a introducirlos en mi vagina y hacer movimientos como si fuera su polla la que estaba en mi cuca, yo le pregunté si estamos solos él me contestó que no que arriba estaba el instructor de hombres, yo le dije que subiéramos, él me dijo está bien pero quiero que cuando estés subiendo las gradas me muestres el culo, cuando iba en el tercer escalón él me dio la orden de que parara y me abriera las nalgas, yo lo hice con mis manos me abrí las nalgas mostrándole el hoyito, le pregunte que si le gustaba mi ano él me contestó:

- Esta divino y delicioso

Luego le dije que ahora quería que me lo lamiera como yo se lo había lamido y parando mis nalgas desde el primer escalón acercó su cara a mis nalgas y con su lengua empezó a abrir mi culo yo hacía movimientos sensuales y miré hacia el segundo piso y estaba el instructor de hombres y dos hombres más, quienes estaban mirando extasiados y acariciaban sus vergas y me decían:

- ¡Como te ves de linda así… mientras te chupan el culo!.

Yo sacaba mi lengua y la pasaba por mis labios insinuándoles que quería comérmelos, entonces le dije al instructor que sus amigos querían ver cómo se comía mi culo, él subió otro escalón y yo en cuatro quedé con el culo parado y abierto, el instructor cogiendo su verga empezó poco a poco a sobarla en mi hoyito hasta que por fin fue introduciéndola en mi culo los otros chicos seguían jalándose las vergas mientras veían como el instructor seguía comiéndome por el culo. Después uno de los chicos dijo:

- Por qué no la haces subir en cuatro con la verga dentro del culo.

El instructor que me estaba comiendo me dijo:

- Vamos perra sube que mis amigos quieren ver cómo te arrastras con una verga dentro del culo.

Dándome nalgadas me hacía subir en cuatro las escaleras, mientras sus amigos me gritaban apretando y meneando sus vergas:

- Mira zorra lo que te esta esperando, este trío de pollas.

Seguía subiendo y cuando llegué donde estaban los chicos inmediatamente me llevé a la boca la verga del negro y me decían:

– Eso perra mama mientras te abren el culo.

Yo les decía:

– Y ustedes perros sigan pajeándose mientras me como esta verga… mientras me abren el culo para recibir sus vergas.

Yo le decía al instructor que me estaba dando por el culo que me diera más y así lo hizo, después le dije al negro que me clavara por la cuca y se acostó en el suelo mientras yo me le montaba al instructor le hice señas a otro chico que cambiara, el otro chico se acercó y sin pensarlo dos veces clavó su verga en mi culo los otros dos se pararon al lado mío mientras los mamaba a cada uno, subí y bajé sintiendo sus miembros en mi apretado culo, mi vagina y mi boca, lamí sus vergas y sentí mi cuca y culo perforados hasta que un inmenso mar de semen me llenó todos mis orificios estremeciéndome, moviéndome y disfrutando mientras todos se venían en mí y me decían lo puta y buena hembra que era.

Descansamos un poco y como no podía desaprovechar esa oportunidad de tener esas vergas a mi disposición les dije que mi culo podía con dos pollas al tiempo, que me metieran dos vergas, mientras uno de ellos se acostaba en el piso yo me le senté encima colocando la punta de su verga en mi ano empezándola a introducir centímetro a centímetro, cuando ya me había sentado en ella entrando toda llamé al negro y le dije:

- Que esperas negro arrecho… métemela en el culo.

El negro me dijo:

- Yo no quiero perderme esta oportunidad.

Detrás de mí sintiendo un fuerte dolor en mi culo era el negro que templó mi ano tratando de que su verga entrara donde ya estaba la otra, empujó su gran verga e introdujo su verga aprisionando la otra y acompasando el ritmo de ambas vergas, sentía cómo si me hubieran metido un brazo y les grité:

- Perros arrechos me van a romper el culo con esas dos vergas.

Respiré profundo y empujé mi culo hacia atrás para que ambas vergas entraran totalmente, con el fuerte ritmo que puse ambos llenaron mis intestinos de leche rápidamente terminando ese gran culeada que a pesar de mi excitación no podía aguantar más. Me dejaron el culo adolorido y tan dilatado que mi instructor no se aguantó las ganas y haciéndome poner nuevamente en cuatro lubricó mi culo con crema y metió un bate de béisbol en mi culo y llamó a todos mostrándoles cómo habían entrado 10 centímetros de ese bate en mi culo, yo los miré con arrechera y le dije a mi instructor que lo sacara y metiera suavemente para poderme venir, éste inició su rutina de mete y saca haciéndome llegar en pocos minutos, no aguanté la sensación de sentir ese enorme instrumento en mi culo y la cara babeante de excitación de todos mirando mis nalgas y entre gemidos me vine haciendo que el enorme instrumento entrara hasta donde más no podía.

Los invité a todos a tomar una ducha y cuando llegamos me arrodillé y les pregunté que si no tenían ganas de orinar porque yo tenía ganas de que me orinaran esas grandes vergas, se rieron y entre asombrados y excitados me rodearon y empezaron a dirigir sus chorros de orín en mi cara, mis tetas, mi espalda y mi culo sintiendo sus grandes chorros tibios en todo mi cuerpo, disfruté al máximo tocando sus güevas mientras me orinaban. Cuando terminaron me dirigí al baño de damas y me duché para quitarme todo el semen que habían dejado aquellos cuatro hombres y me fui a casa sin que ellos me vieran salir.

Al día siguiente uno de los chicos que me comieron en el gimnasio me llamó y me preguntó que si podía invitarme a un asado con unos amigos suyos distintos a los del gimnasio, yo acepté encantada pensando que tal vez quería continuar con lo ocurrido el día anterior, me vestí con pantalones ajustados los cuales dejaban ver claramente mis nalgas redondas y mis enormes piernas una blusa anudada a la cintura permitiendo mostrar mi ombligo y unas sandalias de plataforma con tacón puntilla de 14 cm de alto lo cual me hacía ver un poco más delgada.

Llegó en su carro a eso de las ocho de la noche, llegamos a la casa que era a las afueras de la ciudad era especie de casa campestre, me presentó varios de sus amigos los cuales se mostraron muy amables y atentos todo el tiempo yo siempre les respondía con una sonrisa un poco coqueta, de pronto a eso de la media noche uno de los amigos se dirigió a mi ofreciéndome un trago y me preguntó si me gustaría salir con él una noche de estas, yo le dije por qué no, mi amigo estaba observando y me dijo:

- ¿Te gusta mi amigo?

Yo le respondí que sí, me parecía muy interesante, él me contestó él quiere comerte esta noche, yo le respondí que cómo sabía, él me contestó, me lo dijo y quiere irse contigo esta noche, yo le respondí:

– Yo quiero que vayas tú también y si puedes llevar otro amigo mucho mejor tú sabes que me gusta al por mayor.

El me respondió:

– Entonces voy a decirle a otro amigo que hace rato te esta admirando.

Mi amigo habló con los dos chicos y con un gesto me hizo señas de que ya nos íbamos nos subimos al carro de mi amigo yo lógicamente me subí en la parte de adelante y los otros dos chicos atrás, uno de ellos preguntó a dónde íbamos yo le respondí inmediatamente que fuéramos a un motel, como la situación ya estaba candente, y no aguantaba las ganas de poder chupar esas tres hermosas pollas y sólo de imaginar se me alboroto el calor y sin pensarlo más empecé acariciar la polla de mi amigo por encima del pantalón, a medida que la acariciaba ésta iba creciendo. Después bajé el cierre y con mi mano la saqué de su pantalón al verla tan tiesa y tan parada no aguanté las ganas me incliné y le di una gran mamada los chicos que iban atrás al ver cómo se la mamaba me llamaron para que me pasara para atrás y sin detener el auto me pasé para atrás donde los dos chicos ya estaban con sus enormes vergas en la mano pajeándose, me senté en la mitad de ellos y mamaba simultáneamente ambas vergas.

Cuando llegamos al motel ya los cuatro estábamos listos para una gran fiesta cuando entramos a la habitación me dijeron:

- Bueno puta a lo que vinimos… empieza a quitarte la ropa que te queremos clavar estas tres vergas en tu culo

Yo les contesté:

– Y yo quiero seguir chupando estos tres pedazos de carne cabrones

Me hicieron subir a la cama y colocaron música para ambientar la situación me dijeron que les hiciera un streeptease y con movimientos sensuales me fui quitando poco a poco la ropa empezando por la blusa como no tenía brassier mis senos redondos quedaron al aire me acariciaba mis tetas y ellos también acariciaban mis tetas al tiempo que seguían masturbándose. Después bajé el cierre de mi pantalón y poco a poco y con movimientos sensuales bajaba el pantalón quedando solo mi diminuta tanga que salía de entre mi culo y parándolo frente a la cara de los tres chicos así me quedé un buen rato para deleitarlos con mi culo esto pareció ponerlos más calientes, los tres chicos lo acariciaban al igual que mi cuca me sobaban sus dedos en mi hoyito. Cuando me quité el pantalón y la tanga solo me dejé puesto las sandalias y yo les dije:

- ¿Quién me va a comer primero?.

Mi amigo dijo:

- Escoge tú la verga que más te provoque.

A ver les dije y mirando las tres vergas le dije a uno de los chicos:

- Empieza tu primero tienes la polla más grande y más gruesa como me gusta a mí.

Se acercó a la cama y yo le dije primero quiero que me lamas el culo pues me encanta me den lengua en el culo y la cuca y parándome de espalda y colocando mi culo en su cara lo abrí para que me chupara el culo y la cuca, él me mordía mis nalgas a la vez que me acariciaba la cuca después de un rato me dijo que me acostara boca arriba que me iba a dar por la cuca y abriendo mis piernas como un compás clavó su verga en mi cuca , los otros dos chicos se colocaron a la cabecera y con sus vergas apuntando en mi boca las cuales mamaba simultáneamente y a veces me llevaba las dos al tiempo a la boca.

Después mi amigo dijo dale por el culo que es lo que más le gusta a ella, yo le dije a mi amigo que me diera por la cuca mientras su amigo me cogía por el culo , mi amigo se tendió en la cama y yo encima de él metí su verga en mi cuca mientras su amigo sobaba la verga en mi culo poco a poco fue metiendo su gorda verga en mi culo sus movimientos cada vez eran más salvajes tanto que mi amigo no tenía necesidad de moverse, mis tetas se movían tanto que golpeaban la boca de mi amigo y éste aprovechaba para chupármelas, mientras esto ocurría yo seguía mamando la verga del otro chico yo les dije cuando se vayan a venir quiero que se vengan en mi boca quiero tragarme su semen y cuando fueron a llegar al tiempo me hicieron tender en la cama boca arriba y todos apuntaron sus vergas a mi cara, yo les mojaba la punta de sus vergas con mi lengua, el primero en llegar fue mi amigo me echó todo el semen en mi boca y era tanta leche que se me escurría por entre los labios yo lo recogía con mis dedos y después me los chupaba como si se tratara del más rico helado así hice con los otros dos chicos, después con mi boca escurría las tres vergas para sacarles hasta la última gota de semen

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