Tengo una novia “seria” pero es del tipo de chicas que lo hacen pero no les gusta demasiado. Yo no tengo la culpa, es solo que tiene algunos problemas de tipo emocional y que no es una persona muy sexual. No me malinterpreteis, es una chica extremadamente guapa, con pelo rubio dorado y un cuerpo alucinante.

Me encanta estar con ella, pero sexualmente es muy frustrante.

Llevo con ella casi dos años y conozco muy bien a su madre y a su hermana de 18 años.

De hecho, su hermana, Jamie, dice que se siente muy a gusto conmigo, como si fuese su hermano.

Sé que lo que dice es verdad por la forma en que anda por la casa con su traje de baño sin importarle que yo esté allí. (La mayoría de las chicas son muy celosas de su cuerpo a esa edad.) Me cuesta mucho sentirme tan cómodo como ella cuando hace eso ya que su bikini de tirantes es muy revelador. Esto no sería de gran importancia si no tuviese un cuerpo espléndido. Pero lo tiene. Mide 1’78 y pesa unos 52 kgs.

Tiene un perfecto pelo largo y rubio, y unas increíbles y bronceadas piernas.

Son tan largas que puedo imaginarme la forma en que me envolverían. Por supuesto, ella no es de gran ayuda a mi frustración sexual cuando se pone esos pantaloncitos cortísimos que tanto le gustan y que dejan entrever la parte inferior de las cachas de su culo.

Esta chica es perfecta. Durante este último año la he espiado cuando ve la televisión en el sofá con las piernas completamente separadas y sus bragas asomando por los lados de sus pantaloncitos.

Descubrí que era una chica muy sexual cuando casualmente me preguntó un día si yo sabía por qué tenía algunos sueños muy eróticos en los que aparecía un chico de su colegio.

Una vez que yo estaba muy enfermo, me quedé dormido en casa de mi novia.

La puerta de la habitación de mi novia estaba abierta y Jamie acababa de darse una ducha.

Ella sabía que yo estaba en la habitación de al lado pero pensó que estaba aún dormido.

Pasó por delante de la puerta de la habitación sin ropa de cintura para arriba y pude echar un rápido vistazo a sus perfectamente redondeados y firmes pechos. Siempre había imaginado que serían suficientemente grandes como para llenar mis manos y poder correrme encima de ellos.

Aunque estaba enfermo, me hice una paja y me corrí encima de la cama de mi novia.

Otro día, me senté con mi novia en el sofá y su hermana estaba tendida en el suelo.

Miré por el rabillo del ojo el perfecto culo de Jamie que siempre conseguía ponérmela dura.

Es de la clase de culo que no es grande pero que tampoco es tan pequeño como para no marcarse a través de los pantaloncitos vaqueros. Siempre sueño con follármela por detrás. Entonces, se levantó para ir al cuerto de baño. Desde donde yo estaba sentado, podía ver la puerta del baño tras la esquina del pasillo. Jamie debió no darse cuenta de ello ya que dejó la puerta del baño abierta al sentarse en el water. Debió pensar que yo no iba a levantarme y que por tanto no podía verla.

No quería que pensase que estaba mirándola así que seguí apuntando con mi cabeza a la televisión pero mirando con toda mi atención por el rabillo del ojo hasta que acabó. Pensé que aquello había sido genial pero mi polla se puso tiesa inmediatamente cuando se puso en pie y de cara a mí con los pantalones por las rodillas mientras se limpiaba. Durante aquel periodo de 5 segundos pude ver aquello con lo que siempre había soñado. El pelo de su coño era oscuro y bien cuidado.

Sus caderas estaban bronceadas y ella las movió de un lado a otro lentamente en mi dirección mientras se volvía a subir los pantalones. En aquel momento me corrí en mis pantalones ante aquella preciosa vista y volví a posar mis ojos en la televisión al tiempo que ella entraba de nuevo en la habitación, sin saber lo que me había hecho. Jamie quería sentarse en el sofá así que mi novia y yo nos sentamos en el suelo.

Me había acostumbrado tanto a estar con aquellas dos chicas alrededor mío que hice lo que todos los chicos hacemos cuando vemos la televisión: me metí la mano en los pantalones. Sabía que Jamie podía ver mi mano metiéndose allí dentro. Entonces, levanté mi mano de forma que mis pantalones se separasen de mi cintura, dejando a la vista mi dura polla a cualquiera que estuviese más alto que yo. Como estaba tumbado en el suelo, Jamie estaba por encima de mí. Sabía que estaba viendo la televisión pero tenía

la esperanza de que mirase hacia abajo y viese mi enorme y dura polla. Quería devolverle el favor.

Oi a Jamie retorcerse en el sofá e imaginé que era porque quería una mejor perspectiva.

Entonces, mi novia, Susan, dijo que se iba a ir a la tienda de la esquina a comprarse algo para beber. Yo le dije que prefería quedarme a ver aquel programa, así que se fue sola.

Jamie se levantó y entró en su habitación. Me acaricié la polla ahora que ya estaba completamente caliente y por fin solo. Justo cuando estaba a punto de correrme, la dulce voz de Jamie salió de su habitación pidiéndome que fuese a ayudarla con algo.

Me levanté y caminé hacia su habitación. Me di cuenta de que la puerta estaba cerrada.

Me acerqué a ella y escuché un débil zumbido desde el interior. Esperé con curiosidad pero luego llamé a la puerta. Jamie me dijo muy sensualmente que entrase. Casi me muero cuando la vi casi desnuda, tumbada en la cama con un vibrador de 30 cms. Solo llevaba puestas unas braguitas rosa, pero las había apartado a un lado, dejando a la vista su excitante raja. Tenía el vibrador metido hasta la mitad de su longitud zumbando ruidosamente. Jamie gimió pidiéndome que me acercase. Confuso pero excitado, caminé hasta un lado de la cama. Dejó el vibrador dentro de ella y usó sus manos para alcanzar mi paquete. Rápidamente, de un tirón abrió los botones de mi pantalón y mi dura polla salió disparada de dentro. Al verla, se retorció de placer. Lentamente, empezó a acariciar mi verga con sus manos mientras el vibrador zumbaba en su interior. Entonces tiró de mí hasta hacerme subir a la cama y lentamente colocó su boca delante de mi tiesa polla. Sus labios se separaron y su lengua empezó a moverse de arriba a abajo por los lados y por la punta de mi aparato. Luego se la metió entera en la boca y empezó a moverse de una forma salvaje.

El vibrador seguía zumbando y, esto unido a sus rápidos movimientos, hizo que el placer que sentía creciese sin cesar. Podía sentir su cálida y húmeda boca alrededor de mi polla y entonces empecé a correrme. Jamie ni siquiera cambió la expresión de su cara cuando me corrí en su boca.

Al contrario, me la chupó con más fuerza y se tragó hasta la última gota con erótico placer.

Entonces, experimentó un enorme orgasmo fruto de los movimientos del vibrador y de la excitación de chuparme hasta la última gota de mi leche. Gimió con fuerza y me agarró con fuerza el culo con sus manos.

Jamie se sacó el vibrador y me atrajo hacia ella. Entonces se puso a cuatro patas y me suplicó que me la follase por detrás. Me lo pensé un momento, sabiendo que era la hermana de mi novia.

Pero mi polla palpitaba ante la vista de aquel culo que esperaba a que entrase en él.

Antes de que pudiese pensar nada más, Jaime me atrajo a su interior y rápidamente sentí su cálido coño.

Estaba húmedo y estrecho. Empecé a moverme y ella a gemir con fuerza. Me acerqué peligrosamente al orgasmo y así lo hizo ella también. Nuestros movimientos se hicieron más salvajes y entonces la puerta de la habitación se abrió. Cuando me di la vuelta y vi los ojos de mi novia, mi corazón dio un salto.

¿Qué es lo que había hecho? Entonces vi que Susan empezaba a quitarse lentamente la ropa y observé su cuerpo desnudo acercarse a mí.

Dijo, “Jamie y yo llevamos mucho tiempo planeando esto. Siempre habíamos querido follarnos a un hombre a la vez.”

No podía creérmelo. Mi sueño más salvaje se había hecho realidad. Susan subió a la cama y se puso a cuatro patas justo al lado de su hermana. Saqué mi dura polla de Jamie y se la metí a Susan.

Susan se lanzó hacia atrás salvajemente. Entonces, Jamie puso su húmedo coño en la cara de Susan y esta empezó a lamérselo como una profesional. El cuerpo de Jamie se movía locamente, con sus enormes tetas rebotando mientras Susan le comía el coño. Yo seguí follándome a mi novia sin descanso y tras unos minutos de intenso placer me corrí en su húmedo coño.

Sintió el chorro de semen estrellarse contra el fondo de su vagina y eso la hizo correrse en aquel preciso instante. La excitación comenzó a decrecer y pensé que ya todo había acabado.

Me equivocaba. Me hicieron tumbarme con la espalda sobre la cama y empezaron a chuparme la polla.

Normalmente no suelo aguantar tanto en un mismo día pero estaba tan cachondo que aún quería más.

Me chuparon la polla por turnos y se besaron la una a la otra mientras lo hacían. Levanté la vista y descubrí que también se estaban masturbando mutuamente. Una me chupaba los huevos mientras la otra movía mi polla de arriba a abajo. Sentía su largo pelo rubio sobre mi cuerpo mientras se metían mi polla en sus bocas. Entonces, me di cuenta de que ya no podía aguantar más así que me agarré a la cama con las manos y me corrí con un orgasmo atronador. Susan y Jamie compartieron el semen y este les cayó por sus caras y sus tetas.

Luego nos vestimos y volvimos a ver la televisión.

Su madre volvió a casa y nos preguntó qué habíamos hecho todo el día solos.

“No demasiado” dijimos al unísono y las chicas me dedicaron una sonrisa de lo más sexy.

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