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Hola! Mi nombre es Sabrina y tengo 15 años. Nací en Puerto Rico de madre dominicana y padre puertorriqueño. No soy muy alta, tengo el cabello oscuro y los ojos verdes. Todos dicen que estoy muy rica, desde mi padrino hasta mis primos, con quienes he tenido experiencias que luego les platicare. Lo que les quiero contar ahora me paso hace unos meses con un chico uruguayo de 32 años que conoci en un chat room. A mi siempre me ha gustado masturbarme y lo hago desde no se que edad,pero hacerlo junto a alguien que esta a miles de kilometros de distancia es algo excitante. Y mas aun si la otra persona te va diciendo lo que tienes que hacerte. Este relato lo escribi a peticion de mi cybernovio pues queria guardarlo de recuerdo de la noche que pasamos. Aqui les va:

“Como me pediste, aqui te estoy escribiendo lo que disfrutamos la otra noche. No me acuerdo mucho de lo que hablamos, ni que decias para exitarme tanto, pero estaba tan caliente que solo queria hacer todo lo que me pedias. Primero me pediste que me quitara los panties y me los quite, me subi la bata hasta las tetas y comence a tocarmelas, con una mano te escribia y con la otra me acariciaba el clitoris, cada vez mas rapido. Me meti un dedo en mi rajita y lo movi, empece a meterlo y sacarlo rapido rapido, tu seguias hablandome y exitandome hasta que me vine. Luego me dijste que fuera a buscar una zanahoria,traje una como de 5 pulgadas la punta era como del fino de mi dedo pulgar y luego se iba poniendo mas gorda.

Me dijiste que me la metiera abri bien las piernas y empece a metermela . Estaba todavia mojada y me la meti hasta casi llegar a la mitad y segui empujando. Me dolia un poco y te lo dije, tu me preguntaste si me gustaba y te dije que si. Me la empuje mas hasta que la tube toda adentro y entonces me dijiste que la metiera y la sacara..mmmmm que rico sentia. me la deje toda adentro y me agarre las tetas y me las aprete y me pellisque los pezones. Me molestaba la bata y me la quite. esta toda desnuda con una mano en el teclado, las piernas bien abiertas y la zanahoria metida hasta el tronco por mi puchita. Asi como estaba me comence a tocar el clitoris, me lo toque muchas veces, cada vez mas rapido y entonces me vine de nuevo.

Seguimos hablando pero no me podia sacar la zanahoria, la tenia todavia adentro porqeu los musculos de mi puchita la estaban apretando. Seguiste exitandome, diciendome que era tu puta y solo tuya que querias meterme toda tu verga y me volvias loca. Te dije que queria meterme un dedo por el culo, me dijiste que todavia no, que despues, pero ya era muy tarde. Ya tenia una pierna encima de la mesa y me habia hechado para atras y me estaba metiendo el dedo. Que rico senti con la zanahoria metida en mi puchita y ese dedo moviendose en mi culo, queria morirme. casi no podia escribirte. estuve un rato sin escribir, porque no queria sacar mi dedo del culo queria meterme otro, pero no pude. Meterme el dedo me puso bien caliente y metiendolo y sacandolo rapido, me vine otra vez fue muy rapido. entonces me pare y me saque la zanahoria de la rajita. Me dijiste que me la metiera en la boca y la chupara. MMMMMMM!!!! eso si me gusto, que rico sabia mi leche junto con el sabor de la zanahoria, me la meti toda en la boca como si estuviera chupando una verga. Luego me dijiste que querias ver cuantos dedos podia meterme en mi puchita. me dijiste que los fuera metiendo uno a uno. abri las piernas y me meti un dedo, entro facil porque estaba mojada, luego me meti el otro mmmmmm cuando fui a meterme el otro dedo, no pude y solo pude meter la puntita.Esto me calento mas y tu seguias diciendome que era una puta, que era tu putita… no podia estar sentada. deje de escribir y me pare y con tres dedos en mi raja moviendolos me recoste de la pared y abri las piernas y me agarre el clitoris y me lo pellisque hasta que me vine de nuevo. Ya me estaba cansando, pero todavia estaba caliente. Tu no me dejaste descansar y me ordenaste que me metiera la zanahoria por el culo. Me dijiste que la mojara con mi saliva pero yo te dije que mejor la mojaba con mi leche. Con la idea de meterme la zanahoria por el culo, me puse bien caliente. Me pare de la silla y subi una pierna en la asentadera. Meti mi mano por debajo y moje la zana con mi leche y comence a metermela por el culo. aaaaay como me dolio, pero me dolio tan rico segui metiendomela y moviendola.

Luego que ya estaba por la mitad adentro de mi culo, baje la pierna y comence a sentarme hasta que senti que me sentaba encima de la zanahoria, eso me la metio un poquito mas. Comence a mover las caderas y me agarre las tetas fuerte para que me dolieran tambien, ya para esto no te estaba escribiendo nada. Me decias “y? y?” pero yo no te podia contestar. Entonces me meti un dedo por mi raja y te dije como estaba, me dijiste que me metiera otro y lo hice. No te escribi mas y con la mano libre me agarre el clitoris y con dos dedos comence a frotarmelo duro y a pasarle la uña por dentro, donde es mas sensible…. queria que me doliera todo como me dolia el culo. Cuando me vine lanze un gritito,y todo me temblo. Me dolian las piernas por estar medio sentada pero estaba feliz y satisfecha. Me dolia mi culito, la puchita, y las tetas y todo gracias a ti amor. Pero lo que mas me gusto fue cuando me dijiste puta, eso era lo que mas me calentaba. Creo que eso es todo amor, si se me olvido algo, me lo acuerdas esta noche. Espero que te guste. A ver que cosas me vas a ordenar que haga hoy.

Eso me ha tenido pensando en ti todo el dia y he estado muy caliente. Espero que se te ocurran cosas buenas.”

Bueno, eso es todo por ahora, luego les platicare mis otras experiencias reales y ciberneticas.

Besos;

Era la tercera vez que me apeaba del autobús en aquella gasolinera de carretera y como las dos anteriores dirigí mis pasos hacia la casita situada a su derecha en la que un gran letrero luminoso anunciaba “CLUB”.

Había pasado gran parte de la tarde, como en las dos ocasiones precedentes, en arreglarme, pintarme, seleccionar mi mejor vestido y localizar alguna joya que aún se había salvado de mi situación de extrema misera.

El anuncio lo decía claro “… si eres joven, atractiva, simpática y quieres ganar más de 20.000 pesetas por noche, llámame…”

Era la tercera vez que había llamado para concertar una entrevista. Las dos anteriores había retrocedido antes de cruzar la puerta de aquella casita, volviendo a mi casa para desplomarme sobre la cama llorando desesperadamente.

Hacían seis meses que un desgraciado accidente de moto se había llevado la vida de mi marido, cuyo seguro caducado hacía tiempo, junto a que su trabajo era independiente y no estaba dado de alta en la Seguridad Social, me había dejado sin pensión y mis pocos recursos económicos ya se habían agotado.

Yo soy joven, tengo treinta y dos años, atractiva, cara agradable, un metro sesenta y ocho de estatura, pechos firmes y proporcionados, piernas largas, etc., era simpática y puedo seguir aparentándolo y no es que quiera ganar 20.000 pesetas, si no que … NECESITO ganar aunque sea mucho menos.

No tengo deseos de vivir, pero tampoco deseo morir en la miseria.

Había decidido que a la tercera tenía que ser la definitiva. O me hacía puta de una vez o me tomaba todas las pastillas que tenía por casa, también de una vez y me iba en busca de mi fallecido compañero.

Di el paso definitivo. Con mano temblorosa, empujé aquella puerta siendo recibida por una oleada de humo de tabaco, olor a perfumes baratos y a sudor.

Me acometió un principio de desmayo pero lo superé dirigiendo mis pasos inseguros hacia el mostrador, donde un harén de golfas trataba de hacer las delicias de una jauría de camioneros.

De repente se produjo un silencio, todas las miradas se dirigieron hacia mí y parecía que el tiempo se detenía.

En los ojos de ellos me parecía leer “CARNE FRESCA” y en los de ellas “LA COMPETENCIA”… Estuve a punto de girarme y salir corriendo.

-¿Está el señor Ramón…? – me oí decir – Soy Sara y he quedado con él.

Ya estaba hecho. No había marcha a atrás. Ya era una puta.

- Un momento que le aviso – me respondió una rubia oxigenada desapareciendo por una puerta.

Me quedé esperando mientras los camioneros me desnudaban con sus lascivas miradas y las putas curioseaban mi aspecto. Fueron muy duros aquellos minutos hasta que apareció de nuevo la oxigenada y me indicó.

- El señor Ramón te espera, acompáñame..

Seguí a la rubia por un estrecho pasillo hasta un pequeño despacho en el que me indicó otra puerta.

- El señor Ramón está ahí dentro, ya puedes pasar – dijo retirándose

Pasé tímidamente la puerta indicada esperando encontrarme en el verdadero despacho del vividor y cual no fue mi sorpresa al encontrarme en un solarium con una gran piscina climatizada, decorado con una asombrosa vegetación.

El señor Ramón estaba cómodamente bañándose y al entrar yo salió del agua, completamente desnudo.

El señor Ramón tenía unos cuarenta años, medía un metro noventa, pesaría unos ochenta y cinco kilos, pelo rapado, espaldas anchas y minúscula cintura.

- ¡Desnúdate..! – fue su saludo

- ¡…Pero…! – balbucí.

- ¡Desnúdate o vete..!

No tenía alternativa, había ido a eso y lo entendí. Iba a ser mi bautismo de fuego.

Comencé a desnudarme con la vista clavada en el suelo, pensando en aquellas últimas palabras “… denúdate o vete…” aún estaba a tiempo. Me seguí denudando.

Me quité la blusa y la falda. Titubeando solté el enganche del sostén y me lo quité de espaldas a él. Metí mis dedos por el elástico de las bragas y comencé a bajarlas.

- ¡Quieta..! – me dijo – No te quites las bragas que eso me gusta hacerlo a mí. Date la vuelta.

Me giré despacio tratando de cubrir con los brazos mis desnudos pechos, con la mirada aún fija en el suelo.

-¡Mírame..! – me ordenó

Levanté la vista y lo miré. Estaba a unos tres metros, sonriente, observando mi cuerpo y con el pene totalmente erecto. Como hombre estaba impresionante, pero yo como mujer objeto me sentí miserable.

Se acercó a mí y apartó mis manos de los pechos para observarlos de cerca.

- ¡Estás muy buena..! – comentó – ¡Arrodíllate y chúpamela..!

- ¡ Señor Ramón… yo… no sé…!

- ¡ Chúpamela… puta…!

Se la chupé. Introduje despacio aquel pene en mi boca pensando en que de aquella mamada dependía mi próximo trabajo y que después de chupar aquella polla me tocaría mamar la de los camioneros de la ruta, además de otras perrerías a las que mi decisión me estaban llevando.

A los pocos minutos noté que se iba a correr. Sentí como sus testículos se endurecían al máximo y como me penetraba hasta el fondo de la garganta.

Deseando que acabara, colaboré al máximo succionando aquel pene hasta que se descargó.

Sentí sus borbotones de sémen caliente deslizarse por mi interior hasta el estómago. Me dió una nausea pero la contuve hasta que se vació del todo.

¿Qué vendría a continuación… Seguro que querría probar mis otros orificios. – - ¡Señor Ramón.. ! – le dije – No quiero más… este trabajo no es para mí. Prefiero las pastillas…, Me quiero ir..

- ¡Ni hablar, monada…! – me respondió – Ahora que has venido te vas a “joder”, bueno te voy a “joder” hasta que te acostumbres a tu nuevo trabajo. No voy a consentir que me dejes mal con mis clientes. Vas a estar dos días a mi disposición exclusiva y después a trabajar para mí.

Me descompuse y tirándome sobre una colchoneta de la piscina me puse a llorar entre fuertes convulsiones histéricas.

Fue implacable. Me siguió y sin preocuparse de mis sollozos me arrancó las bragas, bajándolas por mis piernas y tirándolas a la piscina.

- ¡Date la vuelta..! – me ordenó

- ¡Señor Ramón…. me quiero ir…. no quiero ser puta….. por favor….!

- ¡He dicho que des la vuelta, o te la doy yo…!

Me giré en la colchoneta dejando mi trasero a su disposición no sin antes observar que su miembro ya estaba de nuevo erecto.

Sabía lo que me esperaba. Iba a ser desvirgada por el ano, ya que ni mi difunto marido había entrado por allí.

Me puso alguna crema lubricante e introdujo uno de sus dedos por el orificio.

Yo seguía llorando pero me sentía incapaz de evitar lo que estaba a punto de suceder, no tenía fuerzas ni ánimo.

Y sucedió.

Sentí cómo se apoyó sobre mi espalda y como lentamente al principio y bruscamente al final, su pene se introducía en mi recto abrasando mis entrañas.

Grité y grité a medida que era perforada, pero de nada sirvió.

Me trabajó el ano durante muchos minutos. Yo me sentía morir en cada apretón y la vista se me nublaba. Estaba a punto de perder el conocimiento cuando soltó su descarga en mis intestinos.

Seguí llorando…

Me dió la vuelta de nuevo.

- ¡ Limpiamela con la lengua…!

Se la limpié con mis lágrimas…

Le miré angustiada a los ojos y le supliqué:

- ¡ Por favor… señor Ramón… no quiero ser puta… déjeme ir…!

Aguantó mi lastimera mirada y pasados unos segundos respondió:

- No te vas a ir y no vas a ser puta… te quedas conmigo..!

Hoy entre Ramón y yo dirigimos el CLUB y le sacamos un buen partido.

Me libré de ser puta…. aunque no estoy muy segura

Era un dia como otro cualquiera, en el que yo iba a la casa de mi prima para entretenernos hablando y jugando con lo que fuese, pero ese dia , parecia que algo habia cambiado , porque mi prima no estaba, la habian mandado a un campamento de verano para mayores de 16 años , y yo no sabi que hacer , pues me aburria , asi que fui para la casa de mi tia para ver si ella queria hablar conmigo un rato, toque en el portero y le pregunte si podia pasar , ella me dijo que si , pero que tenia que esperar a que se terminara de bañar , yo le dije que si , que la esperaba en la sala , pero cuando entre vi como la puerta del baño estaba un poco abierta , senti una ereccion increible de solo imaginar que la podria ver desnuda , y ya que lo habia imaginado , me decidi a mirar por la ranura para mirar si podia ver algo.

Cuando me acerque a la puerta , mi tia estaba cantando , lo que me dio la oportunidad de abrir un poco mas la puerta , lo cual hizo que viese un espectaculo que a mis 16 años no me lo podria haber creido nunca , ella estaba enjabonandose todo el cuerpo lentamente, con la esponja se frotaba los pechos cricularmente , se pellizcaba los pezones que eran de color marron y gramdisimos, yo estaba cachondisimo , pero al ver que se estaba empezando a masturbar , ya no pude mas y me saque la polla y empeze a masturbarme yo tambien ,me centre tanto en lo mio que sin querer toque la puerta y nos vimos el uno a l otro cada cual con la mano en lo suyo, yo me levante y me quede mirandola , lejos de asustarme , no se porque razon me empezo a latir la polla como si me fuese a reventar, y acercandome a ella , segui masturbandome , ella finalmente , e dijo que me sentara , que iba a terminar lo que habia empezado, pero esta vez , era diferente , se tocaba mas despacio , se pasaba los dedos muy despacio por su coño depilado, se le veia todo , y yo seguia tambien haciendomelo , no nos deciamos nada , solo nos mirabamos , hasta que ella me dijo:

-no sabia que mi sobrinito tuviese la polla tan grande¡¡

-¿ porque no me la dejas ver bien?

-Ven , acercate, deja que tia te la vea bien¡¡

yo me acerque sin decir nada , pero rogando a dios que me la tocara , y asi fue , cuando estuve lo suficientemente cerca de ella me la cojio con la mano y empezo a acariciarla , yo pense que me iba a correr , no aguantaba mas ante tanta excitación , y con unos toques mas de su suave mano en mi cabezon , salio una tremenda corrida que cayo en su barbilla y en sus pechos , yo le dije :

-espera que te limpio

y coji la esponja y empece a pasarsela por los pechos que seguian erectos , ella me cojio la mano y me la llevo hasta su conejo , alli , me la apretaba y me la hacia subir y bajar una y otra vez hasta que le quite la mano de ahí para terminar de desnudarme y meterme con ella en la bañera , ella se levanto y yo empeze a besarla , primero en la boca , despues detrás del oido , asi fui bajando por sus pechos , besandole sun grandes pesones que estaban durisimos,segui besandola , pero mas abajo , el ombliogo , y por fin llegue a donde queria , al besarle el conejo por primera vez , senti un calor tremendo en la boca , lo que me puso aun mas cachondo .

empece a lamerle todo el conejo y ella apretaba mi cabeza contra sus muslos, yo le agaraba las nalgas , y le introducia la lengua con mas fuerza, hasta que ella me dijo que me levantara , que ya tyenia ganas de lo otro , los dos de pie , uno frente al otro , nos abrazamos y no besamos , yo le metia la mano entre las piernas , y ella me cojia la polla hasta que nos separamos un poco , entonces ella se sujeto del riel de la cortina , levanto un poco la pierna y con la otra mano condujo mi polla hasta su coño , que estaba chorreando , calentisimo , fue una sensacion increible cuando mi polla entro totalmente , la senti arder , entonces empece a penetrarla hasta que pasados unos cinco muinutos oimos un ruido cerca , era el motor del coche de mi tio , que habia llegado de trabajar , yo me escondi en una habitacion hasta que el se fue a duchar y pude salir .

al dia siguiente , tan pronto como oi que se iba a trabajar , fui a casa de mi tia , ella me abrio la puerta en camison , pues eran las nueve de la mañana y me dijo que teniamos que hablar , pero yo la coji de la mano , cerre la puerta y la lleve a su habitacion , una vez alli la tumbe en la cama y le dije que hablariamos despues , pero que primero teniamos una cosa que termianar , no hubo que convencerla mucho , porque tan pronto como le puse la mano en el conejo, se me tiro al cuelo y nos empezamos a besar , yo la incorpore y le quite el camison, sus pechos eran redondos y empinados, pero en ese momento lo estaban mas que nunca , le mordi un pezon a la vez que la recostaba otra vez , me quite la ropa y me puse encima de ella entre sus piernas , la coji de las manos y se las levante hacia las esquinas de la cama mientras le besaba la oreja y la parte de atrás del cuello , mientras la besaba , le iba rozando con mi muslo en su coño depilado, me incorpore poniendome de rodillas entre susu piernas y la coji por la cintura , arqueandole la espalda y volviendole a besar los pechos , luego le separe un poco mas las piernas y le introduge un dedo y le dije que se le gustaba , ella me dijo que si , que le metiera otro , yo lo hice y ella empezo a gemir de placer , empece a meterle y sacarle los dedes de sucoño compulsivamente , ella gritaba , yo le tape la boca y segui metiendole los dedos , luego los saque y se los puse en la boca , como habia visto muchas veces en las peliculas porno, ella me los chupo e inmediatamente , se fue a por mi polla , la cojio y primero me beso la punta de la polla , luego con la lengua la recorria de arriba hacia abajo, para al final tragarsela totalmente.

Sono el telefono , y por miedo a otra posible interrupcion , me levante de la cama , desconecte el telefono, me gire hacia ella , la coji de las piernas y la lleve hacia el borde de la cama , donde le empece a pasar la polla por su coño , tenia unos labios grandisimos , se los abri un poquito y alli estaba suclitoris hinchado al maximo , le empece a pasar la polla alrededor de el , hasta que sin avisarla se la meti hasta el fondo , ella grito , tanto de dolor como de placer y luego me pedia que no parase, asi pasamos casi media hora hasta que estaba a punto de correrme , ella me dijo que la sacara , pero yo le tape la boca y le dije que le iba a gustar sentir un semen que no fuera el de su marido dentro , eso la éxito porque me sujeto por la cintura y me empujo contra ella, dando lugar a fuertes embestidas hasta que al final me corri dentro de su coño , fue la corrida mas grande que habia tenido , y se quedo hasta la ultima gita dentro de ella puesto que aun despues de eyacular segui penetrandola a los cinco minutos saque la polla de su coño y se la pase por toda la cara haciendo que me la chupara , y diciendole , ahora ya podemos hablar , dime que es lo que querias decirme , y ella me dijo que lo que ella queria era acabar lo que habiamos empezado .

Durante un mes seguimos haciendo el amor como locos , pero al cabo de ese mes llego su hija , mi prima y ya no pudimos hacerlo mas hasta un par de meses , durante los cuales me conformaba con ir a comer a su casa y que me tocara la polla por debajo de la mesa al igual que yo le metia los dedos hasta el fondo.

Ahora que estuve de vacaciones, unos amigos me invitaron a ir de campamento, a una sierra cerca de la ciudad, pedi permiso y me dejaron mis papas.

ibamos, bueno, mas bien yo iba de colada, por que el campamento lo organizaron el papa de mi amiga y algunos amigos de su trabajo, yo acepte por que nunca había ido a acampar, no sabia quien iba, al llegar a la central de autobuses, fueron llegando los compañeros, y que crees? me quede esperando a alguna compañera, solo iba yo como mujer, aunque no me apuraba por que me sentia protegida por mi amigo, ahi me los presento a todos, eran 5 señores muy agradables, ademas todos muy guapos y gentiles.

Nos fuimos en autobus a un pueblo, en el autobus me sente con mi amigo, e ibamos platicando de lo que ibamos a hacer, a explorar, todo se veia interesante, pero lo malo era que habia que caminar mucho y yo soy muy floja.

Al llegar al pueblo me ayudaron con mi equipaje, ellos traian unas mochilas grandísimas, solo ibamos 3 noches, y como era mi primera vez, pues no sabia que tanto cargaban, el camino era muy desertico, hacia muchísimo calor, por lo que ellos se quitaron las camisas, y yo me quite la mia dejandome una playera sin mangas, en el camino ibamos viendo que habia muchos ranchos con animales, caballos, toros, vacas.

LLegamos ya un poco tarde, yo estaba un poco asustada por la obscuridad, pero ellos me iban entreteniendo con platica, de pronto, escuchamos unos ruidos muy feos, al buscar de donde venian, vimos a un semental cogiendose a una vaca, al ver la escena, yo me senti algo excitada, me daba pena voltear a ver a los señores, por lo que mejor seguimos el camino.

Al llegar dos señores se pusieron a armar las tiendas, y los otros dos hacian la cena, yo me sente a ver el anochecer, estaba aun excitada por la escena que vimos, en eso llego mi amigo, como el ya me conoce muy bien, me dijo que por que no aprovechabamos el campamento para nuevas experiencias sexuales, yo le dije que solo si el dirigia todo yo aceptaba.

Asi que empezamos en la noche, como eran dos tiendas de campaña, teniamos que dormir en trios, la primera noche dormí con mi amigo y un amigo suyo, asi que empezamos la aventura sexual, esa noche tuve sexo dentro de la tienda, mientras mi amigo me besaba en la boca, el otro señor me acariciaba mis nalgas, fue grandioso, por que sin llegar a la penetracion, hicieron que me viniera más de dos veces, me besaron por todo el cuerpo, me tocaron en areas en las cuales sentí llegar al orgasmo;al parecer ya tenian todo planeado, por que ellos no decian nada, solo platicaban y me hacian de todo, era fabuloso, ademas de que me trataban muy bien.

Al dia siguiente, caminamos a explorar, llegamos a un rio, no muy profundo, pero con agua completamente cristalina y tibia, nos metimos todos a jugar un rato en el agua, estaba padrísimo el lugar, despues de un rato decidimos regresar para comer.

despues de comer salimos otra vez a caminar, esta vez hacia unas cuevas, al llegar solo entramos a la mitad, por que dicen que más adentro hay gases venenosos, llevabamos lámparas, a mi se me ocurrio alumbrar al techo, no lo hubiera hecho, por que asusté a todos los murcielagos y se alborotaron, me asuste muchisimo; de regreso, pasamos por unas fosas de aguas termales, a mi y a otro señor nos dieron ganas de quedarnos y volvernos a mojar, asi que solo nos quitamos los tenis y nos metimos al agua, platicamos un rato, y entramos en confianza, de pronto me tropeze con una piedra en el agua y me atrapó el señor, pero mis pechos se rozaron con su pechoy mis pezones rapidamente se endurecieron, entonces me besó y metio su lengua jugeteando con la mia, mientras nos besabamos nos quitabamos la ropa, y a diferencia de la noche anterior, rapidamente el me penetroy primeramente me cogio por mi vagina, me cargaba, despues me voltee y me cogio por mi ano, aprovechando el agua, el me tomo de las manos, yo deje mis piernas flotar y en una posicion muy excitente me cogio, ahi llegue al climax y me vine; despues, se sento en una orilla y me pidio que se lo chupara, yo accedi, y se lo chupe, de pronto me tomo de la cabeza yel me guiaba, pero de pronto, se metio al agua con todo y mi cabeza, me asuste y comence a agitarme dentro del agua queriendo salir, pero no me soltaba, entonces me solto y me enoje con el

que te pasa?-

a poco no te gusto Amy?-

si, pero avisame tonto!!

bueno, lo hacemos?

asi si!

asi que de nuevo, se lo chupe bajo el agua, era excitante, sentir como le succionaba buscando aire, asi que, te imaginaras…

al terminar, nos pusimos los tenis y regresamos al campamento.

Esa noche, en la fogata, comenzamos a platicar de las experiencias sexuales en el campo, naturalmente solo yo tenia dos, todos los demas parecian ser expertos, tenian aventuras de todo tipo, e incluso me invitaron a dos aventuras bastante raras, la primera un rito sexual en el campo al cual accedi de inmediato, y la segunda, con la cual no estuve de acuerdo, fue el sexo con animales, me trataron de convencer, pero no acepte.

Al dia siguiente, se pusieron a preparar todo para el rito, este seria en la noche, aun no me decían en que consistía, por lo que yo no sabia que iba a hacer yo, asi que mejor me puse a dormir, puesto que estaba muy cansada por la accion de los anteriores dias, al anochecer, me dijeron que todo estaba preparado, asi que fuimos a la orilla del rio, era pura arena, cerca del rio habia un tronco seco, me desnudaron y me ataron al tronco, ataron mis muñecas a lo alto del tronco y me abrieron las ppiernas atandome de los tobillos alrededor del tronco; prendieron unas antorchas y encendieron un anillo de fuego como a 10 metros de mi, ellos tambien estaban adentro, el rito consistia en que yo me convertiria en su diosa sexual, se supone que tenia que beber el esperma de los cinco, y soportar las cinco penetraciones, todos harian el mismo procedimiento, solo que la fuerza con la que se harian las caricias iria aumentando poco a poco; lo primero era masajear mis pechos, endurecerme los pezones, meter la lengua en mis oidos, boca, vagina, fornicarme con los dedos, penetrarme en mi vagina, y por ultimo, acostar el tronco y cogerme po la boca hasta que se vengan y no sacar el pene hasta que se hayan vaciado por completo.

Con los primeros tres no tuve problema, soporte muy bien, pero con el cuarto mis muñecas comenzaban a dolerme, y las penetraciones cada vez eran mas violentas y rapidas; el último fue mi amigo, y mientras hacia su rito yo me sentia desmayar, pero con suma experiencia, el me hacia despertar, estaba completamente mojada por el sudor del fuego de alrededor, cuando se vacio en mi boca todos me aplaudieron, apagaron el fuego, pero no me soltaban, sacaron el tronco de la arena y sin soltarme me llevaron a rio, me sumergieron para quitarme todo el sudor y despues ya me soltaron, me tuvieroon que cargar de vuelta al campamento, era la ultima noche y quede completamente dormida.

Soñaba que aún me estaban cogiendo y yo no me podia mover, pero en el sueño se oian gritos extraños, y como estaba en cuatro patas, no podia ver quien era, ademas, el pene lo sentía muy largo, de pronto me desperté, pero tenia los ojos vendados y mis manos atadas por atras de mi espalda, algo me estaban metiendo en el ano, por que no lo sentia como un pene de ellos, les decia qeu que me hacian, mientras daba gemidos, se sentía muy excitante, por que era más largo y grueso que el pene de los señores.. sostenla! que no se vaya a salir!- aaahhhh!! mmmhhh!!! que…mmhhh me estan haciendo…ooohhhhh!!! te gusta Amy?- siento que me parten!!!! aaaiiieeeee!!!!!!!

De pronto, escuche un relinchido, era un caballo!!! estaba siendo penetrada por un animal!! al darme cuenta comence a gritar pidiendo auxilio!!

-calmate Amy, lo vas a gozar-

-noooo!! dejenme!!!

-a ver Roberto, tranquilizala-

mi amigo Roberto me iba a tranquilizar, crei que me iba a ayudar, pero cual fue mi sorpresa al sentir su pene en mi boca de nuevo, era la forma de no escuchar mis gritos, y es que cada vez era mas doloroso, el inmenso animal en mi ano cada vez se movia mas rapido asi que mi dolor se empezo a transformar en placer, excitación, sentia el pene atravesar mi cuerpo mientras el animal lanzaba relinchidos, de pronto sentí que en mi espalda empezaban a caer liquidos calientes, eran los señores que se estaban masturbando en mi, casi al mismo tiempo, mi boca se lleno del liquido de mi amigo; en ese momento me quitaron la venda de los ojos y pude ver al enorme caballo como se movia en mi; al ver la escena tuve un orgasmo instantaneo.

Fue entonces cuando me quitaron al animal, yo quede nuevamente tumbada en el piso, y no supe mas de mi, despues desperte en la tienda de campaña, lista para partir a casa con varias experiencias más que compartir y experimentar  :D

Tengo 17 años morena alta delgada .bonito cuerpo y siempre he sido bastante caliente , sobre todo con relatos mas que con peliculas de video..vivo con mis papas y mis dos hermanos menores de yo una mujer de 14 y un chico de 9 hace como 1 año nos regalaron un perrito de 2 meses al cual bautizamos como rocky .. raza policial..eso fue hace 1 años mas o menos ahora esta bastante grande y jugeton.la otra vez le trajeron una hembra de si especie para cruza.y la verdad yo observaba desde mi cuarto como a rocky le colgaba un enorme mazo de color rojizo y puntudo ..hasta que logro montarse a la perra y a la cual mantubo pegada a el por largo rato eso me dejo bastante caliente y termine haciendome una paja en el baño.paso el tiempo y quede sola en casa mis padres en el trabajo y mis hermanos en el colegio . comenze a l eer un relato erotico . la verdad estaba bastante caliente con la lectura.. (ademas estaba con mi regla )   :D

y cuando me llega me exito mas de la cuenta son como 3 dias que ando a mil hasta que se normaliza mi organismoy a los pies de la cama estaba echado rocky .. al verlo paso una idea loca por mi cabeza y la verdad eso me calento mucho que ni siquiera lo pense ..me acerque a rocky y le comenze a acar iciar el lomo el respondio lamiendome las mano.. me dirigui al baño y me saque la ropa que traia en ese momento que era un pantalon deportivo (buzo) Y poleron me puse una falda amplia

sin nada debajo. y arriba solo una bluza cortita como andaba con mi regla tenia la tohalla higienica empapada en sangre sin darme cuenta rocky me habia seguido al baño al lanzar la tohalla al basurero el perro trataba de rasguñar el tarro y parece que el olor lo habia exitado asi que la saque y se la pase por las narices . eso lo volvio como loco se paseaba de un lado para otro exitadisimo..deje eso en el basuero y me lo lleve ala pieza . antes cerre con llave todo por si alguien veniame tumbe en la cama y separe las piernas rocky estsba atras de la cama al sentir el olor de un brinco se subio arriba me asusto un poco y junte las piernas y doble las rodillas .. el metio su ocico y senti su lenga larga rugosa y mojada como me langueteaba por todos lado.. me tendi boca abajo y separe las piernas

sentia como su lengua larga me recorria entera por mi conchita y mi ajugero del culo me enloquecia eso duro bastante .. luego me gire y con mi mano tome aquel pedazo de carne roja y jugosa me tendi suabe a su ladole comense a pasar la lengua tenia un extraño saborsin darme cuenta lo tenia todoe n mi boca lo chupaba de arriba hacia abajo estsba calientisimaya no daba mas sin pensarlo mas me puse arrodillada en el suelo (como orando) apoyada en la parte de atras de la cama como a lo perrito .. rocky trataba de montarme estaba empapada..me tumbe mas y senti el rose de su enorme pene casie n mi culo ,, trate de guiarlo con la mano pero no podia ..asi que me levante –me recoste en el suelo arriba de dos almohadones . quedando con la parte de mi concha bien levantado .. fue cuando rocky se paro encima mio –y yo de apoco comenze a acomodarme hasta quedar debajo de el y de su gr an picha la cual tiraba chorritos de semeen estaba bastante caliente .. asi que lo tome con mi mano y lo guie hasta mi conchita que de un golpe me la metio casi la mitas .. lance un gritito entre dolor y placer ..lueg trate de separarlo de mi pero no podia mi vagina estaba llena de aquel pene tiezo y hmedo ..queria gritar de placer el seguia con su mete y saca ..la verdad estsba gozando mucho– hasta que senti su descarga fuerte dentro de mi ,, luego se tendio a los pies separe mis piernas y vi como se me corrian por los muslos gran cantidad de semen mesclado con mis jugos vaginale y sangre de mi regla..

me levante como pude y me dirigui al baño .. me duche y ordene la verdad que desde ahora vez que quedo sola con rocky .. lo hacemos .. y la verdad gozo mucho.. me fascina sentir su enorme pene dentro mio..como se va inflando ..y luego me lanza toneladas de semen .. hasta quedar exausta..

La explicación del profesor parecía no tener fin.

Los estudiantes continuaban copiando sinsentidos mientras el profesor no terminase. Estaban tan hartos que empezaron a hablar entre ellos rompiendo el anterior silencio sepulcral.

Molly era una auténtica empollona y estaba realmente disconforme con el escandalo. Sus amigos pensaban que ella era frígida, por su alto grado de autocontrol.

Aquel día ella llevaba una larga falda y botas altas.

Sentado a su lado estaba Eddy, un auténtico bromista siempre bromeando. Estaba jugando con su bolígrafo, absolutamente ausente del mundo alrededor cuando, de repente, el bolígrafo cayó de la mesa yendo a parar entre los pies de Molly. Se agachó para recogerlo pero cuando se encontraba bajo el suelo vio las bragas violeta de Molly. Se acercó y entonces y respiró caliente y profundamente.

Ella se dio cuenta de que algo raro estaba pasando pero ella no podía adivinar de que se trataba.

Eddy acarició tiernamente sus bragas violeta con sus diestros dedos, besando su muslo desnudo.

Molly estaba tan sorprendida que no sabía como reaccionar. Realmente era placentero pero estaba preocupada de que la descubriesen en una situación tan embarazosa. Inconscientemente abrió sus piernas el máximo y se levantó ligeramente facilitando los actos a Eddy.

Él cogió las cintas de las bragas e hizo un grueso hilo con ellas. Lo estiró y lo restregó contra el virginal (suponía incorrectamente)conejo. La respiración de Molly se entrecorto y ella tuvo que morderse los labios para evitar gemir. El coño de Molly se humedeció en pocos segundos y él pudo notar la excitación de ella por la forma en que se convulsionaba.

Cuando ella estaba más mojada que una cerda el paró y empezó a besar su vello púbico. Molly quería más, mucho más e intentó masturbarse pero Eddy detuvo su mano. Ella se dio cuenta de que era su esclava y no luchó nada más.

Ella se acarició sus pezones erectos y no se dio cuenta de que había un montón de ojos fijos en su cara extasiada.

Eddy jugó con el pelo y despues acarició su ombligo. Ella se movía tanto como podía para mantener su excitación cuando Eddy, otra vez, separó sus labios y se puso a jugar otra vez con el hilo. Un gemido se escapó de los labios de Molly y más ojos se fijaron en ella; el profesor continuaba explicando pero nadie prestaba atención. Eddy deslizó sus manos hacia los gluteos de Molly e intentó levantarla, por supuesto no pudo pero ella se levantó ligeramente de forma inconsciente, permitiendo a Eddy quitarle las empapadas bragas, que olió y se guardó en el bolsillo. Entonces masajeo sus gluteos y suavemente, muy suavemente, le metió un dedo en el culo. Esto le dolió mucho a Molly y Eddy paró en el acto.

Besó su protuberante clitoris y acarició sus labios.

Empezó a lamer el coño humedo y caliente despacio, jugando primero con los labios, rodeando su clitoris e introduciendo la lengua tan profundamente como podía. Cuando él se dio cuenta de que ella estaba proxima al orgasmo le metió dos dedos en el coño.

Ella volvió a gemir y se mordió los labios tan fuertemente que empezaron a sangrar. Eddy sacó sus tres dedos y metió tres en su coño hambriento.

El cuerpo de Molly pareció electrificarse cuando ella se corrió para posteriormente relajarse.

Ella oyó a Eddy ordenarle que se bajase bajo la mesa. Ella obedeció completamente y cuando ya estaba bajo la mesa Eddy le ordenó que se acostase en el suelo.

El le quitó la falda, descubriendo una vez más su todavía humedo conejo en todo su esplendor. Posteriormente empezó a desabrocharle la camiseta. Los pezones de Molly luchaban contra el sujetador como si fuesen un par de obeliscos.

Ella se desabrochó el sujetador permitiendo liberarse a sus jovenes y suaves pechos.

Eddy chupó primero su pezón derecho mientras le acariciaba el coño. Entonces chupó el otro conduciendo a

Molly cerca del orgasmo.

Se quitó el pantalón y su polla inmensa, erecta y dura apareció y empezó a restregarla contra el sudoroso cuerpo de Molly.

Eddy usó el canal entre los pechos de Molly como un improvisado coño y se lo folló con todo su pene.

Ella podía ver la polla realmente cerca pero el escozor entre sus pechos le dolía bastante.

Cuando él pensó que ella ya tenía más que suficiente paró de jugar con sus montañas y descendió a su húmedo valle. Su polla se introdujo hasta la bola en su húmeda vagina con un solo golpe y ella suspiró una vez más. En un par de ataques ella se corrió y el también se corrió unas pocos segundos más tarde. Ella sintió su esperma en su cuerpo pero no le importó, aquello era demasiado increíble.

Cuando sus compañeros se percataron de que habían terminado les ofrecieron una cerrada ovación. El profesor pensó que aquella ovación le pertenecía y se lo agradeció a sus alumnos, que se rieron un montón.

Aquel día el coño de Molly estuvo más concurrido que una estación de autobus. Eddy se la folló una vez más pero muchos otros estudiantes probaron su miel.

Ella continuo siendo una empollona pero sus cada vez más numerosos amigos (hombres y mujeres) pensaban que también era una auténtica zorra.

Y como buena esclava, nunca dijo no a Eddy, su maestro.

Carla era la perra de 3ro mas popular en el cole, tal vez ahn leido de ella y su amiga Sofia en relatos anteriores, solo por ser asi de perra que la conocian tanto, pues esta bien fea, chicos de todos los grados habian por lo menos manoseado sus nalgas con ganas y es follada constantemente por esos chicos tambien, lo que pasa es que sus tetas son unos melones tremendos, en lo demas se muere de hambre; ella no puede estar tranquila sin tratar de ligar con alguien no hay dia que pase que por lo menos tres chicos la manoseen ya se ha hecho costumbre para todos ser el juguete sexual de todo mundo hasta los chicos de 1ro se la han manoseado, nosotros estamos en ultimo año y son los de nuestro grado los que mas se la tiran, cuando cualquiera de la promo le pide para coger se le paran los pelos de la concha de la emocion, se dice por ahí que hasta su hermano se la coge; en fin….

Hay un grupo de chicos, donde me incluyo yo, que odiamos a esta perra pues se ha querido jamonear con nosotros, y no nos deja en paz, siempre en el descanso pasa por nuestro lado con la otra perra de Sofia, conversando, como si no se fijaran en nosotros y derrepente se chantan ahí las dos putas en el grupo, son insoportables si quiera el año pasado caian bien pero ahora lo unico que hablan es con quien se han cogido en la playa, etc ya nos tienen podridos y nunca paran de insinuarse y sobretodo Carla que no hace otra cosa mas que mostrar el yuyo, el otro dia tuve una bronca con mi hembrita por que la perra de Carla en una fiesta poco mas y se abre la almeja frente a mi me persiguio todo el tono hasta que la mande al coño y mi nena se molesto aunque yo no tenia la culpa, y varios de nosotros planeamos una forma de mandarla al diablo y alejarla algo si quiera.

El sabado iba a haber fiesta brava en casa de……ni se de quien fue la fiesta, la cosa es que seis chicos y yo planeamos joder a Carla, pegarle un buen susto, aver si se va con sus perradas a otro lado y nos dejaba en paz y si se podia a su inseparable amiga Sofia tambien, yo era(sin presumir) uno de los cueros de mi promo, pero los otros seis no eran los papasitos del momento, eran feos, recontra patas de todos pero eran feos y eran perfectos para mi plan, pues Carla solo queria coger con los mas cueros los cuales le daban bola solo si estaban en depre y siempre esta perra estaba disponible.

Llego el dia de la fiesta y despues de repasar el plan con los muchachos nos esparcimos en la fiesta para que nadie sepa que veniamos juntos y dar comienzo al plan, fui directo a Carla para conversar y ponerla caliente, apenas le dje “hola” se le respingo el culo, valla perra, entonces comenzamos a habalr de idiotez y media, y le empece a decir

Estabamos subiendo al a habitacion y voltie y mire a Pepe que se dio cuenta que estabamos a punto de comenzar el susto de la vida de esta perra, llegamos a la habitacion, Dani se habia hecho cargo de eso, era amigo del dueño de la fiesta y le dijo que le preste el cuarto en la fiesta asi fue. Cerre la puerta y puse musica romantica en el equipito a buen volumen – porque lo pones tan alto?- me pregunto la perra, no le conteste y comence a besarla con pasion ella estaba dando espalda a la puerta y aun no habiamos apagado las luces, baje a su cuello tenia mucho pelo en la nuca me dio un poco de asco, derrepente la puerta se comenzo a abrir y entro Pepe, sin hacer el minimo ruido se escondio tras un armario, luego entraron Juan y Carlos, igualmente con mucho silencio, la perra estaba cachondisima yo le mordisqueaba el cuello, lamia sus orejas ella estaba a 100, luego llegaron los otros dos Renato y Rafael, y Carla parece que los sintio pues quiso voltearse, pero yo la retuve y la bese metiendole la lengua hasta la garganta, eso la puso en fa de nuevo, apague la luz, asi que procedi y comence a desnudarla a ella, primero su mini blusa que parecia un pañuelo, y tal como lo supuse cuando bailabamos no traia sosten, esta perra vino lista para ejercer su profesion, sus pezones parecian dos uvas que iban a dispararse al techo y los empece a chupar con fuerza; los muchachos ya estaban listos, asi que procedi; le arranque la correa ancha que llevaba Carla y quedo desnuda, la levante con fuerza y tumbe todo lo que habia sobre una mesa, y la coloque ahí boca arriba, entonces le dije que esto iba a ser diferente a todas las millones de veces que se la habian cogido, ella estaba tan exitada que ni me escuchaba solo me decia que la penetre, tome unas sogas que traje y ammarre sus manos y luego las amarre contra unas repizas de tal forma que no podia mover sus manos, ella queria soltarse pero no podia, me aleje y encendi la luz -Que haces?!- me pregunto, tratando de soltarse, yo me empece a reir y le dije -asi que pensaste que yo te iba puntear, no?- ella se quedo estupida ahí desnuda sobre el mueble, y salieron los 5 chicos de donde estaban escondidos -Bueno Carla ya te han cogido casi todos los de la promo pero te faltan estos, aver si ya te cansas de andar persiguiendo a la promo, que ya nos tienes cojudos- ella se asusto y empezo a patalear sin poder soltarse, sus tetas se bamboleaban tremendamente parecian dos balones rebotando y gritaba -sueltenme idiotas! Que les pasa?- -es toda suya chicos- fui al toca discos y puse una musica heavy para poner ambiente a lo que iba a suceder y empezo a sonar la musica, entonces paso algo no planeado, pepe saco una camara de video de un maletin y me dijo que filme, yo me rei mas y me sente en un banco teniendo una vista perfecta, mientras pasaba cada cosa Carla se aterraba mas y mas, luego Renato empezo a bailar como tonto y Rafael a hacer tonterias, mientras se desabotonaban la camisa y todo lo demas, Carla gritaba y gritaba, pero nosotros solo reiamos, encendi la camara de video, Juan hizo la presentacion -Buenas noches tengan todos, nos encontramos en una habitacion…..- y siguio presentandonos a cada uno de los chicos, despues presento a Carla -….y aquí tenemos a un ejemplar, nada mas y nada menos que Carla Ho… todos ya la conocen…- siguio con las bromas y todo, de fondo estaba Metallica y los gritos de Carla, Rafael, Renato y Pepe ya estaban sin camisa; Carlos saco un Six Pack y empezo a lanzarnos las latas de cerveza empezamos a beber, Pepe se acerco a Carla -tu quieres un poco perrita- y derramo cerveza en su cara, luego en sus tetas y finalmente en su concha, ella comenzo a gritar mas deseperadamente, Renato dijo -Hey no malgastes la cerveza, dame un poco de eso- y empezo a lamer las tetas de Carla con cerveza y todos nos matamos de risa, yo como camarografo, tomaba todo lo que pasaba, Carla empozo a sollozar y rogar que la dejemos en paz todos les deciamos cosas como: vamos esto es lo que te gusta, te encanta follar, etc.

Todos ya estaban sin camisa y Pepe ya en calzoncillos, yo estaba vestido hasta con la chaqueta no le iba a dar la satisfaccion de penetrarla, Carla no paraba de rogar que la soltemos, nosotros estabamos gritando, bebiendo y fumando tambien, luego me dijeron que sea el primero en follarme a Carla y yo dije -No gracias, tengo novia, no me quiero manchar la pinga con la concha de esta guarra- y nos echamos a reir, Juan dijo – Bueno hay que ver quien se la va a tirar primero- Carla empezo a gritar como loca y patalear para que la soltemos, entonces Pepe dijo -Hay algo que falta- y agarro una gillette para afeitar y espuma que habia en el velador y afeito el bigote que tenia Carla que realmente era asqueroso, se pueden imaginar es recontra perra y para algunos la mas fea de su año, siquiera esta afeitadita la mejorarira un poco, fue dificil a feitarla pero la tomamos entre todos para que no se mueva.

Ya habian pasado mas de media hora y Renato dijo bueno de una vez empezemos con esta tipa que mañana tengo que jugar un partido, asi que nos pusimos en circulo y pusimos una botella, le dimos vuelta para ver quien le aba primero, Carla comenzo a gritar de nuevo -Carajo! Maricones!

Sueltenme!- la botella señalo a Juan, todos aplaudimos y le hechamos porras, “vamos Juan dale una leccion a esta tipeja, vamos rompela para que aprenda” pusimos de fondo una cancion de INXS y Juan comenzo a bailar lento como idiota y a desabrocharse el pantalon mientras se acercaba a Carla, ella mientras tanto seguia pataleando yo me puso detrás de ella para tener una buena toma, ella me miraba suplicando que la soltara, sus okos estaban rojos, yo me reia mas, me empezo a dar un poco de pena pero al recordar que casi hace que me bronquee feo con mi novia, me dieron mas ganas. Cuando Juan ya estaba cerca Carla empezo a gritar de una forma que ya fastidiaba, y a patalear, y vino la ayuda; Renato y Pepe le tomaron las piernas para que se quede quieta y Pepe saco una cinta gruesa de un cajon, corto un pedazo y se lo puso en la boca -Con esto te quedaras calladita, pero aun se escuchaban sus gritos entrecortados, entonces Juan se bajo el pantalon y dejo a la vista su verga que parecia que iba a reventar, y Carla se asusto aun mas, Juan empezo a tontear -TE gusta mi verga, eh?- mientras pasaba su verga por al cara de la pendeja, tomo un trago de cerveza y procedio, todos le seguiamos echando porras a Juan, yo filmaba y hacia acercamientos entonces Juan de una sola metida se la clavo, Carla salto, y Juan empezo a bombearla con toda su fuerza, mientras los otros gritabamos, Carla movia la cabeza deseperada, hasta me parecia qu le estaba gustando por la cara que ponia -Vamos, sabemos que te gusta perra- Juan parecia que queria destrozar la vagina de Carla le daba con furia y rabia, se escuchaba como golpeaba su abdomen con el de Carla -Quiero escucharla gritar!- dijo alguien Carlos le saco la cinta de un tiron y se escucharon los gritos de desesperacion, Juan la tomo de las tetas y las apreto con furia, las amasaba sin parar de darle con todo a su vagina, por donde habian pasado las vergas de todo el colegio, luego pellizco sus pezones tanta fuerza que Carla empezo a llorar y a suplicar que la soltemos de nuevo, luego Juan dio muestras de que se venia solto los pezones, todos morados y dio un grito ronco, saco su verga y se corrio sobre la puta de Carla, los chorros llegaron hasta su cara, sus tetas todo, luego se limpio la verga con el pelo de Carla y empezo a gritar como quien a ganado un partido de futbol o algo asi, yo sin parar de filmar, me saque la verga y me comenze a masturbar, muy cerca de la cara de Carla, el siguiente fue Renato, Carlos tomo su lugar y cogio la pierna de Carla para que se quede quieta, cambio la musica y puso Metallica de nuevo una cancion media terrorifica, Renato saco su verga y le empezo a dar de nuevo a la vagina de Carla, mientras le daba manazos a sus muslos y a su culo, le empezo a dar con tanta furia como Juan, luego Pepe trajo la botella con la que nos regimos y se la metio a Carla por el culo, primero la punta y luego mas fuerte hasta no dar mas, eso parece haberle dolido mucho a la puta por que empezo a gritar, Renato gritaba tonterias -Aquí esta el ginete, cabalgador de perras- yo seguia masturbandome, Carla gritaba tanto por la botella que Pepe le metia en el hueco que Juan le puso otro pedazo de cinta en la boca para que se calle, luego me quito la camara para filmar el, Renato cogio a Carla del pelo y se lo jalaba, mientras le daba mas duro, mas duro, maaas, solto su pelo y saco su verga y se corrio, rapido se acerco a la cara de Carla y ahí se vacio, yo le jale la cinta rapidamente y Renato se corrio en su boca, nariz hasta las orejas se las lleno de semen, ella empezo a escupir y a mover la cabeza y gritar como loca, -Que pasa Carlita ya no te gusta el semen despues que lo has tomado toda tu vida??- todos reiamos, Pepe no paraba de meterle la botella, entonces Rafael dijo -Claro que le gusta el semen, es su golosina favorita, dejo a Renato en su puesto y se saco la verga acercandose a la cara de Carla donde empezo a masturabarse, yo me acerce mas, luego se nos unio Pepe que tiro la botella por ahí, y finalmente Carlos estaba ahí, Carla miraba nuestras vergas con su cara aterrorizada y llena de la corrida de Renato, ypo fui el primero en correrme, Renato jalo la barbilla de Carla para abrirle bien su boca y yo me corri adentro llenando su boca, se trago mi leche con desesperacion, se estaba ahogando -Ya ven que le encanta- luego respiro con rapidez sus ojos se llenaron de lagrimas, segundos despues se corrio Pepe, casi simultaneamente Rafael, la leche de los chicos chorreo por la carra de Carla, por la orejas, en seguida se corio Carlos es su frente, por sus ojos callo un poco, Juan no paraba de filmar, la cara de Carla estaba totalmente embarrada de crema, nariz, boca, orejas, mejillas, frente, se le chorreaba la leche por la barbilla, medio un poco de asco la escena pero tambien mucho morbo, Juan filmo un buen rato su cara, ella seguia llorando, pero me algo me parecio extraño en un momento que todos se estaban limpiando las vergas con el pelo de Carla, ella estaba pasandose la lengua por los labios lo mas que podia, lamiendo el semen que le vaciamos en la cara y parece que le gustaba.

Carlos levanto a Carla y se puso debajo de ella, luego Rafael delante de ella contaron hasta tres y le clavaron la verga simultaneamente, Carla pego un grito, y los chicos le empezaron a dar con todo, sobretodo Carlos que de tan fuerte que le daba la levantaba hasta el techo, Carla dejo de gritar derrepento sus gritos ya parecian sus gemidos de perra, y todos nos quedamos cojudos cuando Juan que se estaba masturbando cerca de su cara, nadie sabe como diablos sucedió, pero derrepente Carla se trago de un bocado la verga de Juan, luego ella misma empezo a moverse como loca para que le den mas, todos nos quedamos estupidos, entonces Renato desamarro las manos de Carla, que estaban sin circulacion de tan fuerte que la amarre, yo era ahora el camarografo; cuando Carla quedo libre del as manos empezo a pellizcarse los pezones, despues empezo a masturbar a Juan mientras sus gemidos eran mas y mas fuertes, hasta que Juan se corrio de nuevo en su boca y ella se empezo a huntar todos los litros de semen que le echamos en lacara por todo el cuerpo, no me parecio que fuera tanto, se baño en semen, por las tetas el abdomen, bueno la corrida de 5 chicos es bastante, luego ella empezo a gemir como loca al igual que Carlos y Rafael, hasta que se corrieron, Rafael inundo la vagina de Carla, al igual que Carlos inundo su culo; luego todos le empezamos a pasar las vergas por su cuerpo lleno de leche, y eso le encanto; valla es la perra mas perra que he conocido, tan solo con 14 años de edad; luego Pepe, la volteo y levanto el culo de Carla y la empezo a bombear otra vez, lo que me sorprendia mas era la experiencia de Carla, le habiamos hecho de todo y aun no se cansaba, despues tomo mi verga y la comenzo a chupar otra vez, me dio algo de asco que todavia no se afeitaba el bigote, que cochina; pero normal, despues nos corrimos y vi la hora ya iban a dar las 3am, asi que les dije que ya era hora de irnos, Carla puso una cara de querer mas pero nosotros nos vestimos rapidisimo, sin decir una palabra nos fuimos y dejamos a carla ahí tirada, rota y llena de semen.

Bajamos y ya la gente se iba, nos limpiamos un poco en el baño y empezamos a comentar de lo que le hicimos, y lo perra que era, esa tipa deberia salir en el libro de los Records de Guiness….etc y cosas asi, despues salimos y no se veia a Carla por ninguna parte, entonces se me acerco la perra de Sofia y me pregunto que si habia visto a su perra amiga y le dije que bailamos un rato y de ahí no se adonde se habra ido, Sofia estaba despeinada, sudando y algo agitada, no hay que ser genio para saber lo que anduvo haciendo; ya no habia casi nadie y nos fuimos no mas, Sofia se quedo esperando a su querida amiga.

La semana siguiente, casi se me cae la cara cuando vi a Carla en el recreo hablando muy a gusto con Renato y Juan, asi que me acerque y ella me dijo -Hola- con esa vocecita de puta que ponia, yo le mande una mirada como de pena y segui caminando. Mas tarde hable con los muchachos, y me dijeron que la putita esta, les habia invitado a su casa el viernes despues del cole y no se que mas, yo me cague de risa y me fui. Lo que resto del año Carla siguio como un chicle pegado en la suela del zapato con nuestro grupo, aunque tambien empezo a probar con los feos y quedados del cole y su amiguita Sofia se acoplo a tambien.

Hola a todos. Me decido a escribir esta vez para contarles la que creo que es la experiencia sexual más fuerte que he tenido en mi vida por el momento.

Para los que todavía no me conocen me llamo Karin y vivo en Lima – Perú. Si han leído en otras paginas mis otros relatos sabrán que lo que más me gusta en la vida es el sexo en grupo. Desde que lo descubrí me encanta ser cogida por un buen grupo de chicos con sus vergas bien duras.

Esto sucedió hace dos semanas aproximadamente después de finalizar el semestre académico. Había quedado encontrarme con un compañero de la universidad llamado Pedro, con el que me llevaba bastante bien. Éramos amigos muy cariñosos, nunca llegamos a ser novios pero habíamos cogido varia veces.

No nos habíamos visto mucho últimamente y cuando llegué junto a él empecé a contarle cómo la había pasado en el ultimo mes. Se notaba que no me prestaba demasiada atención; parecía como si estuviese pensando en otras cosas. Estaba sin duda nervioso y comprendí que quería decirme algo.

Le costaba un poco al principio, pero ante mi insistencia empezó a soltarse poco a poco. Empezó diciéndome:

-¿Sabes, Karin? Es que le he estado dando vueltas a una cosa y…

-A ver, vamos, no me dirás ahora que me tienes miedo. Dime lo que quieras. –respondí yo.

- Pues, verás. Los dos sabemos que eres una chica a la que le gusta bastante el sexo y que no tienes ningún prejuicio en ese aspecto. He estado hablando con unos amigos sobre hacer orgías y esas cosas. Ellos están deseando organizar una buena, pero ya sabes que la mayoría de las chicas son bastante cerradas en este tema, les hablas de algo así y te dicen que estas enfermo o que eres un pervertido. Mis amigos piensan que no hay ninguna chica que esté dispuesta a coger con mas de 20 chicos a la vez, y yo les he jurado que conocía a una que sí lo haría.

-Y claro, ¿estabas pensando en mí, no? –le dije yo con una leve sonrisa en la boca.

- Pues sí la verdad. No te ofendas. No lo tomes como un defecto, sino como todo lo contrario. Para nosotros eso es una virtud muy grande. Yo creo que tienes una madurez muy superior a chicas mucho mayores que tú, y por eso eres tan especial.
Mira, el plan sería el siguiente: mis padres tienen una casa en la playa de Punta Hermosa que está vacía todo el año excepto en verano. La idea es ir allí mis amigos, tú y yo a pasar todo el fin de semana practicando contigo sexo a todo dar.

- ¿En serio?

- Lo digo completamente en serio, Karin. Sólo falta que aceptes. Puedes pensarlo hasta mañana. Todo sería legal y seguro. Iríamos todos a hacernos análisis para que vieras que estamos sanos y que no hay ningún problema. Si aceptas el viernes por la tarde antes de salir para allá tendrás los resultados de todo. Estaremos desde el viernes a la media noche hasta el domingo a la misma hora. Pero eso si, deberás estar en la casa todo el fin de semana, no vale arrepentirse. Estarás desnuda todo el tiempo y dispuesta a hacer todo lo que queramos a cualquier hora. Serás nuestra hembra a tiempo completo, por así decirlo. Mañana a esta misma hora me pasaré por aquí a recoger tu respuesta.

Y al acabar de decir esto, se levantó y me dejó a mí allí sentada con una cara de alucinada y excitada total

Estuve todo el día dándole vueltas al asunto y por la noche no pude pegar ojo pensando en ello. Cuarenta y ocho horas encerrada en una casa con veinte chicos dispuestos a hacer conmigo todo tipo de cosas. Estaba claro que era algo muy arriesgado, pero por otro lado estaba el morbo de enfrentarme a mas de 20 chicos yo solita.

Al otro día fui a la hora indicada. Pedro estaba sentado en el mismo lugar que el día anterior y al verme entrar se le pusieron los ojos como platos.

Sin ni siquiera saludarlo, me senté a su lado y con un gesto serio le dije simplemente:

- Acepto.

Aunque intentaba disimularlo, se le notaba que le había dado una gran alegría. Me dijo que el viernes pasaría las diez de la noche a recogerme y que en ese momento me traería los análisis de sangre de todos los compañeros que participarían en la orgía. Luego nos despedimos y nos fuimos cada uno para su casa. Era lunes y toda la semana estuve un poco nerviosa pensando en lo que me había metido.

Por fin llegó el viernes y sentía que ya no había marcha atrás.

A la hora de comer le dije a mi tía que iría a pasar el fin de semana a la casa de una amiga de la universidad. No me puso ningún reparo. La verdad que para esas cosas mi tía era muy confiada. No se podría nunca imaginar la barbaridad que iba a hacer su querida sobrinita, jeje.

A las diez salí de casa con un bolso de viaje con alguna ropa y enseres personales. Pedro estaba esperándome con su auto. Me subí en él y se puso en camino hacia la playa no sin antes enseñarme los resultados de los análisis que se habían hecho, y los examine para comprobar que, como me suponía, estaba todo en orden. Habían 23 análisis incluyendo el de Pedro. Además Pedro aclaro que habían quedado en venir cinco chicos mas pero que no llegaron a hacerse los análisis a tiempo. No sabia si lamentarme o alegrarme por esta noticia.

Como me excite pensando en lo me esperaba decidí clamar un poco mi calentura jugando con mi amiguito Pedro, así que mientras conducía le empecé a acariciar su pija por encima del pantalón.
Sobre las doce llegamos a la casa. La verdad es que estaba cerca de la playa, pero un poco alejada del resto. Los otros chicos ya estaban allí desde la tarde, según me dijo Pedro. Al entrar estaban todos en el salón bebiendo cervezas y mirando una película porno.

- Escúchenme todos, les presento a la gran Karin. La más puta entre las putas.

Todos los chicos empezaron a mirarme de arriba abajo de una manera muy obscena y diciéndome todo tipo de cosas tales como: “hey, te vamos a reventar,. vamos a cogerte hasta que te desmayes, vas a tragar mas leche que en toda tu vida”
Eran ya mas de las doce y Pedro tomó la palabra:

- No perdamos más el tiempo, todos a quitarse la ropa ya.

Un gran bullicio inundó el salón cuando los chicos empezaron a quitarse la ropa.

En un instante un gran bosque de vergas se abrió ante mis ojos. Algunas estaban todavía flácidas, otras pocas semi erectas y la mayoría ya totalmente tiesas como palos.

Luego Pedro me dijo que yo también debía desnudarme de todo. El también se desnudó y junto toda la ropa que nos habíamos quitado y la metió en la lavandería, junto con todas las cosas que había traído yo, cerrándolo con llave.

- Hasta el domingo por la noche no te hace falta nada –dijo Pedro-, en la cocina hay suficiente comida para todos. Las puertas de salida están cerradas. Comprende que podrías tener tentaciones de irte, y nosotros no queremos quedarnos con las ganas. Espero que disfrutes como nosotros pensamos hacerlo. Que empiece la fiesta.

Nada más acabar su discursito, todos los chicos se abalanzaron sobre mí como fieras. A pesar de que tenían dos largos días por delante parecía que no querían perder ni un segundo del disfrute. Allí me encontraba yo, totalmente desnuda ante 23 machos en celo, encerrada en una casa durante dos días.

En aquel amplio salón empezaron los manoseos. La casa no era muy grande, excepto la sala en que estábamos. Aparte de ésta, había un pequeño pasillo a la entrada, la cocina, el cuarto de baño y tres habitaciones. Lo primero que pensé era cómo íbamos a dormir allí 24 personas, aunque me di cuenta enseguida que los chicos no pensaban en dormir precisamente.

El principio fue bastante caótico. Todos querían tocarme y besarme, pero obviamente eran demasiados. Estaban muy excitados, porque probablemente llevaban mucho tiempo esperando que llegase aquel día. Los más afortunados lograban tocarme las tetas o mi conchita o lamerme alguna parte de mi cuerpo, mientras los demás trataban de llegar hasta mí a base de codazos y empujones.

Visto el descontrol que había, Pedro decidió poner orden en el gallinero y cogió una libreta y un bolígrafo y empezó a escribir números. Hizo un trocito de papel con cada número y los puso boca abajo encima de la mesa, invitando a los chicos a que cogiesen su “rifa”. El número uno fue un tal Luis, un chico alto y guapo, con una verga bastante decente. El trato era que me disfrutasen por orden de numeración. A quién le tocase el turno podía hacer lo que quisiese conmigo hasta correrse, mientras los demás debían esperar. Aunque hubo alguna protesta (sobre todo de los chicos con los números más altos), al final Pedro supo imponer su autoridad.

El tal Luis no se andaba con rodeos. Me hizo ponerme de espaldas a él y doblar el cuerpo, apoyándolo sobre la mesa del salón (era una mesa alta y grande, que tan sólo tenía un centro de flores artificiales en el medio) y de un solo golpe me enchufó la verga hasta el fondo de mi conchita. La embestida fue brutal y mi cuerpo se estremeció, el muy animal no tuvo compasión, y sus envites fueron cada vez más fuertes. Afortunadamente mi vagina ya estaba bien lubricada de lo excitada que estaba durante el viaje pensando en lo que me esperaba ese fin de semana. Mi vagina se acostumbro inmediatamente al ritmo de su cogida y la verdad es que al cabo de unos segundos estaba disfrutando como una puta y casi en seguida empecé a tener un orgasmo delicioso. El chico me cogia con una violencia terrible, con lo que no tardó mucho en correrse, inundando mi almejita con unos tremendos chorros de leche.

Al acabar la faena, me incorporé y me di la vuelta, intentando relajarme un rato, pero enseguida se acercó un chico pequeño y moreno totalmente erecto agitando un papel en la mano con el número 2. También estaba excitadísimo y me agarró de la cabeza y me puso de rodillas, diciendo:

- Cómeme la verga, pedazo de puta.

Y acto seguido me metió su tronco hasta el fondo de la garganta. La verdad es que más que haciéndole yo una mamada , lo que estaba es él follándome la boca. A estas alturas me encontraba tan caliente que cualquier cosa que dijeran o hicieran lo único que provocaba era excitarme mas. No pasaron ni dos minutos cuando sacó su nabo y agarrándolo con fuerza con su mano derecha, se lo empezó a menear delante de mi cara, la cual recibió sus terribles descargas. Los chorros que cayeron dentro de mi boca me los trague sintiendo un gran deleite al hacerlo. Inmediatamente con mis dedos arrastre hacia mi boca el semen que me había caído en las mejillas y la comisura de los labios para luego tragármelos también mientras me chupaba los dedos. Obviamente todo esto resulto todo un espectáculo que encendió aun mas el ambiente.

Los otros chicos también fueron pasando hasta llegar al número 23. Algunos se conformaron con que se la mamase y luego correrse en mi boca para que me tragara su lechecita, aunque la mayoría quiso penetrarme y correrse dentro de mi. Ni hablar de la cantidad de orgasmos tuve, fueron tantos que perdí la cuenta

Al acabar esta primera ronda eran las dos de la madrugada. De la hora sólo podíamos enterarnos a través de un reloj de pared que había en el salón. Yo ya había tragado bastante semen y tenía la cara empapada y mi conchita completamente llena de semen.

Los chicos, después de haberse descargado a gusto sobre mí ya se habían tranquilizado un poquito y varios se acomodaban en los sillones viendo la tele, fumando y bebiendo. Sin embargo, los primeros en cogerme ya me estaban mirando con interés otra vez, pues ya había pasado bastante tiempo desde que se corrieron. Aproveché que no tenía a ninguno de mis machos encima para ir al baño a lavarme un poco. Cerré la puerta, pero me di cuenta que no tenia cerrojo para impedir que entrasen desde fuera, con lo cual, y en el momento en que me lavaba la cara, dos chicos entraron el cuarto de baño. Uno era Luis, el que había sido el primero en follarme, y el otro era un chico también bastante guapo llamado Paco, que había sido el quinto o el sexto, creo.

Cerraron la puerta tras de sí y se pusieron cada uno a un lado mío, pasando sus manos por mis nalgas. Yo hice como si no me enterase de nada y seguí de espaldas, ligeramente inclinada hacia delante mirándome en el espejo. Los toqueteos empezaron a ser cada vez más descarados y mirando de reojo pude notar como Paco tenía la verga tiesa como una estaca. Los dos chicos empezaron a sobarme la rajita , que ante los continuos toqueteos no tardó en mojarse de nuevo. Sus dedos comenzaron a meterse como flechas en mi conchita y mi calentura llegó a límites casi insoportables. No aguanté más y les dije casi desesperada y con deseo:

- Cojanme de una vez, hijos de puta.

Dicho y hecho. Al oír mis palabras, Paco agarró su verga con una mano y con la otra separó mis nalgas, empezando a meter la punta de su capullo para acto seguido bombear con fuerza. Mientras tanto Luis no perdía el tiempo y me besaba como un poseso recorriendo con su lengua todos los rincones de mi boca, mientras sus manos estrujaban mis tetas como si quisiera exprimirlas.

Al cabo de un rato fue Luis el que cogió el relevo de su compañero en mi conchita, ocupándose Paco de chuparme los pezones. Los dos chicos se turnaban perfectamente para cogerme desde atrás y yo lo estaba disfrutando con ganas. Con la gran cantidad leche que todavía quedaba en mi conchita las sensaciones del mete y saca eran mucho mas excitantes. Cada uno no pasaba más de dos minutos dentro de mí, y enseguida su compinche tomaba el relevo, con lo que mi conchita no estaba desocupada ni un solo instante. Con estas embestidas tan fuertes que me estaban dando empecé a tener un orgasmo riquísimo. El que me estaba penetrando seguía metiendo y sacando. La intensidad del orgasmo era increíble y ni bien termino este logre alcanzar otro. Mis gemidos iniciales de placer pronto se convirtieron en auténticos gritos, lo que atrajo la atención de otros dos chicos, que entraron en el baño con la intención de sumarse a la fiesta.

- Esperen ahí –protestó Paco cuando vio que se disponían a entrar-, primero vamos a acabar nosotros con ella y luego se la pasamos.

Hablaban de mí como si fuese mercancía , un simple objeto de placer para ellos, pero eso no me molestaba, sino que todo lo contrario ¡Me excitaba mucho más!.

Al ver que los dos chicos se ponían impacientes, Paco y Luis aumentaron el ritmo de sus envistes. El primero en correrse fue Paco, lo hizo dentro de mi conchita, que a aquellas alturas ya estaba renvalsándose de leche. Menos mal que estaba tomando la pastilla anticonceptiva, si no seguro que de alguno me hubiese quedado embarazada. Luis por su parte se empeñó en correse dentro de mi boca, y tuve que tragar con deleite otra buena ración de leche. Los dos chicos quedaron exhaustos, uno sentado en el borde de la bañera y el otro en la taza del inodoro.

Pero estaba visto que a mí no me era posible descansar, pues los otros dos entraron y me llevaron en brazos al salón. Algunos chicos dormían recostados en los tres sofás que había en la sala y otros se habían retirado a las habitaciones, pero los que seguían despiertos sin duda que estaban bien despiertos.

Al verme llegar un grupo de ellos se acercaron y el chico que me sostenía me dejó en el suelo. Enseguida me vi rodeada por unos siete u ocho chicos.

El que me había traído en brazos le dijo al resto:

-Eh, tranquilos que ahora me toca a mí. Voy a darle por el culo.

Su frase hizo estremecerme. Habían pasado unas tres horas desde el comienzo de la orgía, pero a nadie se le había ocurrido aún esa idea. A mí me excitaba, pues me encanta el sexo anal.

El chico me puso a cuatro patas sobre el suelo. Se metió el dedo índice en la boca y lo empezó a meter lentamente en mi culito. Cuando lo tuvo todo dentro, lo sacó y lo volvió a introducir. Con dos dedos metidos ya notaba como mi agujerito se iba dilatando. Los otros siete chicos que contemplaban la escena no se perdían detalle, esperando a que les llegase su turno para disfrutar.

El otro cabrón seguía metiendo sus dedos y ya tenía todos dentro, menos el pulgar.

Al ver que la dilatación ya era importante se decidió a probar con su verga, animado además por los otros chicos que le decían que me cogiese de una vez, que estaban deseando que me partiesen el culo, que era una puta, y otras lindezas.

Después del trabajito que me había hecho en el culo, no tuvo demasiadas dificultades para introducirme toda su verga. Sus manos apretaban con fuerza mi cintura, mientras su herramienta golpeaba brutalmente mis intestinos, haciéndome sentir una cascada de sensaciones que me tenían en éxtasis. Al cabo de un rato el chaval empezó a aullar como un lobo y, agarrándome aún con más fuerza la cintura, descargó dentro de mí unos buenos chorros de leche. Podía sentir claramente a su verga al estar descargándose. Me hecho una cantidad increíble de leche dentro de mi culito. Esa sensación proporcionada por las palpitaciones de su verga al estarse viniendo y de sus chorros recorriendo mis intestinos hicieron que tuviera un orgasmo muy delicioso.

Cuando se descargo se levantó con su verga empapada de su semen, los otros le aplaudieron, como si acabasen de asistir a un gran espectáculo. Todos estaban completamente erectos y no tardaron ni cinco segundos en volver a llenarme el culo con carne de verga. Obviamente la idea de su amigo había sido bien acogida por todos y uno tras otro fueron castigando mi ano con sus duros penes, llevándome a un estado de éxtasis difícil de describir.

No tardó en correrse la voz por toda la casa de lo que estaba pasando y a la fiesta se unieron bastante más chicos de los ocho que había en un principio.

Mi culito estuvo recibiendo vergas durante más de tres horas. Los chicos no se cansaban e incluso los que ya se habían corrido dentro volvían a metérmela con más ganas. Les dio una auténtica obsesión por encularme y mis intestinos se fueron llenando de leche hasta un punto tal que ya no me entraba mas, y la leche se me salía por mi agujerito resbalando por mis piernas y cayendo en el suelo. Menos mal que no había alfombras en la casa. Pedro las había retirado previendo lo que iba a pasar. Como a las seis de la mañana los chicos se tranquilizaron definitivamente y se empezaron a acomodar en cualquier sitio para intentar dormir algo.

Yo me quedé tirada en el suelo, con una sensación de tener el culo lleno. Las enculadas habían sido terriblemente espectaculares y estaba agotada y con un sueño tremendo. Pedro se acercó a mí y me llevó en brazos a su habitación. En el suelo había tres chicos acostados y en la cama dos. Como pudo me hizo un sitio en la cama y él se fue para el salón, quedando yo tumbada allí intentando descansar antes de que mis machos se empezaran a despertar. Pero nunca podía descansar mucho ya que siempre había por lo menos un macho con su verga bien dura que me sacaba de mi sueño penetrándome por donde le daba la gana.

Y así estuve todo el fin de semana haciendo todo tipo de cosas entregada por completo a mis 23 machos. Hacia todo lo que me pedían. Como Pedro sabia que me gustaba la leche de pija, no se le ocurrió mejor idea que juntar la leche de todos en un enorme vaso de vidrio, así que pase de pija en pija ordeñándoles la leche a todos sin excepción, inclusive a algunos se las ordeñaba dos veces. Cuando se lleno el vaso todos hicieron un circulo a mi alrededor para no perderse ni un detalle de cómo me tragaba hasta la ultima gota. No se si fue por el ambiente morboso del momento pero sentía que sabia deliciosa, y no lo digo de broma. Su aroma fuerte y penetrante mas su espesura al pasar por mi gargantita era un deleite para todos mis sentidos.

Fue una fin de semana de sexo y sexo. La lujuria fue total. Incluso en las pocas horas que podía dormir tenia una verga clavada en mi conchita o en mi ano. Estaba tan entregada a la lujuria que a veces era yo la que pedía mas verga cuando me sentía un poquito abandonada por los chicos. Fácil que se rompieron algunos records mundiales ese fin de semana.

Y como lo bueno hay que repetirlo, hemos decidido volverlo a hacer. Pedro me advirtió que como se corrió la vos de lo buena que estuvo la orgía mas chicos se apuntaran fijo para la próxima. Pero eso no me preocupa ya que mi amiga Rossana también estará presente para ayudarme, jeje. Yo le conté a mi amiga Rossana con lujo de detalles todo lo que me paso ese fin de semana y nos excitamos tanto que terminamos haciendo un 69 espectacular.

Ya les contare como que tal me fue, hasta entonces.

Hola, me llamo Conchita (Concepción), esto que voy a relatarles me sucedió hace 15 días, después de un largo proceso de desinhibición y de lecturas en el rincón de Marqueze.

Empezaré por describirme, tengo 33 años, casada con 3 hijos, mido 1.65 cm, delgada, blanca, tengo pechos grandes con grandes pezones por el momento, debido a que estoy en plena lactancia de mi última bebe, y unas nalguitas paraditas y muy bien formadas.

MI vida sexual al lado de mi esposo siempre ha sido satisfactoria y muy activa, lo que nos ha hecho ir creciendo cada vez mas y experimentar nuevas fantasías y nuevas formas de sentir placer, y fue eso lo que nos hizo llegar un día a esta página de Marqueze donde yo cada vez que ando con ganas y me encuentro a solas aprovecho para sumergirme en el mundo de los relatos que tantos momentos de placer me han regalado, con una especial inclinación a los relatos lésbicos aun y cuando yo me consideraba perfectamente hetero.

No se si el leer estos relatos o una fantasía interna despertó en mi el gusto por invitar a mis cuñadas a mi casa con cierta regularidad a tomar café o cualquier otro pretexto que se me ocurriera, siempre buscando el tener platicas de mujeres que me hicieran soñar y verlas cada día mas como parte de mis fantasías, siempre cuidando las formas y mis propios tabúes sobre lesbianismo. Estas charlas por la tarde al lado de una buena taza de café se hicieron cada vez mas frecuentes y nos fue convirtiendo en grandes confidentes.

Tengo 2 cuñadas, Rebeca y Yolanda, de 42 y 40 años respectivamente, la primera casada y la segunda aun soltera, las dos son mujeres muy guapas, sobre todo mi cuñada la menor, quien acude regularmente al Gym. Ella también mide 1.65 m, es delgada de muy buenas formas, pelo corto siempre muy bien cuidado, al igual que su forma de vestir, siempre resaltando sus pechos redonditos muy bien formados, ni muy grandes ni muy pequeños, pero con unos hermosos y grandes pezones que se levantan desafiantes a la menor provocación y unas nalguitas redondas y muy bien paraditas.

Este gusto por mirar a mis cuñadas me lo descubrí hace ya casi un año; pero volvamos al relato para no abrumarlos con información de mas.

Hace 3 meses di a luz a una hermosa niña, mi parto se complico un poco y tuve la necesidad de alguien que me asistiera durante este tiempo. Tomando como pretexto la confianza, pero confesándoles que fue mas el morbo que me despertaba el estar cerca de ella, le pedí a mi cuñada que me ayudará, a lo que ella acepto sin ningún problema -y viéndolo ahora entiendo que ella también se mostró bastante interesada en ayudarme-.

Mi esposo le acondiciono el cuarto de la bebé para que ella se quedará en el durante el tiempo que se quedara en casa con nosotros, he de decirles que este cuarto se encuentra justo al lado del nuestro y queda comunicado directamente por una puerta entre los dos.

Durante las primeras semanas de mi convalecencia yo no podía cargar cosas ni bañarme sola, en eso consistía la ayuda que me brindaba Yola –así se llama mi cuñada- ella me preparaba el baño y me ayudaba a ducharme, al principio yo me sentía un poco incomoda por la forma en que ella me miraba. Incluso a veces exageraba la situación ayudándome, según ella, a tallarme el cuerpo. Esta situación comenzó a despertar en mi un deseo añorado de erotismo lésbico que yo celosamente trataba de vencer y de ocultar, comencé a notar que cada vez mas me dejaba consentir por el estropajo y sus manos, incluso disimuladamente ponía a veces mis nalgas a su alcance y la dejaba rozar mis pechos, aumentándole cada vez mas el premio hasta llegar a mi vientre y pubis, la batalla secreta de un principio dio paso a una danza silenciosa y erotizante entre mi cuerpo húmedo y sus manos jabonosas.

Durante este mismo tiempo pero en otro campo, y bajo el pretexto de que ella me acercara a la bebé para poder amamantarla, otra batalla se daba en mi recamara, ya que además de acercarme a la bebé, ella literalmente luchaba conmigo para ayudarme a aseare el pecho en turno, misteriosamente siempre limpiaba el pecho equivocado, por lo que terminaba limpiándome y aseándome ambas tetas, esta lucha se daban bajo mi consentimiento cada vez mas en un ambiente con mas carga erótica entre ella y yo.

Para terminar de cargar sexualmente la situación y debido a la leche excedente de mis pechos, fue necesario el adquirir y usar un tira leche de perilla, adquisición que desató toda una experiencia en mi vida, al principio yo gozaba con tener a mi cuñada frente a mi mientras me sacaba la leche excedente de mis pechos, ella se sentaba frente a mi, y comenzábamos a platicar sobre cosas sin importancia, al comenzar la succión de mis pechos con el aparato y ver correr la leche desde mis pezones hacia el recipiente, mi cuñada comenzaba a sonrojarse y sus ojos crecían cada vez mas como tratando de contener en ellos la leche que fluía de mis adentros, su platica se tornaba cada vez mas candente y sus respiración se agitada y entrecortaba, yo gozaba al verla en ese estado de excitación, y disimuladamente imaginaba que el tira leche era su boca carnosa y húmeda, que me besaba y me mamaba los pechos erectos y completamente llenos.

Está situación comenzó a ponerme cada vez mas prendida y cachonda, y comencé a tener cada vez mas seguido sueños mojados y masturbaciones secretas con Yola como personaje principal de mis fantasías.

Mi recuperación ya era obvia y por eso mismo el regreso de Yola a su casa era cada vez mas cercano, esto me puso en una situación de alerta sexual, si quería logra algo con ella, era necesario que diera el paso siguiente o la perdería para siempre, fue entonces que comencé a tramar un plan de acción para obligarla a ella a dar ese paso, y mi esposo se convirtió en una pieza indispensable en este plan.

Así comencé un juego erótico con mi esposo siempre que se encontraba en casa, tratando siempre de que Yola nos sorprendiera en situaciones embarazosas, incluso en una ocasión durante el desayuno logré excitar tanto a mi esposo que su erección le puso como tienda de campaña su pantalón justo en el momento en que mi cuñada bajaba a tomar su desayuno, sacándole un “wow” como comentario, y un salir casi corriendo rumbo a su oficina de mi esposo.

El ambiente sexual se podía ya cortar con cuchillo en mi casa, pero no lograba que ella se animara, y si por el contrario la comenzaba a notar cada vez un poco mas incomoda, así llegó el famoso día de San Valentín, después de cenar subimos todos a nuestras recamaras a descansar casi simultáneamente, al despedirme de mis hijos pase por la recamara de Yola, y armándome de todo el valor o de toda la excitación acumulada me acerque hasta su oído y le dije en voz bajita y entre cortada del deseo:

-Ojalá que no tengas mucho sueño, el reestreno es en tu honor.

Me di la media vuelta y salí de su recamara con rumbo a la mía, una vez en la cama espere con toda calma a que todo en la casa fuera silencio y quietud, segura de que ya todos dormían me dispuse a ir a espiar por el ojillo de la cerradura el cuarto de mi cuñada para ver si podía ver lo que hacia, pero note por debajo de la puerta su luz encendida y pude ver su sombra que se movía al otro lado de la puerta, el imaginármela tratando de espiarnos me encendió la cabeza como una brasa de carbón, así que encendí la luz de mi buró y comencé a masturbarme pensando en la cara que debería de estar poniendo ella en ese momento.

La luz de Yola se apagó en ese momento, me imagino que para poder espiarnos con mas tranquilidad, esto me calentó aun mas, y comencé a soltar suspiros y quejiditos que no tardaron en despertar a mi compañero de habitación quien apenas logro tallarse los ojos y entender lo que sucedía junto a el, se quitó las sabanas de encima y se hundió entre mis piernas dándome una muy buena mamada de panocha logrando sacarme el primer orgasmo de la noche, yo quise corresponderle de la misma manera, y le quite sus bóxers de encima, dejando al descubierto su hermoso pene erecto y completamente lleno de sus jugos, me lancé sobre esa verga tratando de arrancarle su leche lo más pronto posible al tiempo que le hundía dos dedos en su ano para frotarle su próstata al ritmo de la chupadita, esto le encanta a el y lo hace perder el control, olvidando por completo quien estaba en el cuarto de junto, comenzó a dar grandes resoplidos y gritos que trataba de ahogar sin conseguirlo, no aguantó mucho la estimulación y terminó por venirse en un torrente de leche dulce y caliente en mi garganta; como lo extrañaba.

No quería que Yola se enfriara y se fuera a dormir si mas estimulo visual, así que saque un vibrador de mi buró, lo conecte y me lo puse en mi clítoris al tiempo que le pedía mi esposo que me mamara los pechos como un bebé, siempre cuidando que quedáramos de frente a la puerta de mi cuñada, y así permitirle tener la mejor vista en el espectáculo, con la imagen de sus hermosos ojos en mi mente y con el vibrador a toda potencia sobre mi vulva alcance mi segundo orgasmo de la noche en medio de estertores y sacudidas de todo mi cuerpo, sin mas fuerza y con la calentura de la tarea hecha, apagué mi lámpara, me abracé de mi esposo y nos hundimos en un tranquilo sueño.

Al otro día, después de dormir a la bebé, comenzamos con nuestro ritual diario de la succión de leche, Yo sobre mi cama, y mi cuñada frente a mi en la silla mecedora, al asomar los primeros chorritos de leche desde mis pechos, noté nuevamente como sus ojos se iluminaron de excitación, está vez con una mirada mas profunda y brillante, y creo que traicionada por su calor interior logró esbozar las siguientes palabras:

-Que fue lo que me dedicaste anoche?, Tu cuerpo y tus orgasmos o los de mi hermano?

Está pregunta me sacudió y me dio varias vueltas por la cabeza, ante mi excitación nunca repare en que mi esposo también estaba siendo objeto de deseo sobre su propia hermana.

Por un momento detuve el bombeo de mis pechos. El imaginar a mi esposo con su propia hermana, lejos de incomodarme, comenzó a subirme por la espalda como un dulce calorcito logrando ponerme erectas mis tetas y mis pezones, al punto de que sentía que me estallaban, lubricó mi vagina de un solo golpe, sentía como mi corazón y mi clítoris latían al mismo ritmo.

Sin mas control en mis impulsos reanude el bombeo de mis pechos en busca de un orgasmo que me sacara de ese estado de excitación, el bombeo de mis pechos tan acelerado solo fue interrumpido por la voz de Yolanda que me decía con una voz suave y conciliadora:

-Concha, me dejas ayudarte con eso?

Estas nuevas palabras hicieron salir del interior de mi vagina un hilito de liquido caliente, que yo no atinaba a saber si me estaba viniendo o me estaba vaciando.

Sin decir mas nada, se levantó de su silla, y tomo uno de mis pechos con su mano, mientras con la otra reinicio el succionar de la perilla tira leche, el sentir esa mano suave y tibia en mis pechos me obligó a cerrar mis ojos y echar la cabeza hacia atrás, gesto que no fue desapercibido para Yola, quien aprovecho este gesto de excitación para retirar el aparato he intercambiarlo por sus propios labios.

Este momento lo venia deseando desde ya hacia tiempo atrás, pero al estarlo viviendo no atinaba en que hacer, quería retirarla de mis pechos abruptamente, pero a cada chupada que ella me daba me arrancaba un pedazo de mi alma acompañada de gemidos de placer, la sensación de una boca llena de ternura y de pasión, a la vez, que no tenia prisa alguna por recorrer mis pezones, pero que al mismo tiempo los llenaban de un calor insoportable, hacia que mi vagina se llenara cada vez mas de una lechita distinta, mas viscosa y ardiente que la que ahogaba a mi cuñada en cada succión.

Que hermosa manera de amamantar, y de ser amamantado, me deje hacer sin mas oposición, me fui recostando sobre mi cama, sobre mis almohadas, Yola entendió este movimiento y sin dejar de mamar y de ahogarse con mis pechos me dejo tener reposo sobre mi cama, y una vez que me sintió vulnerable y resignada a ser suya, comenzó a sacarme el otro pecho de mi bata.

Ya desnudo lo acarició con toda la ternura que solo hasta este entonces supe que podía darme otra mujer, y comenzó una ordeña suave y rítmica que culminó con el brote de mi leche hasta mi cara, hacia mis propios pechos, mi vientre, mis brazos y sobre su propia cara, al entreabrir mis ojos, solo miraba a Yola alimentándose en uno de mis pechos, mientras que el otro eyaculaba como pene sobre las dos, sobre de ella y sobre de mi.

Ya con la bata abierta desde mis pachos hasta mis piernas, solo quedaba mi pantaleta como última barrera entre mi piel desnuda y mi apasionada amante, quien una vez llena y satisfecha bajo su boca lentamente por mi vientre y violo mi ombligo con esa lengua erecta y húmeda que buscaba donde descargar su pasión, a cada embestida de su boca y de su lengua yo solo atinaba en abrir y cerrar mis muslos, exprimiendo una pantaleta completamente mojada y un clítoris completamente erecto y sensible; clítoris que ya no tenia mas piel para hincharse, ya me dolía de lo hinchado y de lo rozado por tanta acción en las últimas horas.

Sentí como Yola reanudaba nuevamente su viaje a través de mi vientre con rumbo hacia mis intimidades, mi único gesto fue abrirme completamente de piernas entregándole toda mi mata de vellos mojados y viscosos, completamente enmarañados debajo de la tela empapada en mis propias humedades.

Ante este gesto, ella detuvo su viaje, se levantó de la cama y comenzó un lento y angustiante ritual de striptease, el cual inició con su blusa, botón a botón, mientras me confesaba como tenia guardada en su mente cada imagen de mis pechos al bañarlos y acariciarlos con el pretexto de tallarlos, de como miraba mis pezones enrojecerse y elevarse hacia su cara pidiéndole secretamente que los mordiera y que los besara.

Así cayo su blusa y su sujetador junto a la cama, dejando esos pechitos redondos y medianos, pero con unas impresionantes aureolas y mas impresionantes pezones, completamente erectos, mucho mas grandes que los míos, y aun vírgenes de amamantar de verdad a alguien.

Siguió con su relato de cómo por las noches al estar en su cuarto completamente excitada por todos los escarceos a los que era sometida por parte mía durante el día, y mientras olía mi ropa intima del día anterior que robaba del cesto de ropa sucia, se restregaba sus propias entrañas en busca del calor y de la pasión necesaria para arrancarse sus propios orgasmos y espasmos nocturnos.

Mientras ella continuaba con su relato, yo ya estaba pegada de sus pezones, lamiéndolos y besándolos, desesperada y torpemente, jamás había estado de ese lado, no sabia y no atinaba en que hacer, querría comérmelos, tragarlos, ya mi mano buscaba mi vulva para arrancarme el tan ansiado orgasmo que me diera paz y tranquilidad, Yola tomo mis brazos y los llevo hasta el zipper de su falda, el cual baje con la misma torpeza y desesperación que me invadía hasta los huesos, Yola lo notó y me tomo de la barbilla y mirándome fijamente a los ojos, con su voz temblorosa de pasión, me dijo.

-Tranquila, también es mi primera vez con una mujer, y no pienso irme pronto, quiero descubrir al lado tuyo y de mi hermano, muchísimas cosas que yo no conocía siquiera, pero que tu me has ayudado a entender que están ahí en espera de que las descubramos.

Estas palabras terminaron por encender mi cabeza como un horno, aunque hasta después entendería su verdadero significado, pero por ahora sabia que esto podía gozarlo con todo la calma y pasión del mundo sin miedo a perderla como en un sueño al abrir los ojos por la mañana.

Fue entonces que pude desabrochar su cinturón, y bajar por fin el zipper, haciendo caer de un golpe la faldita hasta sus pies, dejando una hermosa pantaleta de encaje blanco a mi vista, encaje que dejaba adivinar una hermosa vulva hinchada y peluda bajo la tela, ya también súper empapada hasta sus nalgas.

En este momento ya mi curiosidad era mayor que mi pasión, así que tomé la pantaletita y se la baje hasta las rodillas, quería mirar y memorizar esa vulva hermosa, turgente y velluda, aunque muy bien recortada de los laterales, la miré y encajé mi nariz en esa selva, ese olor a mujer excitada tan característico y suave, el mismo que inundaba por las mañanas mi recámara después de hacer el amor con mi esposo, a mi propia vagina mojada, a mi propia humedad de mujer, quise lamerla desde esa posición, pero no alcanzaba mas que el inicio de sus labios vaginales.

-Tranquila, tranquila, no seas desesperada.

Yola se saco sus zapatos; se saco la panty, y se acostó en la cama abriendo sus piernas sin ningún recato, dejándome una vista que aun hoy traigo clavada en mi mente, unos hermosos labios menores, morenos y carnosos que brillaban en medio de esa vulva completamente mojada, me acerque para separarlos, se sentían tan suaves y resbalosos que estuve frotándolos durante un largo rato, hasta que me anime a separarlos muy suavemente, dejando al descubierto además de su vagina, un clítoris hermoso y paradito, mas grandecito que el mío, y mucho mas fácil de observar, parecía un pene chiquito y tímido que al contacto con mis dedos arrancaron un gemido de mi cuñada al punto en que me hizo pensar en que se venia en ese preciso instante, me chupe mis dos dedos y los comencé a introducir en su vagina, era calientita y resbalosa, me anime y acerque mi lengua a su clítoris, dándole unas lamiditas suavecitas, no quería que se viniera aun, pero a la quinta o sexta lamidita, Yolanda movía sus caderas ya sin ningún control de ella misma, como una desesperada me pedía que no parara, que ya casi se venia, que siguiera, que siguiera.

Hundí mis dedos en su vagina, sacándolos y metiéndolos hasta poder sentir su útero, que me empujaba la mano hacia afuera y yo la regresaba al interior, no tardo mucho ese meneo de caderas desesperado de mi cuñada, ya no quise demorarle mas ese gusto y ese placer de venirse, así que aceleré mi lengua sobre su clítoris.

Un momento después sentí como se arqueaba completamente su cuerpo entre mis manos al tiempo en que mi barbilla era alcanzada por un chorro caliente y a presión de algo que me hizo pensar que mi cuñada se estaba orinado, la verdad es que yo estaba tan caliente en ese momento que no me importo y nunca deje de seguir con mi lengua y mis dedos sobre Yolanda, así después de varias sacudidas y de gritos ahogados de Yola diciéndome que me amaba, comenzó a aflojarse entre mis brazos, y después de un rato mas, me tomo por los cabellos levantándose de la cama me dijo.

-Ahora vas a saber que no solo mi hermano tiene el poder de hacerte pedir mas.

Dicho esto me volvió a recostar sobre la cama, me quito mi pantaleta, que ya mas parecía un pañal completamente mojada, la olió, y la puso sobre la cama, abrió mis piernas y comenzó a besarme los muslos y las pantorrillas, eso me hizo regresar al estado de excitación en que me encontraba momentos antes.

Comencé a sentir como mi vagina chorreaba de nuevo pequeños hilitos de lubricante sobre mis nalgas, y ya en un estado de excitación total comencé a masturbarme mi clítoris como de costumbre, hasta que Yola retiró mis dedos y comenzó a lamerme los labios mayores, como limpiándolos.

Muchas veces antes mi esposo me había mamado mi vulva, pero jamás me habían lamido el coño con tanto gusto y con tanta ternura como lo estaba haciendo mi cuñada en ese momento, era una sensación de desesperación por sentir su lengua en mi vagina combinada por el gustó de sentirla entre mis ingles y mi pubis.

No atino a saber si de verdad me estaba chorreando, pero sentía mi vagina latir y mojarse como nunca, mis caderas comenzaron a adquirir ese movimiento independiente que anuncia el orgasmo próximo cuando mi cuñada me levanto las piernas hasta poner las rodillas en mis pechos, al contacto de estas con mis pezones pude darme cuenta de que mis pechos chorreaban leche solitos como si alguien los estuviera mamando, hilitos de leche escurrían por entre mis pechos hasta mi espalda, estaba a punto de venirme y ni siquiera me había tocado el clítoris, ya no podía mas, sentía que me ahogaba, que temblaba, y fue justo en ese momento que sentí la lengua de Yola tocar y encajarse en mi ano, este solo acto desató en mi un orgasmo que yo jamás había sentido antes en toda mi vida, fue como si se me cerrara la garganta, como si se me saliera el alma, no recuerdo si temblaba, o era un sueño, si me orinaba o solo me lubricaba, recuerdo vagamente unas sacudidas y un sopor de paz y quietud como jamás lo había sentido antes.

No se que pasó, no recuerdo mas, hasta que poco después desperté entre los brazos de mi amada Yolanda, ella dormía como bebé, mientras mi bebé lloraba reclamando su comida.

Esto me sucedió hace 2 semanas, y ha sido el inicio de cosas que jamás imagine, y que ni siquiera sabia que existían.  :)

Hace como 8 años vino mi cuñada,  Vino de visita a pasar unos meses aca a la costa del pacifico… ya que su esposo se estaba separando de ella y estaba un poco deprimida… ella en ese entoces tenia como 45 años y estaba mas o menos conservada, pero lo que mas atraia eran sus enormes pechos estaban firmes y jugosos y por lo general siempre usaba blusas escotadas.

El caso que a veces se quedaba a dormir en nuestra casa y otras en la casa de otro de sus hermanos por lo general nos acompanaba a las fiestas y reuniones que teniamos nosotros.

a mi me atraia un chingo por que a pesar que era mayor que mi esposa, estaba todavia muy cogible y por que me entere que encuanto la dejo su marido se la empezo a cojer un compadre,el cual conoci….entonces nada mas estaba esperando el momento de aprovechar cualquier oportunidad para cogermela…el caso es que en una ocasion fuimos a una fiesta y empezamos a tomar todos y ya en la noche que nos regresamos a la casa ella insistio que se hiba para la cas de su hermano o sea mi cunado..lo cual aproveche para ir a dejar a mi casa a mi mujer y despues llevar a mi cunada a la casa de su hermano..llegamos y no habia nadie..entonces aprovechando que estaba media borracha empece a abrazarla y a apapacharla y ella no hacia por rechazarme..yo la abrazaba y la repegaba a mi cuerpo y poco a poco la empece a besar en el cuello….entoces la empece a besar en la boca y se dejo…de repente me decia que que me proponia con ella..pero luego seguia cachondeando le mame sus ricas tetas y le metia mano debajo del calzon…la acoste en la cama y le empece a bajar las bragas,pero se resistia,y me dijo que ahi no podiamos hacer nada por que estaba por llegar mi cunado..entonces le dige que hiba a checar a mi casa y que regresaba por ella en 15 minutos…fuia ver que estaban haciendo en mi casa y como todos estaban durmiendo me volvi a salir y pase por mi cunada….que la subo al coche y que me la llevo a una brecha…o sea un camino de terraceria..y que me la empiezo a cojer..me la estuve cogiendo como media hora …despues la fui a dejar a la casa de su hermano…desde ese dia me la cogia casi a diario todos el tiempo que estuvo de visita…y cada ves que regresaba de visita me las arreglaba para darle sus respectivas cogidas….hace poco volvio a venir de visita pero ya venia con su marido por que se reconciliaron y ya no tuve oportunidad de volverle a encajar mi verga….

Hola, mi nombre es Karin a pesar de mi corta edad mi vida sexual siempre ha sido satisfactoria. Desde los 10 años he tenido aventuras con enamorados de mas o menos mi edad. Esto fue así hasta que me metí a estudiar ingles en un instituto y me relacione con un profesor de ahí bastante mayor que yo, y desde entonces siempre he preferido a los hombres mayores que yo, sobre todo por que son más atentos y más preocupados por mi persona.

Bueno, lo que sucedió es que, como estudiaba ingles de 7:30 a 9:30 de la noche y al final de clases me quedaba conversando con mis compañeros, algunas veces tenia que tomar Taxis para llegar a mi casa. Muchas veces me daba cuenta que los taxistas miraban mucho mis piernas fingiendo ver el espejo retrovisor lateral. En lo particular siempre he disfrutado de ser un poco coqueta con los hombres. Me gusta mucho sentirme deseada, por lo que siempre mi guardarropa incluye falditas regularmente cortas que es lo que yo casi siempre uso; así que disfrutaba enormemente de que me fueran viendo mis piernas y de la cara que ponían cuando yo, fingiendo descuido, cruzaba mis piernas para que se me suba la faldita y pudieran ver un poco más.

El asunto fue que un día me decidí a seducir a uno de ellos. Para esto me prepare muy bien. Prepare una ropa muy coqueta, me puse una falda muy corta sin medias de color azul cielo y una blusa pegada y escotada de color blanco de material elástico que permitía ver el inicio de mis senos y la forma de mi sostén que eran de esos que juntan y hacen resaltar los senos, zapatos altos y una chamarra azul cielo a la cintura y desabotonada del frente.

Ese día salí mas tarde de lo habitual del instituto. Salí a tomar mi taxi como a las 10:30 pm y fuera del local espere a que pasara uno que a mí me gustara, mientras cerraban las puertas del instituto ya que fui uno de los últimos alumnos en salir. Después de elegirlo lo aborde y le indique a donde tenia que llevarme. Él era moreno claro, y de aproximadamente 25 años de aspecto agradable sin llegar a ser muy guapo. Lo primero que hice después de indicarle mi destino fue sacarme la chamarra y ponerme crema humectante en brazos y piernas, el inmediatamente bajo su mirada a mis piernas y comenzó a verme. Yo fingí no darme cuenta.

Después comencé a decirle que la noche era muy bonita y que era una lastima que para mi ya fuera a terminar puesto que me dirigía a mi casa. Él me comento que si yo no tenia ese día ninguna invitación a salir de parte de mis amistades y yo le dije que no. Después yo le comente que si no tenia inconveniente en pararse en una tienda por que tenia sed y quería comprar algo de tomar. Baje y compre un six pack de cervezas y después regrese y subí al coche dejando que mi falda se levantara al hacerlo. Destape una botella y le invite a que me acompañara. El acepto pero me sugirió que lo más conveniente era que fuéramos a tomárnoslas en otro lugar más tranquilo si es que yo no tenia prisa. Yo acepte y se desvió un poco entre las calles saliéndose un poco del camino a mi casa parando junto a un pequeño parque publico con muy poca luz y que por la hora era muy poco transitado. Se veía solo alguna que otra pareja caminando a lo lejos.

Después de estacionarse el se giro en su mismo asiento y comenzamos a tomar nuestra cerveza y a conversar. Me pregunto mi nombre y yo le respondí que me llamaba Karin. Yo también le pregunte el suyo, su nombre de el era Antonio. Le conté que estaba en el ultimo año de la secundaria y que por las noches estudiaba ingles. Él me pregunto que si de verdad yo no tenia con quien salir ese día y yo le conteste que si, que me sentía un poco aburrida de tener que llegar a mi casa y dormirme, y que me había caído muy bien su compañía. Mientras tanto mi falda había subido un poco mas de lo normal y yo no hice nada por bajarla inclusive las mantenía muy cruzadas a pesar de que notaba que el no me quitaba la mirada de las piernas y trataba de ver sobre mi escote.

Esto me tenia muy excitada ya que estaba disfrutando de su emoción. Podía ver como su bulto crecía bajo su pantalón mientras yo sentía como mi rajita se comenzaba a humedecer. El entonces ya había advertido cual era el juego, por lo que me pregunto si yo tenia novio y después de que le conteste que no y que de momento estaba sola (que era verdad en esos días), él me tomo de la mano y me dijo que no podía creer que una muchacha tan bonita estuviera sola y que no comprendía a los mas jóvenes de hoy que no sabían valorar la belleza de una mujercita; y después de mirarme a los ojos se fue acercando lentamente hasta darme un beso en los labios, primero muy tierno y después un poco mas fuerte y apasionado. Bajo su mano a mis piernas y comenzó a acariciármelas mientras me besaba.

Comenzó a recorrer mi cuello después bajo un poco hasta el inicio de mis pechos. Después de besarme de nuevo en la boca me tomo de la mano y me la llevo a su pene que era de un muy buen tamaño, el cual podía sentir a través de su pantalón y yo con una mano lo libere y lo sentí hincharse en mi mano mientras yo le masajeaba de arriba hacia abajo. Después metí mi mano hasta sus testículos y les masajeaba suavemente. Él había subido su mano y haciendo a un lado mi ropa interior acariciaba mi clítoris y alternaba metiendome dos dedos que por la lubricación resbalaban fácilmente hasta el fondo. El me bajo por los hombros mi blusa y saco mis pechos los cuales comenzó a mordisquear suavemente y daba especial trato a mis pezones que para entonces ya estaban duros. Yo me sentía muy, pero muy excitada de estar con un desconocido en la calle y con la blusa y la falda enrolladas en la cintura. La situación de que pudiera pasar alguien y vernos me tenia doblemente excitada.

Después él me tomo de la nuca y bajo mi cabeza hasta que mis labios quedaron frente a su pene que para entonces se veía como una hermosa barra de chocolate que yo no tarde en meter en mi boca y disfrutar de su sabor y su textura. Antonio con sus manos me tomo de la cabeza y ayudaba a que subiera y bajara con su pene en mi boca. Después cuando él sintió que estaba por chorrear su néctar dentro de mi garganta me separo suavemente y de su guantera saco un preservativo y me pidió que se lo pusiera. Entonces me di cuenta que estas situaciones él las vivía continuamente, pero sin comentar nada se lo coloque.

Él me recostó en el asiento y después de separarme un poco mi ropa interior se recostó sobre mí y pude sentir como toda su hombría entraba en mi de un solo impulso arrancándome un suspiro de dolor mezclado con placer al sentir todo su aparato abrirse camino entre mis entrañas. Entonces él me dijo “estas disfrutando putita” yo le conteste con voz entrecortada que si y después él empezó a entrara y salir moviendo su cadera en circulo mientras con la boca chupaba mis erectos pezones mientras yo le tenia sujetado de sus nalgas empujándole mas adentro de mí. Después me dijo ” te gusta mi verga perra” y yo conteste que me encantaba, que tenia una hermosa pinga, baje una de mis manos por atrás de mi pierna y con mis dedos masajeaba sus testículos mientras él suspiraba de placer. Estaba la verdad que como loca, me sentía muy excitada y no pude resistir mas y tuve un orgasmo muy intenso que inclusive me hizo sentir mareada.

Después de reponerme sentí que él me levantaba las piernas con sus brazos y metía más rápido su pene en mi vagina que estaba escurriendo jugos por todos lados. Esta situación hizo al poco tiempo que mis caderas de nuevo comenzaran a convulsionarse y le enterrara mis uñas en su espalda; él advirtió que me venia de nuevo otro orgasmo y terminamos juntos muy agitados abrazados y besándonos como no queriendo que se terminara el momento.

Después de incorporarnos y componer nuestras ropas platicamos mientras nos bebimos un par mas de cervezas. Yo le conté que quería estudiar medicina y que vivía con mis tíos. Él me dijo que tenia 27 años y estaba casado desde hace 8 años, que se caso muy joven y que tenia dos hijos y que esperaba que esto no me hiciera salir corriendo, a lo que yo le conteste que no veía por que y que no me interesaba, que de echo yo prefería a los hombres mayores que yo. De esta forma transcurrieron unos 20 minutos, tiempo en el que mientras conversábamos yo no había hecho otra cosa que masajear su pene por encima de su ropa hasta que sentí que estaba listo de nuevo por lo que tome la iniciativa y me hinqué frente a el y tras sacar su pene de su pantalón le empecé a chupar su hermoso trozo de carne morena y dura con muchísimo cuidado. Primero por la punta y después metiendolo y sacándolo una y otra vez de mi boca. La mientras tanto tenia metida su mano por arriba de mi escote y con sus dedos pellizcaba suavemente mis pezones los cuales mandaban pequeñas descargas de placer hasta mi cosita que estaba deseosa de sentirlo de nuevo. Él me bajo de nuevo la blusa y levantando mi falda me coloco en posición de perrito y con la cabeza fuera del taxi por la ventana.

Se coloco atrás de mí y comenzó a pasar su pene recorriéndome desde mi clítoris hasta mi culito, lo que me tenia muy caliente y yo pare un poco mas mi trasero para que pueda apreciar mis dos orificios. Le pedía que por favor ya me penetrara, él empujo poco a poco su pene dentro de mi rajita (esta vez sin condón) y pude sentir de nuevo su preciosa barra de carne entrar y desaparecer dentro de mí. Estaba excitadísima. Nunca imaginé tener una conducta tan liberal y fuera de prejuicios y temores y comportarme como una verdadera hembra sedienta de sexo. Saber que había sido yo quien tomara desde el principio la iniciativa de conquistarme a aquel hombre me tenia fuera de control.

Temblaba constantemente sintiendo pequeños escalofríos en todo mi cuerpo cada vez que él empujaba. Sus manos recorrían mis senos o daban continuamente masaje a mi clítoris por lo que después de un rato sentí de nuevo como mi vagina se contraía de placer y tuve otro orgasmo mientras bajaba mi mano por entre mis piernas y le apretaba suavemente sus testículos que estaban hinchadísimos. Él me dijo entonces “puja mamacita que ahorita te voy a dar por el culo hasta que te lo deje escaldado”. Yo me sentía muy lubricada entonces el tomo uno de sus dedos, lo coloco en mi ano y lo empezó a meter lentamente sin dejar de empujar su miembro dentro de mi vagina. Después el saco su pene y lo coloco en la entrada de mi ano.

Suavemente comenzó a enterrarme su verga mientras yo le tenia tomada una de sus manos. Era muy excitante sentir todo aquel enorme pedazo de acero entrar forzadamente en mi ano. Después que estuvo hasta dentro se quedo quieto por unos instantes permitiendo con esto que me acostumbrara a su aparato. Después él comenzó a entrar y salir dentro de mí mientras yo sentía como la cabeza de su miembro me tocaba hasta los intestinos, él mientras me masajeaba el clítoris y yo le masajeaba por entre mis piernas sus testículos. Antonio aumento el ritmo de su ir y venir, y yo sentí que me venia otro orgasmo. Él al darse cuenta de esto me sujetó con mas fuerza y acelero sus movimientos hasta que sentí sus chorros de leche inundando mi culito y saliendo parte de ellos escurriéndose por mi rajita mientras yo caía después de este ultimo orgasmo rendida de placer y feliz por verme atrevido a disfrutar de una experiencia tan audaz y excitante como la que hasta entonces no había vivido.

Fue lo mejor que me pudo pasar, después de recuperarnos y vestirnos terminamos nuestras cervezas y nos fuimos camino a mi casa. Pero yo me sentía bastante inquieta por lo acontecido, me había gustado tanto la experiencia vivida que lo obligué a detenerse de nuevo en otro parque público para repetir la experiencia una vez mas.

Cuando llegue a casa ya eran las 3 de la mañana y en casa de mis tíos nadie noto nada extraño. Algunas veces mas nos vimos Antonio y yo pero él insistió siempre en que lo mejor era que fuéramos a un Hotel por comodidad y seguridad. Pero la verdad es que cuando más disfrute fue cuando lo hicimos en su auto en la calle y con la presión de que pudiéramos ser descubiertos en cualquier momento por lo que después de un tiempo nos despedimos definitivamente y jamás supe nada mas de el.

Muchos me han preguntado acerca de mis primeras experiencias y es por ello que accedo a contarles esta historia que la verdad fue de las mejores que he tenido en mi vida.

Lo que les quiero platicar es que tuvimos una experiencia sensacional al compartir con otras chicas una orgía muy especial, fue en casa de una de las organizadoras y era conocida de Lety. ella nos contó que la habían invitado y les preguntó si podía llevar a alguien más, le dijeron que sí y quedó de avisarnos.

Decidimos decirle a Sandra si deseaba acompañarnos a la reunión especial pero al principio no la encontramos en su casa aunque dejamos el recado de que se comunicara con alguna de nosotras; a las dos horas ella se comunicó a mi casa y fue ahí donde le hicimos la propuesta. Al principio, Sandra no quería ir, pero logramos convencerla y nos preparamos para esa noche especial.

Cuando llegamos fuimos bien recibidas por la anfitriona, que se llamaba Julieta, una rubia de mediana estatura que tenía un cuerpo formidable, de hecho, desde que vi sus senos tapados solo por el vestido que llevaba puesto me emocionaba la idea de hacerlo con ella.

Una vez adentro, vimos a otras chicas en la sala, eran dos y según lo que me dijeron, esperaban a otras dos.

Estuvimos platicando un rato en la sala, nos sirvieron unas cervezas y después me dieron ganas de ir al baño, fui y una vez que terminé de orinar, me puse frente al espejo a arreglarme el pelo, en eso entró otra de las chicas y se sentó a hacer sus necesidades fisiológicas y me dijo que le gustaba la falda roja que traía puesta, le agradecí el comentario y me pidió que me le acercara, lo hice y empezó a acariciarme las nalgas sobre la ropa.

Me gustó cómo lo hizo y comencé a calentarme: ella me pidió que me diera vuelta y al quedar de espaldas a ella, levantó mi falda y me bajó la tanga que tenía puesta, luego abrió mis nalgas y empezó a lamer mi culo, fue maravilloso lo que sentí cuando me lo hacía que deseaba desnudarla para cogérmela ahí mismo, pero me dijo que me esperaba en la sala con el resto de las chicas.
Ella subió mi tanga y se fue a la sala, dejándome un poco ardiente por esa lamida que me dio.

Cuando salí del baño y fui a la sala, fue grande mi sorpresa cuando vi al resto de las chicas totalmente desnudas y haciéndose el amor, Julieta me vio y me dijo que me quitara la ropa y me uniera a la fiesta, por supuesto que no tuvo que decírmelo dos veces.

Cuando quedé desnuda me acerqué a una pelirroja que tenía las nalgas hacia arriba, ella estaba con Sandra a quien le besaba los senos, toqué su trasero y ella se dio cuenta de ello y me pidió que le besara el culo, mientras ella se cogía a mi amiga.

De inmediato, abrí sus nalgas y vi su hermoso culito, puse mi lengua en él y esta pelirroja se estremeció cuando la sintió comencé a metérsela bien para que la disfrutara, debo decir que estaba delicioso y si hay algo que me encanta hacer, es besar culos.

La pelirroja no perdía el tiempo y vi que le mamaba la vagina a Sandra con frenesí, ella estaba a punto de terminar.

Cuando terminé de besar el culito de esta chica, volteé para ver qué hacía Lety, y la encontré con la anfitriona dándole un beso apasionado en la boca, mientras se masturbaban mutuamente. Luego, la chica que me besó el culo en el baño se me acercó y me dijo que deseaba estar conmigo, ella se llamaba Gilda y nos fuimos a un sitio apartado de las demás, pero no salimos de la sala.

Ella se acostó en el suelo y separó sus piernas y me pidió que me la cogiera, me acerqué y me comí su vagina, estaba bien mojada de solo ver lo que hacían el resto del grupo, ella gemía más fuerte hasta que conseguí que tuviera su orgasmo: pero luego hicimos el 69 y eso fue maravilloso, ella metió uno de sus dedos en mi culo mientras me besaba la vagina y logró que terminara mientras ella tenía su segundo orgasmo en menos de 20 minutos.

Al poco tiempo, Julieta, dijo que tenía algo especial para todas las asistentes: unos consoladores, había penes de plástico que se ajustan a la cintura y de doble cabeza, de inmediato me hice de uno y me decidía penetrar a alguna de las chicas. No tardé en encontrar a alguien que lo quisiera, la misma Lety me pidió que la cogiera con la verga falsa, me la puse y la froté contra su vagina, ella estaba acostada en un sillón y con las piernas bien abiertas, se la metí hasta el fondo y comencé a mover mi cintura: ella jadeaba con cada movimiento que hacía y eso me calentaba a mí también, en eso, Gilda se acercó a nosotras y se sentó en la cara de Lety para que le chupara su vagina, fue sensacional ver ese cuadro.

Decidí tomar un descanso y solamente dedicarme a observar lo que hacían las demás: a Sandra la estaba penetrando tanto por el culo como por la vagina, mientras que Julieta estaba mamando los senos de Gilda y Lety estaba con su cara metida entre las piernas de la pelirroja.

Una vez que terminó el receso, volví a la acción, me acerqué a donde estaba una morena preciosa, que tenía unos senos enormes y en su cara se notaba que deseaba estar conmigo, la besé en la boca y comencé a acariciarle el trasero, ella me tocaba los senos y comenzó a besar mis pezones y con su mano estimulaba mi vagina, no tardé en mojarme de nuevo. Nos acostamos en el suelo ye hicimos el 69, pero ella deseaba besarme el culo, por lo que me volteé para que lo hiciera y así fue, metió su lengua en él hasta el fondo y logró hacer que me viniera.

Pero yo deseaba cogerme a Julieta, ella me gustó desde que la vi y sabía que podía tener una sesión de sexo con ella. Volví a tomarme otro descanso y salí al área de la alberca que había en la casa, no me metí a nadar pero la idea me gustaba. En eso, Julieta salió y se acercó a platicar conmigo, y fui muy directa: le dije que la deseaba y que no pararía hasta hacerla mía.

Ella sonrió y me dijo que deseaba usar un pene de plástico, fue por uno y regresó con él puesto a la cintura. Yo estaba sentada en el trampolín y me dijo que le mamara el pene, lo hice, me lo metí en la boca y ella solo me veía: luego, me acosté para que me la metiera y lo hizo hasta el fondo, estaba tan caliente y se lo hacía saber con mis caricias y mis gemidos.

Luego, cambiamos de posición, ella abajo y yo arriba pero ella seguía penetrándome, seguí montando esa verga cuando llegó la morena de hace rato y traía otro pene y sin pensarlo dos veces me lo metió en el culo: fue una doble penetración que la disfruté como loca ya que me hicieron terminar hasta en tres ocasiones.

Acabamos tan cansadas que apenas nos movíamos, cuando reaccioné, Julieta estaba con las piernas abiertas y decidí comerme su coño, estaba bien jugoso y la hice terminar, ella estaba en el éxtasis total.

La morena había vuelto a la sala a decirles a las demás que salieran a la alberca para seguir allá con la orgía, todas salieron, Lety venía tomada de la mano de Soraya y deseaban seguir la fiesta.
La pelirroja (que se llamaba Valeria) se acercó a ellas para decirles que deseaba coger con ellas y aceptaron. Se fueron a un lado de la alberca cogerse a gusto y sin molestias.

Después, Julieta les dijo que deseaba coger con todas al mismo tiempo y que ninguna estuviera separada del grupo, eso fue lo mejor de todo.

De inmediato, Lety se acercó conmigo para besarme los senos y yo comencé a mamarle su vagina a Gilda, mientras que Valeria hacía lo mismo conmigo.
Así estuvimos buen rato, hasta que terminé y hacía terminar de placer a cada una de las chicas que me cogía.

La noche era larga y la orgía también, pero no era eterna, así que cuando eran las 5 de la mañana, algunas se retiraron a descansar a sus casas y lo mismo hicimos nosotras, pero quedamos de volver a juntarnos y si era posible, traer a más chicas para divertirnos como locas.

Corría el mes de Mayo. Mi Padre se había ido de juerga a Madrid, a la Feria de San Isidro. Mi Hermana estaba estudiando en una academia privada para la Selectividad, y sólo quedábamos en casa mi madre y yo.

Yo tengo 18 años, delgado, de estatura normal y moreno. Y ella es más alta que yo, de 1.76 de altura, de 38 años, melena larga, delgadita pero con carnes y un pecho precioso, de medida 95 y muy bien formado, nada caído. Me llamo Manuel y ella Trini.
El fin de semana, como hacía calor y en la ciudad es aburrido, decidimos ir a nuestra casa de verano en un pueblo de la Costa Norte de España.

El viernes llegamos. Cenamos unas Pizzas y a la noche salimos a tomar algo. Y quisimos ver a las 9 la puesta de Sol maravillosa de todos los pueblos costeros.

Nos fuimos al puerto y nos sentamos en una escalera donde no hay casi nadie, viendo como se despedía el Sol, con alguna copita de más…; Miré para ella y la vi como a una mujer atractivísima. Tenía la mandíbula marcada y un cuello musculoso, que la hacían juvenil y atractiva. Ella me miró y me sonrió. Y, con confianza, bajé la mirada hasta su pecho. Ella llevaba una blusa y una chaqueta algo escotadas. Y me recreé la vista. Era notorio y mi madre miró para abajo para ver lo que yo miraba:

- ¿Qué miras, Lolo? – A esto.- Y de repente, impulsivamente y sin pensarlo, dirigí mi mano hacia su pecho, y lo palpé por encima de su chaqueta, y lo notaba carnoso y duro.

Mi madre se levantó sorprendida pero no enfadada: – ¿Pero qué haces?. Anda, vamos.
Y el sábado decidimos ir a una playa lejana, con poca gente, pues hacía ya bastante calor.
Tenía una figura espléndida, alta, sin nada de grasa, y con un pecho de revistas, muy estilizado. No pude parar de mirarle en toda la tarde. Mientras dábamos un paseo a la orilla del mar, miraba su cuerpo, no le quitaba ojo, y la veía como a una mujer muy apetecible, olvidándoseme por completo que era mi propia madre, a la que llamaba mamá. Para mí era Trini, una guapísima mujer de 38 años.

Decidimos ir a las rocas, donde nos sentamos a tomar el Sol.
Otra vez la miré y mi mirada se clavó en su escote, precioso…
Ella dijo riendo: – ¿Pero otra vez, cielo?. ¿Dónde miras?Y de nuevo le acaricié su pecho izquierdo, palpándolo, y para disimular un poco le dije: – Es que las tienes muy bonitas y me gustan mucho. Esta vez duró más de los tres segundillos del puerto, y ella no protestaba. Ella bajó la mirada, quizá también por instinto, y se clavó en mi paquete, que ya abultaba a través de la Bermuda: – ¿Y tú qué? ¿No te puedo mirar?

Astutamente le provoqué: – ¿A dónde miras?Y ella con su mano tocó un poco mi paquete. Y yo me dejaba por completo. Agarró el pene excitado y dijo riendo: – ¡Pero cómo lo tienes! Mejor nos vamos.

Y mientras nos íbamos hacia nuestro sitio, le miré a su trasero, que se movía al compás de sus pasos, con unas carnes perfectas. Y, como había un cierto clima, le acaricié el culo. Ella puso cara de sorpresa, ye respondí:

- Es que no te lo había tocado, jejejejeje.

- Yo a ti te estrangulo, caradura, me dijo de broma mientras me agarraba y así notaba yo sus pechos en mi espalda.

Llegó la noche, y hacía mucho frío, y no teníamos edredones a mano. Entonces, nos levantamos y sólo había una bolsa de agua caliente allí olvidada. Y dijo ella: – Mira, dormiremos en mi cama, que sólo hay una bolsa y no tenemos que coger catarro por una tontería así. Además, eres mi hijo y no es tampoco nada del otro mundo que durmamos una noche en una misma cama. ¿Te parece bien?

- Yo encantado.

Estábamos los dos cara arriba, y ella a mi derecha. Y se incorporó un poco para dejar puesto el despertador, que estaba en la mesilla de mi izquierda, y lógicamente puso su pecho encima del mío, mientras su pelo me acariciaba las mejillas, con lo que me excité enseguida.

- Quédate así, por favor, mami.

- ¿Serás avispado? Y seguidamente me mordisqueaba la cara de broma, mientras me pellizcaba el vientre.

- Si, pero ¿A qué no te atreves a besarme?. Eres muy liberal y moderna pero seguro que eso no lo haces.

- ¿A que lo hago?Y acto seguido, me metió toda su lengua en mi boca. ¡Era un morreo con mi madre!

Chupé su lengua como si fuera un caramelo y chocamos muy cariñosamente los labios, mientras ella acariciaba mi pelo.

Hace 3 meses que llegué de Bariloche y siento la necesidad de contar la experiencia mas excitante de mis 18 años… Voy al colegio Inmaculada Concepción de Belgrano, es un colegio donde sólo se ven chicas, no hay un solo hombre en el cole excepto Ramón, el portero de 62 años.

Mis compañeras y yo esperábamos ansiosas el viaje de egresadas a Bariloche, aunque en un principio no lo íbamos a hacer porque tuvimos muchos problemas con la Sra. María del Carmen (nuestra directora). El 25 de Agosto llegó haciéndose rogar mucho. A ninguna de nosotras se nos pasaban rápido los días previos. Ansiábamos estar todas juntas como estos 5 años pero sin las limitaciones del colegio. Sabíamos que allá podíamos juntarnos con otros colegios de varones, que era lo que todas ansiábamos…

La noche anterior al viaje dormí poco pensando en las fiestas que podíamos organizar en las habitaciones, sabia que era el mejor momento para conocer y practicar el sexo, quería perder mi virginidad… Sabia que no me iba a costar mucho, soy una linda mina de 1.65, morocha, pelo lacio y unos ojazos verdes que mas de una compañera hoy día seguirá envidiándome, pero por si fuera poco me sentí siempre orgullosa de mis pechos, eran bastante grandes para una chica de mi edad y siempre me excitaba mirarlos en la ducha… además era bastante delgada, aunque no es como años atrás que por la manía del peso llegué a caer en la anorexia, ahora no me hago drama por nada…

A las 17:00 horas tomamos el micro de Sanso que nos llevaría al lugar de nuestros sueños adolescentes.

Fui la primera en subir y me topé en la escalera con uno de los coordinadores que iba en nuestro grupo… se llamaba Gabriel y era un hermoso ejemplar de unos 22 o 23 años, rubio, ojos marrones y un bulto que me distraía la mirada cada vez que le hablaba al grupo…

No deje de pensar en el un solo momento, hasta llegué a tocarme por la entrepierna cuando todas mis compañeras dormían. Estaba demasiado excitada.

La primer parada que tuvimos, en la Pampa, la aproveche para tratar de conocer a Gabriel. Bajé del micro, tome mi camperita y cuando entré al boliche ese para comer algo, la mesa en donde estaba Gabi tenia un banco libre en la cabecera. Me quité la campera, y me senté al su lado. Estaba junto con el chofer del micro y una de nuestras profesoras, pero eso no impidió que mi enorme necesidad de comenzar algo con él estallara.

- ¿Que tal la estas pasando?

- ¿Eh?

- ¿Te digo que como la estas pasando?

- …bien, medio cansado.

- ¿No dormiste bien estas horas ?

- Mas o menos.

- Pero con todas nosotras la vas a pasar bárbaro -

- Si… puede ser… Disculpame pero voy al baño a mojarme la cara, tengo mucho sueño y tengo que aguantar varias horas más…

En ese momento supe que el tipo era solo un cuerpo que me excitaba. No tenía nada de onda y me parece que tampoco mucho cerebro, no parecía estar muy interesado por las mujeres, pero aun así no parecía trolo ni nada de eso, era alguien muy callado y tímido…

Al subir al micro lo comente con mis amigas, ellas me aseguraron que una vez en el hotel lo iban a domesticar, no supe bien a que se referían pero llegado el momento me di cuenta muy bien de lo que se traían entre manos. En unas cuantas horas mas llegamos al hotel. Era casi de noche, y aunque había otro colegio de Córdoba subiendo las valijas con chicos muy interesantes, todas nosotras pensábamos como hacer que Gabriel se avivara, ya que era muy ingenuo.

Una vez en la habitación, todas nosotras comenzamos a pensar que no seria mala idea traerlo a la habitación y sodomizarlo, en otras palabras, si el no quería cojernos, nosotras lo violaríamos.

Una de las chicas, Analia, lo hizo subir dándole como excusa que no sabíamos como prender la calefacción.

Gabriel subió a los pocos minutos y Analia cerro la puerta con llave al pasar tras el a la habitación.

Gabriel nos saludo en general, prácticamente sin mirarnos las caras, nosotras tres nos levantamos de las camas y comenzamos a acercarnos a el. Lo tome por la cintura y comencé a verle fijamente a los ojos, el pobre me miraba intrigado y me dice: -¿Que querés?- mis amigas estallaron en una carcajada mientras comencé a bajar mi mano hacia su enorme pedazo, lo acosté bruscamente sobre mi cama y mientras que Florencia le sacaba las zapatillas, Analia le quitaba la camisa yo me encargue de la excitante experiencia de quitarle los jeans negros que traía puestos. Gabriel no decía una palabra, parecía que en aquel momento se dio cuenta de que nosotras estabamos muy calientes y queríamos que nos rompa el culo. En un momento dijo: -Chicas, puedo tener problemas por esto…- nos dimos cuenta que si habría la boca era para decir boludeces, le dijimos que si se callaba nadie iba a saber nada. De ahí Gabriel quedo con su hermoso nabo al aire, no era muy largo pero suficientemente grueso, a mi me dio miedo, era virgen y tenia miedo que me doliera, pero como mis otras compañeras lo habían hecho no tenían ninguna temor.

Comenzamos a quitarnos la ropa y vimos como Gabriel se empezó a estimular, su pija comenzó a pararse por entre sus huevos y las venas circundantes sobresalían de su enorme trozo, Analia tenia unos senos muy grandes y Gabriel no podía quitarle la mirada, lo excitaba mucho.

Florencia se encargo de agarrarle el pedazo y metérselo dentro su vagina, mientras que nosotras dos estabamos tan excitadas que no resistimos ver esa situación y estar esperando, así que comencé a tocar a Analia, ella empezó a besarme los pechos y yo no pude resistirme de meterme la mano por atrás, metí mi mano por entre sus nalgas y comencé a masajearle el ojete, ella gozaba y no dejaba de chuparme mis erectos pezones. Parecía que esa situación estimulaba mucho a Flo y Gabi, que gemían y no paraban un minuto de cojer…

Yo decidí acostarme con Analia en la cama restante y adoptamos la posición favorita de mi amiga, chupándonos mutuamente nuestras vaginas.

Alcanzamos el clímax pronto. Me estimulaba tener el culo de mi amiga pegado a mi rostro. Nos contorneábamos de forma continua y mecánica al igual que Gabriel, que ya no estaba en la misma posición que antes, ahora Gabi estaba montando a Flo de forma salvaje, parecía un perro. Le entraba por atrás con una velocidad y fuerza sorprendente, yo le pedí que siguiera conmigo antes que acabara. El acepto mientras que Analia seguía masturbándose con Florencia.

Cuando me puse en cuatro el no perdió un momento para intentar penetrarme. La primera vez no pudo, hacia mucha fuerza pero no entraba (y no teníamos vaselina). Yo comenzaba a sentir mucho dolor. Probo una segunda vez de forma mas fuerte y yo estalle en un alarido de dolor, su pija era tan gruesa que no me entraba. Yo nunca lo había hecho y Gabriel parecía un animal frenético con ganas de acabar con alguna de nosotras. Yo me incorpore muy dolorida pasándole el turno a Analia.

Me marche al baño a lavarme con agua fría, estaba muy dolorida y sangraba de forma preocupante. Permanecí dentro por casi 30 min. hasta que el dolor ceso y abrí la puerta observando que mis amigas estaban solas, Gabriel ya se había marchado. Continuaban las 2 desnudas y dormidas, una encima prácticamente de la otra. El piso continuaba manchado de mi sangre y yo que era la que menos agotada estaba tuve que vestirme y limpiar ese lugar.

Mis amigas fueron a bailar, aunque estaban agotadas después de la cabalgata con el coordinador. Pero yo me mantuve en la habitación preocupada por el hecho de que no me haya podido penetrar. Comencé a tocarme y a introducirme los dedos de la mano dentro de mi vagina. Tenia que acostumbrarme y perder el miedo al dolor. Al principio con el dedo índice no tuve molestia alguna, es que la pija de Gabriel era mucho mas grande un dedo índice… era como un palo de amasar. Comencé a buscar en la habitación instrumentos de tamaño mayor, encontré una botella de Sprite (de las chiquitas), y probé introducir su cuello en mi acalorada vagina. Tuve que hacer un poco de presión porque no entro directamente, pero, aunque causando un leve dolor, logre hacer que entrara. Me causo un placer muy grande… pero una vez que la sacaba y la ponía, la sacaba y la ponía, note que mi excitación pedía algo de mayor tamaño. Quite la botella, notando que no estaba llena de Sprite sino de flujos vaginales y un poco de sangre que quedaba todavía de aquella mala experiencia con Gabi hace unas horas. Aproximadamente a las 4 de la mañana llegue a quedar agotada y luego de varios orgasmos continuos (calculo que en total habrán sido 10 o 15). Quede dormida con una botella familiar de Coca Cola en mi entrepierna.

Al otro día salimos a una excursión, creo que fue el Cerro Otto o el Tronador, en realidad no recuerdo bien, ya que esos 7 días los pase con la palabra sexo en mi mente las 24 hs del día. Quería volver a hacerlo con Gabriel. Soñaba con su erecto nabo entre mis labios (cualquiera de los 2 pares posibles), pero me daba vergüenza pedírselo después de la frustración que le produje la noche anterior.

En el viaje de vuelta al hotel Analia me dijo que en el boliche había unos chicos que habían ido por Río que estaban muy buenos, así que pense que podía tener mi 2da oportunidad, y al ser con chicos mas de mi edad no tendría problemas de desgarramiento.

Esa noche fui con una mini plateada, un top blanco (para que resalte con la luz negra del boliche) y una camperita, ya que el frío era muy grande pero la nieve se derretía sobre mi cuerpo ya que irradiaba una calor increíble.

Estaba excitada como nunca lo estuve en mi vida.

Al llegar a Feet Up, me encontré con el grupo de chicos que Analia me había comentado, estaban muy buenos, y no deje pasar un minuto que me arrime a uno que se llamaba Fernando. Era morocho de pelo largo y negro, tenia ojos claros, y era increíblemente atractivo. Le dije si quería venir conmigo a la pista, el me sonrió y me tomo de la cintura llevándome, yo estaba muy entusiasmada y comencé a moverme muy sensualmente. Meneaba mi cintura de una forma increíble, y como mi mini era muy cortita no tardo en subírseme un poco mas. Mi bombachita blanca comenzó a quedar a la vista de Fer, y el me tomo por la cintura y comenzó a tocar mis nalgas. Yo sabia que era el momento indicado.

Le comencé a hacer gestos muy claros de que quería que vayamos al baño. El no tardo en darse cuenta y me saco de la pista. Le dije que si íbamos a ir al baño, pero el me dijo con mucha convicción que seria mucho mejor en la habitación de su hotel. Ya sabia que esta vez seria solo el y yo, no habría que compartir ni esperar…

Llegamos al hotel de Río y al entrar a su habitación me arrojo sobre su cama.

Comenzó a sacarse la ropa y yo la mía… Descubrí que tenia un físico muy trabajado y cuando quito su calzoncillos vi asombrada que esa pija era la mas larga que había visto, no era tan ancha como la de Gabriel, pero mediría fácil unos 30 cm., no pude resistirme a comenzar a chupársela aun con mi ropa interior puesta, pero el me detuvo y me dijo que primero me la quite toda…

Yo me desvestí apresuradamente. Mientras deje mis senos precipitar se sobre el peludo de Fernando comencé a masajearselo hasta que llego a estar muy duro y ahí fue cuando comencé a chuparlo.

Fernando se curvaba de placer, bombeaba con su pija dentro de mi boca en forma mecánica y llegamos a tener el primer orgasmo muy pronto, yo recibí por primera vez en mi vida tanta cantidad de semen en mi boca, me atragante y hasta tuve arcadas. Fernando se suponía algo y me pregunto si era virgen, yo asentí…, eso lo excito aun mas y me dijo que me acostara boca arriba, yo acepte rápidamente y pense que quizás el dolor de aquella noche fue solo la posición que adopte, ahora estaba mas entusiasmada y no dude en abrirme de piernas y dejar el enorme trozo de aquel pibe deslizarse hacia adentro de mi vagina. Fernando empezó a ponérmela de a poco para no hacerme doler (aquel gesto fue muy maduro por parte de el), pero una vez que la metió estuvo sacudiéndomela por mas de 15 min. Extrañamente no acababa. Para ayudarle comencé a meterle mis dedos en el culo. Aunque no me agradaban los culos peludos no pare hasta meterle el índice bien dentro del ojete. En ese momento mientras el empezó a chuparme los senos, y mis pezones estaban a punto de estallar, llego el éxtasis y los 2 tuvimos un orgasmo espectacular (creo que ese momento fue el mas placentero de mi vida). Seguí masajeandole su culo con mi mano derecha, mientras que con la otra le acariciada los huevos. Fer no dudo en dejar mis senos por un minuto y dedicarle mas tiempo a mis pezones.

Los besaba, los chupaba… su lengua humedecía mas y mas mis pechos. Era el momento mas espectacular de mi vida, hasta que escuchamos que golpearon la puerta de su habitación. El no quería abrir, estaba a punto de llegar otro orgasmo. Yo quería que siguiese enterrando su pija cada vez mas adentro de mi concha, pero los golpes en la puerta era mas fuertes. Tuvo que dejar de cojerme por unos segundos para abrir la puerta, era Analia y Juan Carlos (amigo de Fernando), mi amiga se sorprendió al verme, pero al entrar a la habitación ninguno de los dos aguanto para ponerse en bolas y comenzar a cojerse como nosotros dos. Fernando volvió hacia mi pero esta vez quiso optar por la posición en la que me hizo poner Gabriel. Me puse rápidamente en cuatro y Fernando ensarto su pija en mi orto de una, sin ningún problema. Yo me corvaba del placer. Sentía que su pija llegaba hasta mi estomago, era enorme, parecía un motor, no paraba nunca. Pero cuando me tomo con sus manos el culo, y me tocaba alrededor de por donde se incrustaba su trozo, me acariciaba y quería abrirme mas todavía para meterme no se que, en ese preciso momento acabo, y yo llegue al éxtasis absoluto… Pero cuando levante la mirada, note que tenia un par de huevos arriba de mi cabeza, de los cuales surgía una pija tan o mas ancha que la de Gabi. Era Juan Carlos que estaba dándole a Analia y me daba su espalda.

No parecía acabarse mi excitación y le dije a Fernando que hiciéramos cambio.

El acepto y Juan Carlos se dio vuelta hacia mi pegándome con su pedazo, en el medio de mi boca. Estuve tentada a chupársela, pero como Analia ya había hecho ese trabajo fuimos directamente a hacer el 69, que ninguna había practicado todavía. Nos acostamos en el piso (los colchones estaban todos mojados), cuando empezó a chuparme la concha yo quise hacer lo propio con su pene, pero note angustiosamente que no me entraba en la boca, era MUY ancho, era mas de lo que nunca me hubiese imaginado. Pero a falta de eso no dude en lamérselo y dejárselo cubierto de mi saliva. Le daba piquitos en su hermosa y redondeada cabeza, y esta vez no fue como antes que me trague el semen de Fer, Juan Carlos me dejo todo el rostro empapado de su leche. No me importo, yo solo seguí jugando con su aparato. Le dije que paremos un poco, el se enojo preguntándome porque tan pronto, pero yo le dije que me había asombrado la dimensión de su pija y quería experimentar que se sentía dentro de mi vagina, el sonrío y me dio vuelta sobre el frío piso de mosaico y me abrió de piernas muy ampliamente, como sabiendo que sino no iba a entrar. Apunto muy precisamente y emboco su impresionante pene en mi concha, pero había entrado solo hasta la mitad. El pujaba y pujaba, pero el dolor comenzaba a aparecer.

Me pregunto si tenia vaselina, pero nosotras no teníamos nada de eso… En la necesidad tomo el aerosol de la crema de afeitar y lleno mi concha de esa espuma blanca, pero no se detenía, la quería incrustar a toda costa. Al final entre medio de la crema pudo por fin meterla. Esa segunda vez entro bien derecha y sin ningún obstáculo…

Una vez que sentí ese enorme trozo dentro de mi ser, comencé a tener la serie mas prolongada y consecutiva de orgasmos de ahí hasta el día de hoy. Era algo sensacional. Meneaba su instrumento muy rítmicamente dentro de mi vagina empapada de semen.

Nuestro placer era increíble. En un momento se acostó sobre mi y sin dejar de penetrarme mas profundo cada minuto comenzó a besarme. Su lengua llegaba hasta lo mas profundo de mi garganta. Tenia unos labios carnosos y grandes, me encantaba como me besaba, comenzó a chuparme la puntita de la nariz y luego su lengua bajo por todo mi rostro, se deslizo por mi cuello y pronto llego a mis redondeados y enormes senos. Comenzó a masajearlos y a apretar mis pezones, como si quisiera que estén mas erectos y duros de lo que los tenia. Los apretaba cada vez mas mientras que los besaba… Analia ya había acabado y estaba recostada sobre un rincón de la habitación. Fernando comenzó a mirarnos y nos pidió que nos pusiéramos en la cama para que vuelva a chuparle la pija.

Yo me sorprendí. Nunca pense que lo hiciera con mas de un chico, pero Fernando me había caido (y cojido) bien y me gustaría volvérsela a chupar mientras que su amigo continuaba dejando aquella increíble pija dentro de mi cuerpo adolescente.

Eso hicimos, yo me senté sobre Juan Carlos y Fernando metió su alargada pija entre mis labios y comenzó a bombear semen en mi garganta. Esta vez lo tragaba sin problemas, pero al chupársela sentía que algo no iba bien abajo, Juan Carlos no puedo embocármela directamente de nuevo, y tuve que levantarme un poco. Como no le avise a Fernando le pegue un tirón bastante doloroso y en medio del dolor volvió a eyacular. Yo ya estaba exhausta de tanto digerir semen. Y para colmo Juan Carlos seguía sin poder incrustarme su pene… Al ver que yo no me levantaba de nuevo, comenzó a pujar y pujar… no entraba… Seguía haciendo fuerza sin buenos resultados para los dos, yo le pedí que siguiera, que insista sin crema.

Aunque en un momento volví a sentir aquel éxtasis total, era Juan Carlos que me había penetrado de nuevo. Procedimos de esa forma durante 20 minutos mas.

Lastima que Analia seguía dormida, se estaba perdiendo la fiesta del siglo.

Esa misma noche la repetimos durante los 5 días restantes, pero con variantes diferentes, como el sadomasoquismo y técnicas desconocidas aun por nosotros mismos. Recuerdo que el 3er día Fernando me ato a su cama durante toda la noche y estuvo rotando junto con su amigo cada 40 min. para dármela por delante o por detrás… Ese día fue realmente sensacional, aunque el día siguiente traje a Florencia y nos masturbamos mutuamente ya que estaba muy dolorida de aquella noche como para volver a hacerlo…

Hola mi nombre es ana, fué un 21 de julio cuando mi primera vez, tenía 20 años y el 38 casi 40 y 20, el vivía solo, no era casado y me era facil ir con el por que eramos amigos, pero esa amistad se fue convirtiendo en deseo y fue así como dias antes del 21 de julio intentaba penetrarme, pero no lo conseguía pues estaba bien cerradita, fué el 21, cuando estando en su casa como a las 9 de la noche se fué la luz electrica pero se fué en toda la colonia, estabamos a oscuras, los dos solos en casa y con un gran deseo de cojernos, nos abrazamos y empezamos a besarnos poco a poco sus manos empezaron a recorrer mi cuerpo virgen, empezó a vibrar mi cuerpo en el suyo deseando y pidiendo a gritos en mi interior que me hiciera suya, los rayos alumbran y fue en esos momentos que decidimos irnos a la cama, pegada a sus labios y a su cuerpo, me cargó, suavemente me introdujo a su cuarto y a su cama, sus manos empezaron por quitarme la blusa y aproveche a quitarle la camisa y la playera, lo deseaba, luego me bajó el cierre del pantalon y yo repetia lo mismo, me quito el bikin y yo logre quitarle el boxer, empezó a tocar mi cosita y yo le tocaba el suyo se notaba que ambos los disfrutabamos estaba bien erecto , abrí las piernas con gusto esperando que su pene me penetrara, suavemente fué introdujendose en mí, me causaba dolor y aunque gemí de dolor, pude sentir como el disfrutaba el estar desflorandome, empecé a moverme y el entraba y salia de mi, aunque sentía dolor en el abdomen ese dolor era para bien, pues disfrutaba como el gemia de placer, me sentí mujer y después de ese dia me converti en su amante, haciamos sexo de una y otra vez, aprendí a hacerlo vibrar, me informe sobre el sexo oral y con el lo practicaba, se lo mamaba una y otra vez aunque claro no puedo hablar en pasado pues aun cuando he tenido novio me he dado algun momento para seguir siendo amante de él de vez en cuando y seguir mamandoselo.
Recuerdo la primera vez que me hizo gemir de placer, era de regreso a casa, ibamos en la camioneta como a las 11 de la noche, en plena carretera empecé a acariciar su pene, le bajé el cierre y tambien bajé el boxer y empecé a mamarlo para poder regresar a casa cruzamos por terenos valdiós y fué en esos terrenos cuando se bajó de la camioneta muy exitado me llamó y me bajó el bikin me levando la falda y me penetró, al penetrarme me cargó y me colgué de su cuello, me apretaba y me soltaba, me alzaba y me bajaba, sentía tan rico que lo apretaba como suplicando que no me dejara que siguiera, ambos gemiamos de placer a la luz de la luna, después que terminamos me subió a la camioneta y emprendimos el regreso a casa, se quedo a cenar y mas tarde se retiro para su casa. Cuando tengo la oportunidad de visitarlo y de provocarlo aprovecho a mamarselo para despues terminar cogiendo en la cama o en el piso, siempre y cuando haya tiempo y ganas no nos detenemos aunque tardemos meses sin vernos, lo sigo deseando y me sigue cogiendo, con el he pasado las mas hermosas experiencias, emborracharnos y coger una y otra vez, coger en la camioneta en el baño en fin, soy una niña a su lado, pero una niña que desea a ese hombre como no tienes idea aunque no hay duda de que es un don juan no creo que me olvide, mis medidas son 90, 61 y 96 casi las perfectas, aprendí a moverme aprendía a coger y a que me cogan, tambien aprendí a mamar y a que me lo mamen.

Soy una hermosa rubia,de tetas grandes,culo paradito y piernas largas y bien formadas.Hace dos meses regresé a casa de mi Padre (después de separarme de mi novioy quien a su vez se habia separado de su esposa) y me encontré a mi Padre y sus amigos viendo el futbol y tomando muy divertidos…
Al entrar,yo vestida de corta falda y bustier con tacones altos,todos los amigos de papá no disimularon en desvestirme con sus ojos,incluso Papá no apartaba sus ojos de mis tetas que casi salían de mi bustier…
En seguida me les uní y me acomodé en el sofá en medio de dos de los muchachos.
Como quedabamos bastante apretados ,y luego de varias cervezas decidí abrir un poco mis piernas y treparlas en los muslos de dos de los muchachos para estar mas comoda,ellos a su vez aprovecharon para colocar sus manos sobre ellas y sin mucho disimulo manosearme…
Papá miraba algo extrañado pero a su vez excitado,a juzgar por el bulto en su pantalón.Terminado el partido uno de los chicos sintonizó el canal adulto y en la pantalla aparece una película en donde una chica esta siendo penetrada por tres hombres a la vez ,y todos comentaban lo excitante que resultaria eso,y comienzan las bromas y las preguntas de quienes habia hecho algo asi y si estarian dispuestos a ello…
El primero en decir fue David(45 años,alto,rubio,fisiculturista,seductor por excelencia),y según el ,los grupos sexuales son muy divertidos pues a la vez que la mujer recibe toda la satisfacción sexual posible,los hombres se excitan entre si al verla disfrutando y/o sufriendo tal ataque sexual,es algo muy animal según el.
Luego Javier,(el mas joven de los muchachos,de 35 años,alto.pelo castaño,tambien fisiculturista) dice que no lo habia hecho antes pero que hoy seria una buena oportunidad para hacerlo conmigo…
A lo que para mi sorpresa Papá (46 años,Rubio,fuerte,muy varonil,de brazos y piernas muy fuertes,belludo)comenta que sería interesante verme en tal juerga!Que mi ex le habia comentado en alguna ocasión de mis fantasías de orgías y lesbianismo y que sabia de lo cachonda que yo era …que ademas me habia visto follar varias veces en la casa de campo con mis primos y con mi tio cuando era yo una adolescente..
Todo eso era cierto,lo que desconocia Yo era que Papá lo supiera…
Entonces les dije que si,que siempre habia sido muy sexual y que yo habia hecho y seguiria haciendo ese tipo de actividad sexual…
A esto ya Javier me bajaba el bustier y apretaba mis tetas,yo trato de incorporarme y apartarme pero Papá le dice a David: Vamos ,ayuda a Javi,que quiere brindarle placer a Vannessa…
Y David metió su mano en mi falda y arrancó mi tanga de un sólo tiro y se lo entregó a Papá quien de inmediato se lo llevó a su cara y lo olió y lamió …
Eso me puso muy cachonda y me recordó la vez en que mi Tio ,hermano de papa ,me folló cuando tenía yo 15 años y lo rico que fue,ademas del enorme aparato que tenia…
David entonces pregunto: Bueno esto va en serio o se queda aquí?
Papá se levanta y dice P or mi seguimos la fiesta pero todo depende de que Vannessa de verdad quiera…
Yo no contesté con palabras,sólo me acerqué a Papá y le acaricié el enorme bulto que presionaba su pantalón…
La fiesta comenzó,ya todos desnudos;en el cuarto de Papá,todos frente a mi,me hicieron mamar sus vergas una por una y a veces de dos …
el primero en penetrarme fue papá,su verga mide alrededor de 25 cms y es muy gruesa,justo como su hermano y sus sobrinos,,mientras el me follaba yo mamaba las vergas de sus amigos…
Al rato me voltea le dice a David que se acueste boca arriba,me pone encima de el para que me penetre por la vagina y papá me penetro en el culo muy fuertemente ,haciendome gritar de dolor ,mientras golpeaba mis nalgas y Javi pellizcaba mis tetas…
Estaba yo siendo violada por estos dos ,cuando se corrieron,Javi tomó su lugar en mi vagina y mientras me jodía me insultaba y me pegaba ,halaba mi cabello y me mordia las tetas…
Papá entonces sacaba la camara de video y filmaba…Entonces David dice que desea penetrarme junto con Javi,ambos en mi vagina y Papá vuelve a penetrar mi culo.
Por horas fui follada por ellos y aún hoy dia sigo vivendo con papá.Sus amigos nos siguen visitando de vez en cuando.
Se que esto no es normal pero soy su puta y me gusta…Me encanta
Vannessa

Me llamo Loreto, tengo 13 años de edad, soy una estudiante normal, asisto cada día al colegio y practico voleybol, lo que me ha otorgado una hermosa figura. Mi mama fallecio hace tres meses y fue un dolor muy grande para mi y para mi papa. Su enfermedad fue larga y con su penoso fallecimiento quedamos desolados y nuestra casa se sentia muy sola. Mi papa andaba como un sonambulo, mirando al suelo, triste, silencioso. Fue una etapa dificil. Hace una semana descubri que papa era “voyeur”.
Yo no sabia que era eso. Pero una tarde, cuando regrese del colegio, lo encontre ya en casa, con su mirada perdida ante el televisor que, claramente, no estaba mirando. Lo salude con un beso y me sente a su lado, venia con mi uniforme de colegio y, aunque estabamos en otoño, era un día caluroso. El es muy cariñoso conmigo y, la verdad, yo queria ayudarlo a salir de su gran depresion.

Comence a contarle de mi día escolar mientras empezaba a quitarme el chaleco del uniforme, me quite los zapatos y el me observaba con su mirada triste, saque mis calcetas azules y comence a desabrochar mi falda sin dejar de conversar., me di cuenta que debia llevar mi ropa a mi pieza y me levante.
Loretito- dijo papa- continua hijita- sus ojos estaban brillantes y, por primera vez en dias, lo veia atento a algo.
Sonrei y me dirigi a mi dormitorio haciendo una broma ,ya en mi pieza me quite la falda, mi blusa blanca, mi sosten, quedando solamente con mi pequeño calzon y comence a buscar en un mueble mi ropa de casa. Algo llamo mi atención y mire hacia la puerta y vi desaparecer la cabeza de papa que estaba observando. Lo llame :
Papa.. ¿que pasa ?- No me contesto y no le di importancia, así que continue. Elegi un pantalón deportivo y una polera liviana y cuando regresaba hacia el centro de la habitacion, nuevamente vi parte del rostro de papa que observaba desde la puerta entreabierta.
Algo sucedió en mi interior. Por primera vez supe lo que es estar exitada. Mi papa me miraba escondido y yo estaba casi desnuda. Estaba siendo apreciada por un hombre, aunque este fuera mi padre. Decidi continuar con mi rutina, pero llevarla un poco mas lejos..Lentamente me quite el pequeño calzon blanco alargando mis movimientos. Lo lleve a mi nariz para olerlo y verificar si estaba sucio, me mantuve completamente desnuda de espaldas a la puerta desde donde sabia que papa me observaba. Gire mi cuerpo para que viera de frente mi pequeño sexo en el que asomaban los primeros pelitos, estaba muy humeda producto de la exitante situacion. Cuando volvi mi cuerpo hacia la puerta, mis ojos no miraron hacia alla, desvie la mirada hacia otro lado para no dejar en evidencia la observacion de mi padre. Continue moviendome desnuda haciendo movimientos largos que no se de donde invente. Camine un poco hacia el centro de la pieza y por un costado de mis ojos vi la mitad de la cabeza de papa mirandome. Mi exitacion subio al maximo y no sabia hasta cuando debia mantenerme así. Me agache a ponerme mi calzoncito limpio mostrando deliberadamente mi trasero y la linea de mi vagina a la mirada de papa. Hice todo lentamente.
De pronto senti movimientos rapidos en la puerta. Mi papa se sacudia como en un ataque, me asuste, y, desnuda como estaba, me acerque rapìdamente a el. No pudo evitarlo. Estaba arrimado al lado de la puerta con su pene en su mano agitandolo violentamente y con un gruñido lanzo una gran cantidad de semen hacia el piso. Me miro con los ojos dilatados, su mirada demostraba un profundo temor. Siempre me he considerado mas madura que mi edad y si bien mi menudo y hermoso cuerpo no habia experimentado el sexo, conocia teoricamente todos los aspectos de la sexualidad.
Me acerque a papa y lo abrace con ternura. El estaba llorando. Me abrazo muy fuerte y entre sollozos me pidio perdon.
- Perdoname Loretito, esto no deberia haber sucedido amor, me siento muy mal- Su voz quebrada por la emocion me causo una profunda pena, lo abrace mas fuerte y senti como su pene, que aun permanecia fuera del pantalón, se refregaba en mi vientre dejandome untada con restos de semen.
- Mi vida, yo nunca te haria daño- Mi papa continuaba sus explicaciones. Decidi superar la situacion de manera divertida.
- Mira como me dejaste – Le dije sonriendo, mostrandole los restos de semen sobre mi estomago.
-Ahora tendre que bañarme- Todo esto lo dije con un tono muy liviano y festivo.
Papa me miro y sonrio agradecido, dandome un beso en la mejilla, y deslizando sus labios deposito un suave beso en mi boca. Sus labios suaves, su aroma a tabaco, me embriagaron y devolvi su beso con dulzura.
-Eres tan hermosa hijita-murmuro abrazandome. Senti que su pene apoyado contra mi cuerpo comenzaba a endurecerse. Aunque nunca habia visto un pene en directo, pude apreciar que no era muy grande, era mas bien pequeño y delgado. La verdad es que no me causaba temor, era muy tierno.
Me desprendi suavemente de su abrazo y sonriendo le dije :- Voy a bañarme papi -y completamente desnuda , como estaba, me dirigi al baño.
- Loreto- me dijo- ¿ te puedo mirar ?- La mirada de mi padre era intensa y tierna, en realidad era una suplica. Pense en todo el dolor por el que habia pasado y en la posibilidad que tenia de reconfortarlo y entretenerlo un rato.
- Claro papi, ven- le respondi sonriendo.
Ya en el baño abri las llaves de la regadera y espere que el agua se entibiara. Papa estaba apoyado de pie en el marco de la puerta. Ingrese bajo en agua y con la esponja enjabonada comence a refregar mi cuerpo. Papa me observaba con los ojos un poco dilatados. La enorme exitacion que sentia hacia que mis movimientos adquirieran un erotismo desconocido para mi.
Papa habia deslizado sus pantalones y calzoncillos hasta los tobillos y su pene estaba nuevamente erecto. Se masturbaba lentamente y con suavidad. Yo ardia de exitacion. Con la esponja recorri mis pequeños senos, ( siempre ha sido una especie de complejo para mi tener los senos tan pequeños), y descendi hacia el vientre con movimientos circulares de mi mano. Mantenia mis ojos cerrados por el agua de la ducha.
- Mas abajo , mi amor- Escuche la voz de papa que sonaba profunda y sensual.
M mano descendio y comence a refregar mi pequeña vagina y con mi otra mano acariciaba mi redondo trasero. Mi calor iba en aumento. Continue acariciando mi conchita y por primera vez senti la llegada violenta del orgasmo. Mi cuerpo se agito con violencia, mis labios dijeron palabras que no recuerdo y mis musculos se tensaron completamente y se desarticularon en la relajacion del placer. Abri mis ojos sorprendida por tan deliciosa experiencia y vi a papa que se habia desnudado completamente y habia ingresado a la ducha abrazandome.
Permanecimos abrazados bajo el agua tibia disfrutando ese momento. Sus manos recorrian mis espaldas y acariciaban mis senos y mi trasero. Levante mi cara buscando sus labios y por segunda vez me beso, esta vez con mas fuerza, metiendo su lengua en mi boca. Mi cuerpo nuevamente dominado por la exitacion comenzo a moverse en una cadencia muy erotica. Ninguno de los dos decia nada.
Mi padre era de contextura delgada, lo mismo que yo. Su piel era suave y no tenia muchos vellos en su cuerpo.
Mi exitacion me habia vuelto audaz. Aprovechando que nuevamente me beso, extendi mi mano y tome delicadamente su pene deslizando mi mano arriba y abajo como lo habia visto hacer a el. Su cuerpo se puso rigido y su mano descendio con mucha ternura abriendo los labios de mi vagina estimulandome suavemente.Esas caricias superaron todas mis barreras y mi exitacion era violenta, como una locura, alce mis pies tratando que mi conchita se juntara con su pene, instintivamente buscaba el acoplamiento.
Papa, abrazandome fuerte, me deslizo fuera de la ducha y se sento en la taza de baño cerrada, abriendo mis piernas me deslice sobre el, quedando nuestros rostros a la misma altura, comenzo a chupar mis senos con suavidad. Yo ya explotaba, no aguantaba mas, me deslice y deje que mi vagina sintiera el roce de un pene por primera vez.
Senti a papa acomodar su verga en mi conchita colocandola en la entrada de mi vagina. El no se movio, fui yo quien me deje caer lentamente sobre su pene. El interior completamente mojado de mi sexo sintio deslizarse los primeros centimetros de ese intruso, practicamente sin molestias, mi papa comenzo a mover su cuerpo, haciendo que su pene entrara y saliera suavemente. Era una sensacion indescriptible . De pronto presiono con mas fuerza, senti un desgarro, un pequeño dolor, pero estaba tan caliente por sentir mi interior completamente lleno por ese ariete, que en realidad no le di importancia al percance. Me movi freneticamente sintiendo como el pene de papa entraba profundamente y nuestros cuerpos se juntaron quedando como soldados por la nueva pasion.
Papa se movio mas rapidamente y yo senti que explotaba mi interior, todo mi cuerpo temblaba en un intenso orgasmo, senti el pene de papa palpitar dentro de mi y por primera vez recibi el semen de un hombre en mis entrañas. Papa me abrazo muy fuerte y jadeando por la agitacion me miro a los ojos con infinito cariño. Le sonrei y dandole un beso rápido me incorpore y regrese a la ducha dejando deslizarse el agua tibia sobre mi cuerpo.
-Loretito, ¿estas bien mi amor ?- papa se acerco mientras yo terminaba de bañarme.
- Si papa- Lo mire sonriendo- Me arde un poco aca abajo- Dije deslizando mis dedos en mi vagina y haciendo que el agua se llevara los restos de semen y jugos de mi interior. Tiempo después supe que debi haber sangrado, pero si fue así no lo note, sangre no vi.
Papa se baño rapidamente y ambos desnudos salimos del baño y nos pusimos nuestras batas de baño. Fuimos a la cocina y papa me sirvio una exquisita taza de café. Nos miramos directamente a los ojos y ambos estallamos en una carcajada. Para mi fue muy emocionante ver a mi padre reir nuevamente.
-Loretito, mi vida, perdoname- comenzo. Yo negue con la cabeza demostrandole que la experiencia habia sido compartida y que no debia sentirse culpable.
-La verdad, hijita, es que toda mi vida he sido un voyeur.
-Que es eso papa ?- pregunte
-Me gusta mirar hija, me exito ver tu cuerpecito perfecto- explico
- Ah, bueno, mirar no es malo- comente
-Me gustaria mirarte todo el día- me dijo con ternura- Eres tan hermosa.
-Papa-pregunte- ¿ Pero mirar te gusta mas que hacerlo ?- Quize llegar al fondo de ese tema que desconocia.
- Si hija, me encanta mirar, ¿ Sabes cual es mi sueño ?
-¿ Cual papa ?
-Ver a una pareja haciendo el amor- dijo.
- Si- conteste- Debe ser lindo.- Y quede pensando.

Recuerdo la fecha como la de mi cumpleaños porque para mí fue un regalo como los de cumpleaños. Mi madre estaba ingresada a punto de dar a luz a mi hermana. Yo estaba en esa edad rebelde, esa tardía adolescencia de los 17 que se contradecía con el mundo que habitaba mi cuerpo. Además estaba celosa. Sí. Estaba celosa desde hacía meses. Estaba celosa desde que supe que iba a tener una hermana. Estaba celosa desde que me di cuenta de que iba a dejar de ser su niña.
Pero aquella noche estaba siendo especial. Mi madre llevaba un día ingresada; mi padre después de la visita, había salido con unos amigos a tomar unas copas y regresó a casa a la espera de noticias del hospital; aquella noche estaba siendo especial porque mi padre había bebido y entre el alcohol y la euforia de su nueva paternidad, estaba muy alegre; había pedido pizzas y habíamos estado viendo una película de risa. Después nos tiramos en la terraza a disfrutar de la estupenda noche de verano, escuchando los grillos del jardín que rodeaban la piscina. Me gustaban los veranos porque era la única época del año en que lejos de los internados para señoritas de bien, disfrutaba de los lujos de mi familia y de los caprichos materiales que mi padre siempre me concedía para rellenar los espacios que ni él ni mi madre ocupaban el resto del año.

-Me voy al agua-
-¿Qué dices hija? Al agua ahora….
-Venga papi, hace calor, vamos a darnos un chapuzón- lo observé mientras apuraba el último trago de whisky en vaso on the rocks- venga porfa papá…
-Vale pero sólo un remojón ¿de acuerdo? estoy cansado y quiero ir a dormir- se levantó intentando disimular que el alcohol desequilibraba sus movimientos.

Me quité la camiseta, me tiré de cabeza a la piscina y desde dentro lo llamé. Bajó las escaleras metálicas y nadó hasta mí, yo huí juguetona hasta el otro borde donde no se hacía pie. El llegó hasta mí y me arrinconó contra la pared.

-Te pillé, ¿a ver qué haces ahora?- su aliento olía a tabaco y whisky pero me gustaba tenerlo tan cerca
-Sé muchas cosas que podría hacer para liberarme de ti pero prefiero que me abraces- lo miré indefensa- a veces te echo de menos papá, paso mucho tiempo lejos de ti y te echo de menos.

Vi cómo se le rayaban los ojos de compasión y culpa, me acarició una mejilla y me abrazó. Pasé mis brazos alrededor de su cuello y me pegué a él rodeando su cintura con mi piernas para no hundirme. Me quedé en aquella posición sintiendo cómo mi cuerpo recibía grato aquel abrazo tan celado. Aproveché el ligero balanceo del agua para mecerme con él apretándome, deseando que mis piernas no se separaran nunca. Creí que mi padre rehuiría del intencionado magreo pero creo que la culpabilidad por haber estado tanto tiempo lejos de mí le incitaba a entender que aquello tenía que ser así… y yo encantada claro. Cuando era pequeña, antes de los internados, jugaba con él del mismo modo y me gustaba ver cómo él reaccionaba y seguía jugando un poco más dejándome cabalgar sobre él hasta que empezaba a sudar, luego me abrazaba, me besaba la frente y se metía a solas en el baño. Con el tiempo, en los dormitorios de las residencias juveniles unas veces sola y otras muy bien acompañada, fui entendiendo muchas cosas y deseando muchas otras más. Ahora estaba encantada de tener a mi padre para mí, como cuando era niña y más encantada estuve aún cuando noté que la borrachera de mi padre era mayor de la que ambos creíamos; se dejaba somnoliento y casi sonreía cada vez que me frotaba. Empecé a sentir que bajo sus calzoncillos algo se movía. Ese despertar me era familiar, sabía lo que venía después y rogaba que mi padre continuara dejándose llevar. Lo escuché susurrar cuando me apreté más para que siguiera empalmándose pero fue entonces cuando reaccionó, sin desprenderse de mí me besó la mejilla, me miró y me dijo.

-Es mejor que salgamos, mi niña- me separó las piernas y cogiéndome por la cintura me subió hasta dejarme sentada en el borde de la piscina. Me miró desde el agua y nadó hasta las escaleras del otro lado.

Me sentí rechazada y como buena adolescente di un rabotazo y entré en la casa dando un portazo. Mi padre me llamó desde fuera intentando disculparse pero no hice caso. Subí a mi dormitorio me quité las bragas y el sujetador mojados y me tumbé en la cama bocarriba. Mi padre me había excitado y notaba mi coñito depilado a la moda humedeciéndose. Me acaricié y me abrí de piernas para escuchar el chasquido mojado de mi moco al frotarme con los dedos. Me pellizqué los labios del conejo y note cómo se volvían carnosos y boqueaban como los pececillos. Seguí tocándome unos minutos y escuché la puerta del mueble bar en el salón y el sonido de las piedras de hielo al caer en un vaso, los pasos de mi padre… deseé que subiera y me viera allí, masturbándome por él pero no pasó de su dormitorio, escuché el vaso de whisky sobre la mesilla y los muelles de la cama cuando se sentó en ella. Cerré los ojos y me lo imaginé desnudándose, tumbándose en la cama con su polla aún medio erecta. Cerré los ojos y me lo imaginé tocándosela a solas pensando en mí, deseándome y mi excitación me llevó a colarme los dedos. Los moví dentro mientras con la yema de los otros me apretaba el clítoris hasta sentir un espeso escupitajo caliente brotando entre mis piernas. La masturbación de una adolescente puede ser muy tierna pero también muy guarra; dejé que mi corrida bajara hasta mis nalgas y seguí tocándome para sentir los últimos escalofríos, me mojé las manos en el chocho y me manoseé los pechos. Estaba sudada, olía a pescado sobado y tenía las manos pegajosas; quería seguir allí tocándome hasta rozarme toda pero tenía sed. Me levanté y salí al pasillo para ir al baño a refrescarme.
Mi padre había puesto la radio, al pasar delante de su cuarto vi la puerta entrecerrada, él nunca hacía eso, siempre la dejaba abierta de par en par. Me acerqué y la empujé levemente. Estaba como me lo imaginaba en mis fantasías, no se había desnudado pero estaba bocarriba disfrutando de un largo masaje en su pene. Me quedé allí, mirándolo y note cómo volvían a hincharse los labios de mi chocho. Me acaricié con las piernas flexionadas y al notarme tan mojada no pude dejar de frotarme como una desesperada. Gimió cuando su chorro se estrelló en la palma de la mano con la que se cubría el capullo para no salpicar, se corrió y dejó de tocarse de pronto, supongo que acostumbrado a hacer lo mismo con mi madre, meter, cumplir y parar. Se levantó, apuró el whisky y haciendo eses por el camino entró en el baño de su dormitorio y se metió en la ducha. Tal y como estaba no podía quedarme allí sin más, así que decidí meterme en su cama y esperarlo allí desnuda. Tardó apenas unos minutos; cuando volvió a salir envuelto en una toalla, me encontró bajo sus sábanas.

-¿Qué haces aquí pequeña?- preguntó paternal.
-Papi, esta noche quiero acostarme contigo- la frase era cierta en todas sus interpretaciones pero creo que él quiso entender la inocencia de una hija pasando la noche junto a su padre al que ha echado de menos casi durante toda la vida.
-Vale cielo- entró en el baño y volvió a salir con el short de un fino pijama de seda.

Se acostó y apagó la radio. Se giró y me dio las buenas noches con un beso en la frente. Aún olía a alcohol y su cuerpo estaba lleno de calor. Pronto sentí su aliento quedándose dormido. Me acomodé abrazada a él. Creo que no se había dado cuenta de que estaba desnuda, retiré despacio las sábanas y comprobando que ya dormía la mona aproveché la intimidad.
Encendí la luz de la mesilla, me senté junto a él mirándolo y acaricié la seda del pijama. La respuesta fue inmediata, algo se movía. Traviesa y curiosa froté más y bajé el movimiento hasta los huevos que se le escapaban por las perneras del short, regresé hacia arriba y apreté la caricia sobre su capullo. Ya no se movía inquieta, ahora su polla se sacudía intentando escapar del pijama, mi padre sonreía sin despertar, viviendo su sueño erótico más real. Sabía que intentar moverlo lo despertaría pero quería bajarle el pantalón y ver cómo se empalmaba, me maravilla ver cómo un hombre se va empalmando mientras se la toco; aflojé el nudo del elástico y dejé que cediera, no podía bajárselos pero podía dejar su polla al descubierto. Metí mi mano para sacársela y al agarrarla noté su dureza, las venas ya yertas agradeciendo el contacto de mi mano. Se la saqué y después de acariciarla completa de arriba a abajo me dije que tenía que hacerlo ya, antes de que se despertara, así que me incliné y metí su sonrosado capullo en mi boca. Aquel músculo pegó un respingo cuando tragué y siguió creciendo dejándome saborear unas gotitas melosas mientras miraba por si se despertaba. Aproveché y tragué cuanto me cabía en la boca pero justo cuando iba a seguir bombeando sobre mi golosina una manos frenaron suavemente mi frente.

-¿Qué haces hija? Estáte quieta mi amor- papá me pedía que parara de una manera muy extraña porque no se movía ni intentaba retirarme de su lado- mi vida, esto no está bien, déjalo ya- volvió a balbucear casi sin fuerzas.

Aproveché su falta de energía para imponerse y continué más afanada mi mamada pelando con mis manos la piel que no me cabía en la boca. “No, no…”, me decía pero se contorsionaba acariciándome el pelo “…no está bien, hija esto no está bien”, pero ya me seguía el ritmo y me dejaba moverme con soltura por su cuerpo. Lo había conseguido. Pasé mis labios a lo largo de su verga acariciándole los huevos con una mano, pellizcándole la pielecilla que los recubría, él se encongíó en un gemido, desde abajo chupé de nuevo a lo largo apretando mis labios hasta su capullo y rodeándolo con los dientes apreté mi lengua en su agujerillo. “Aaaahhhhhh, mmmmmmm”, murmuró incorporándose para verme faenándosela. Verlo mirarme mientras se la comía me puso más cachonda. Seguí lamiendo golosa y le cogí una mano, me abrí hacia él y sin dejar de chupársela empujé sus dedos directamente dentro mi chocho. Le moví la mano como si fuera un consolador y cuando aprendió el movimiento devolví mis manos a su cipote cada vez más brillante, terso y rojo. No lo había visto nunca tan grande. Los chicos de las residencias eran chavales de quince a veinte años y aunque de hormonas estaban llenos para experimentar algunas de mis habilidades, de centímetros no iban sobrados los toletes que me había beneficiado. Mi buen amigo Don Ramón, el cura de mi colegio, cuando me confesaba me había enseñado la diferencia entre los muchachos del colegio y él, que podía perdonarme todos mis pecados a cambio de una buena penitencia de rodillas entre sus piernas, pero tampoco el padre Ramón se había levantado tanto como mi padre en aquel momento. Llenaba mi boca y sentía el sabor de las gotitas que se deslizaban ardientes por mi garganta. Mi padre seguía metiéndome los dedos y ya no decía nada, sólo gemía. Dejé de mamársela y cogiendo su mano para que la moviera con más fuerza lo miré.

- Ves como no esta mal papi, a ti te gusta, a mi me encanta- gemí para que se lo creyera más aún- ves papi, esto es maravilloso, mmmmmm, sigue papá, sigue.

Siguió moviendo los dedos con insistencia, me arrimé más a él y me abrí todo lo que pude “chúpame, papi” y me toqué para excitarlo, “chúpale el chuminito a tu niña, cuando era pequeña me gustaba que me bañaras porque así conseguía que me acariciaras y yo sé que a ti te gustaba que te lo pidiera, hoy estas aquí, estamos los dos para darnos gusto papito, chúpame aquí papi”, y me tocaba, “cómele el conejito a tu niña…”, y bajó su cara hasta mi potorro abierto, noté su lengua explorando mi clítoris y metiéndose entre mis labios chorreantes, no sólo me comía sino que me hurgaba con los dedos y me hacía contorsionar de gusto apretándolo contra mí, “sí, así papi, cómemelo todo, así, más papi, más” y él seguía, “mmmmmm, sí papi sí, pero más, necesito algo más papi, más, hazme más cosas buenas papito”. Me miró como si no entendiera, “más papi, te quiero todo dentro de mí, quiero más, me lo debes papi” , estaba siendo cruel con él, “vamos papi, quiéreme, lo necesito, quiero que me folles, métemela papi, métemela”. Muy tierno y paternal me besó el vientre y me acarició lascivo los muslos hasta las ingles, su mirada me incitó a chuparme los dedos y tocarme luego el conejo sin dejar de gemir atormentada. Mi padre se puso de rodillas sobre la cama, me colocó la almohada bajo las caderas y subiéndome las piernas sobre sus hombros me abrió las rodillas e insertó lentamente su capullo en mi conejo, cariñoso, muy padre. Lo sentí entrar suave, adapatarse a mí, choff, al moverse, choff, al deslizarse, “más papa, métela toda papi, hazme daño y cúrame luego papi”. Bombeaba despacio, creyendo que iba a topar con mi virgo, pobre inocente, bombeaba…. choff, choff, la sacaba un poco y empujaba de nuevo unos cuantos centímetros más hasta que yo de un golpe de cadera me pegué a él de pronto, clavándome lo que aún no me había metido. “Fóllame bien papi, soy tu muñequita”, gemí infantil, “venga papaíto, hazme todo eso que mami no te deja hacer, fóllame como un loco” y empezó a empujar bruscamente, al principio me hacía daño pero mis palabras lo habían ensanguinado, estaba descontrolado y notaba cómo su polla entraba y salía de mí casi desgarrándome el chumino pero haciéndome sentir única. Gozaba de su apetito reprimido durante tanto tiempo y notaba como la gorda punta de su cipote me arañaba sin piedad. “¿Así?, ¿te gusta así mi niña…?”, me preguntó con un punto sado, “…¿es esto lo que querías hija? Dímelo, dime que te gusta , quiero oírtelo mi niña…”, “Sí papi, esto es lo que quería, pero quiero más, hazme gozar más, seguro que sabes cómo darme más gusto papi…”, jadeaba obscena. “…vamos papi, demuéstralo, demuéstrame que eres un buen padre que quiere mucho a su niña…hazme gozar más si sabes…”.
Se detuvo bruscamente, como fuera de sí, sacándome la polla me giró sobre la cama dejándome a cuatro patas bocabajo y me tomó por la cintura. Acercó su polla a mis nalgas y con ella empezó a humedecerme desde la raja hasta el agujero del culo, primero hurgó con la punta de su cada vez más gordo y tenso mango y después de meterme el capullo en el chocho para remojárselo bien apuntó a mi ano. Me la metió de golpe, sin pensárselo dos veces, sin cuidado, enterrándose en mí sin avisar. No pude ni gritar; me quedé sin respiración y no escuchaba más que sus quejidos al empujar, parecía hacerse daño pero seguía empujando violentamente. “¿La notas ahora dándote gusto mi niña?, es lo que querías ¿verdad cariño?… ¿La sientes dentro hija, ves todo lo que te quiera papaíto?… ¿por qué no le dices a papi lo que sientes dentro?… ¿Te gusta eh?”. Casi no lo reconocía mientras me tomaba de aquella forma, su voz sonaba cochina “¿quieres más mi vida?….toma….” y me empujaba con más fuerza sintiendo su tolete presionado por mi estrecho culo. Nunca me habían hecho esto, pensaba mientras creía morirme de dolor. Las lágrimas me bajaban por la cara y notaba cómo mi cuerpo se abría por dentro para dejar espacio a aquella inmensa verga que me taladraba, perdí hasta la visión unos segundos, dejé de oír y el dolor no me dejaba ni respirar. De pronto sin dejar de sentir el rabo de mi padre entrando y saliendo en mi culo noté sus dedos hurgándome el clítoris, empecé a gemir y el aire volvió a mis pulmones, “¿es esto lo que querías verdad mi niña?¿era esto…?” mi padre jadeaba pero no dejaba de buscarme el placer entre las piernas, conseguí pronuciar un doloroso pero morboso “síííí, papí, síííí…” me desvaré de gusto al sentirlo convencido del placer que me daba y para intentar olvidar el dolor empecé a moverme en círculos intentando gozar. Mi padre me cogió una mano y me hizo masturbarme mientras él me metía dos dedos e intentaba colar el tercero, “¿te gusta verdad, cariño? ¿te gusta lo que te hace papi?” y seguía empujándomela por detrás sin dejar de meterme casi sin control los dedos, no llegaban hasta dentro pero me abrían los labios los suficiente para sentirme más salida. Siguió masturbándome sabia pero violentamente y entre sus dedos dentro de mi joven coño y su verga desgarrándome el recién estrenado culito de señorita de bien perdí la noción del tiempo. No sé cuánto tiempo estuvo dentro de mí hasta que sentí un escalofrío que me recorrió desde la planta de los pies toda la espalda hasta llegar al cuello, empecé a convulsionarme de un gusto que jamás había experimentado sintiendo su polla aún dura llevándome a más, sus manos chorreaban entre mis piernas y era tal mi corrida que mi padre no coseguía tocarme el clítoris sin que se le resbalaran los dedos, al sentirme gemir del interminable orgasmo y desfallecer de gusto empezó a bombear impulsivamente metiéndome la polla hasta el fondo del culo, sacándomela y perforando después mi chumino boqueante; yo me dejaba a gusto, estaba exhausta y dolorida pero dispuesta a dejarme hacer lo que quisiera a cambio de seguir disfrutando de cosas que nadie me había hecho nunca; me cogió por los hombros y se enterró tan dentro de mí que creí que nunca más volvería a hablar, se golpeó contra mis piernas abiertas con fuerza animal y aún con sus dedos dentro mi culo estimulándome sentí una bocanada de lava caliente dentro de mí. Empezó a gemir sufridamente y noté cómo se derrumbaba sobre mi espalda. “Tranquilo papi, sigue ahí”, le susurré girando la cabeza buscando su boca para pasar mis labios por los de él y buscar su lengua con la mía; “te ha gustado mi niña”, “sí papi, mucho, nunca me lo habían hecho como tú, quédate ahí dentro de mí” cabalgó varias veces aplastándome casi sin fuerzas y sin dejar de gemir; noté su rabo deshaciéndose en mí, me bajaba su semen por las piernas y su cuerpo derrumbado sobre mí se contorsionaba de placer, sudando, “mmmmm…”, no podía decir más,…mi niño, mira que quiero yo a mi padre.
Esperé a que fuera él quien tomara la decisión de sacarme la polla del coño porque sé que eso a los hombres les gusta mucho, una vez me lo dijo Don Ramón el cura del colegio mientras yo lo abrazaba sentada sin bragas sobre él en su sillón de la sacristía después de la confesión. Cuando he espiado a mis padres mi madre nunca deja que papá se la deje dentro. Mi madre no folla casi nunca y cuando lo hace es con la luz apagada y siempre le dice a mi padre que no le deje la polla dentro. Eso a los hombres no les gusta, por lo menos no a mi padre ni a Don Ramón el cura de mi colegio. A papá le gusta dejarme la polla dentro hasta que se le ablanda después de follarme con la luz encendida, verme desnuda en la piscina o paseándome por la casa para ponerlo cachondo, le encanta que le pida que me acaricie cuando me baña, frotarse conmigo en el despacho cuando salgo del instituto y voy a buscarlo, le gusta que le toque mientras vemos la tele en el salón si mi madre no nos mira o que se la sobe con los pies por debajo de la mesa mientras que comemos; papi a veces se despierta por la noche cuando yo voy a su cama y le acaricio la polla mientras duerme, le gusta que se la toque y se la chupe hasta que se la pongo bien dura y tiesa mientras mamá duerme a su lado y después me acompaña a mi cuarto para asegurarse de que su niña se duerme tranquila; a mi papá le gusta que me masturbe para él y le gusta oírme gemir con su polla dentro de cualquiera de mis agujeros siempre abiertos para él. Por eso a mi padre ahora le gusta más follar conmigo y ya casi no se folla a mi madre y es que mi madre no entiende por qué a los hombres les gustan esas cosas; y es que claro la pobre tampoco entendió por qué mi padre ese año me sacó del internado y se empeñó cada noche, mientras ella dormía a mi bendita hermanita, en contarme un cuento antes de irse a dormir… y vaya cuentos los que todavía hoy mi papi cuenta a su niña. Duermo relajadita, relajadita.

Mi hija llegó a visitarme y ver cómo estoy ya que mi esposa se fue de viaje fuera del país por un par de semanas. Las dos hijas que tengo siempre buscan “cuidarme” para que no me falte nada, aunque no necesito en realidad que lo hagan. Pero con la hija menor, nos buscamos siempre. Ese secreto que tenemos los dos es tan delicioso, que siempre buscamos estar juntos.Bueno, ella con el pretexto de venir a verme, llegó desde la ciudad donde vive. Por supuesto, trajo a los hijos, pero los dejó con la abuelita paterna, ya que ellos querían verla, y llegó sola a casa. Como esa noche llegó muy cansada y ya bastante tarde, lo único que hice fue prestarle un pantalón de pijama y una playera para que durmiera cómoda, y se fue a dormir.

Al día siguiente, yo me levanté temprano, antes de que ella despertara. Hice café, y le subí a ella una taza. Pero estaba dormidita, y entonces, como cuando era una chiquilla, me acerqué a ella, y empecé a acariciar su espalda con un masaje más o menos firme para que despertara poco a poco. Nada más se desperezó un poco, y se estiró, así como estaba, boca abajo, y se quedó quieta, esperando que yo siguiera. Y lo hice; empecé a sobar un poco más fuerte su espalda, masajeándola, y me di cuenta que no tenía brassier, mismo que hizo que mi pene se parara como bate. Quité la cobija y la dejé cubierta con la sábana, pero eso me dejó ver que tampoco tenía el pantalón de pijama, que la playera que le había prestado estaba enrollada a la altura de su cintura, no cubría sus nalgas. Seguí con mi ceremonia de masaje, pasando mis manos desde la nuca hasta debajo de su espalda, y por sus costados, en donde quería yo alcanzar sus pechos. Luego seguí con sus piernas, y se las abrí un poco, para poder seguir con el siguiente paso, que fue pasar mis manos por adentro de sus piernas, subí por las nalgas, para verificar que en efecto no tuviera calzoncitos, y seguí subiendo por el costado, ya claramente buscando sus pechos. Ya te conté que los tiene grandes, y que sus nalgas están de buen tamaño, y que en un tratamiento que se hizo, quedó totalmente depilada, así que, me imaginaba ya muchas cosas. En fin, regresé a sus nalgas, pero metí la mano por adentro de la sábana, y bajé por sus muslos. Ella por supuesto ya estaba despierta, pero dejándose hacer. Separé un poco más sus muslos, y ella me ayudó, los abrió bastante, lo suficiente para que yo pudiera ver y alcanzar su vulva. Precisamente eso hice, pasar mi mano por ella, buscando separar los labios con uno de mis dedos, y de nuevo subí por sus nalgas, las cuales había descubierto ya, pero pasé por el medio, y volví a bajar despacio, tratando de alcanzar su culito, el cual acaricié con movimientos circulares. Ella ya gemía cada vez que le acercaba mis manos a su coño, y paraba un poco más las nalgas. Esa ha sido una costumbre muy de ella: las para en cuanto siente cerca una mano que acaricie sus nalgas o su vulva.

Así estuve un buen rato, y cuando ella ya gemía bastante, bajé más mi mano, y separé con dos dedos sus labios, y de inmediato la penetré con mi dedo medio, su coño, estaba ya muuuy mojado. Ella gimió y se abrió más, lo que aproveché para meter un segundo dedo, buscando que se calentara más. Para esto, su movimiento de culo, hacía que mis dedos, sin mover la mano, entraran y salieran de su coño. Me subí en la cama, tratando de subirme a ella, y le acerqué mi verga, para poder montarla y penetrarla, pero me gustó ponérsela en su culito, que había estado acariciando con movimientos circulares, y que por los gemidos, era obvio que le gustó. Subí mis manos a su espalda, tratando de masajearla, pero también acercando mi verga cada vez más a su coño. Cuando el glande se escondió entre los labios de su vulva, paró su culo y tuvo una serie de espasmos, un tanto ruidosos sus gemidos, pero no cabe duda que su orgasmo fue muy placentero. Poco a poco, como siempre lo hago, fui penetrándola, hasta metérsela toda, cuando ya mis manos habían alcanzado sus pechos, jalé un poco su torso para poder tocar sus pezones. Me gusta pellizcarlos un poco, y a ella también. Le pedí que se volteara de frente, y ya acostada boca arriba, le subí la playera, para poder mamar sus pechos, eso me encanta, y a ella también. Mamándola, acerqué mi verga de nuevo a su coño totalmente depilado, abrí sus piernas con mis manos, y de un solo empujón se la metí hasta el tronco. Siempre me ha dicho que le gusta sentir un pene entrando en su coño de manera vertiginosa. Así estuvimos un buen rato, y luego decidí visitar su pequeño botoncito, el cual me encanta mamar, y me gusta jugar con mi lengua y él. Eso fue una de las primeras cosas que hice con ella, y ella siempre ha pedido que lo haga. No lo dice, me empuja hacia abajo para que lo haga. Tiene un sabor delicioso, y luego de un rato, me pide que le dé un dedo para que ella pueda chuparlo y probar sus juguitos, dice que le gusta ese sabor. Después la volví a penetrar, abriendo sus piernas, y tomando sus brazos muy abiertos, para que no pudiera moverse, y así sometida, nos vinimos juntos. Nos bañamos, nos arreglamos y decidimos salir a la calle.

Ella se puso una falda un tanto amplia, pero arriba de la rodilla, y una blusa escotada, que deja ver una buena parte de sus deliciosos pechos. Bajando las escaleras de la casa, pude ver buena parte de sus piernas, y metí mi mano bajo su falda, para sentir sus muslos y sus nalgas. Me gusta tocarla y esa fue una deliciosa oportunidad, me excita que me deje hacerlo. Bueno, eso me gusta, sobre todo cuando no trae más que una de esas tanguitas de hilo dental que usa, apenas cubre sus labios vaginales y ya. Nos fuimos primero a desayunar rico, y después, como se lo había prometido, la llevé a la sala de masajes a donde voy más o menos seguido. Realmente no es una sala de masajes serios, porque las chicas te ofrecen que al final, por una pequeña propina, te dejarán perfectamente relajado, ya que, después de que te hacen el masaje, acarician tus partes íntimas y terminan masturbándote de manera deliciosa. Bueno, le había prometido a mi hija llevarla, y llegamos a nuestra cita a la hora que habíamos convenido. Yo le comenté a una de las chicas que me la dejaran bien prendidita, y ella me preguntó que si era mi amiguita. Le dije que no, y luego le conté mi relación con mi hija. No se lo podía creer, pero me dijo que yo era muy libidinoso y calenturiento por estar queriendo con mi hija, a lo que asentí, y le dije que mi hija también, pero que a nosotros nos parecía natural. Bueno, me preguntó si yo pasaría con ella al masaje para ver cómo lo hacía, o si esperaría afuera. Le dije que cuando empezara me avisara y ya entraría. Me preguntó si “conocía” a mi hija, y le dije que sí, que se la encontraría totalmente depilada, sin un vello en todo el cuerpo, y que en uno de sus pechos encontraría un lunarcito. En fin, le pedí que la tratara muy bien, y que se llevaría una buena propina de mi parte. Después de un buen rato, me llamó y me pidió pasar, en voz baja, lo hice y me coloqué en un rinconcito para ver cómo trataban a mi hija. ¡Delicioso! Es la segunda vez que veo cómo una mujer la masajea, y me parece tremendamente cachondo. Sobre todo, cuando abren sus muslos para masajearlos, mi hija es muy cooperativa, se deja hacer y le gusta. Gimió cuando la chica acercó sus manos con aceite muy cerca de su vulva, dejándolas ir descuidadamente hasta ella, pero volviendo de inmediato a las piernas, y más rico cuando subió a sus nalgas, que masajeó con movimientos circulares, de tal manera que las abría y las cerraba, dejando ver su culito y su vulva, porque cada vez era más y más lo que las abría, antes de llegar a la espalda, que en realidad, lo que hacen es tratar de tocar los pechos por los costados. Mi hija ya estaba muy caliente cuando le pidió que se volteara, y le comenté que allí estaba yo, y que me iba a salir para que se sintiera cómoda. Su único comentario entre lo sofocada que estaba fue que no se había dado cuenta cuando entré. Bueno, me salí para dejarlas, a mi hija para que pudiera estar muy a gusto, y a la chica, para que pudiera hacer su “trabajo” sin interrupciones. Además, para incrementar mi morbo.

Un rato después me contó que la chica había seguido con el masaje, primero en los pies, que le había gustado mucho, luego siguió en las piernas, pero subió de inmediato al estómago, en donde, entre plática y broma, jugó con su ombligo, y que después de algún comentario de que tenía muy bonitos pechos, subió despacio hacia ellos y con mucho aceite, empezó a masajearlos con mucha suavidad, pero que ya no era un masaje, sino que estaba en realidad llegando hasta los mismos pezones. Y mi hija dice que se los tomó, los pellizcó, apretó y luego, empezó a bajar poco a poco una mano, mientras la otra siguió masajeando sus pechos, pasando de un pezón a otro. Cuando llegó a su pubis, le dijo que le gustaba mucho que tuviera su cosita depilada, y que tenía unos labios bastante “carnositos”. Y que se los había separado y en un segundo estaba masajeando su clítoris, y metiendo uno, dos, tres dedos dentro de su vagina, hasta que hizo que tuviera un orgasmo. Luego la chica le preguntó si en realidad era yo su papá, y muy morbosamente la asaltó con preguntas, que qué hacía yo con ella, que si le gustaba, que cómo lo hacíamos, que… Por supuesto, mientras le preguntaba seguía sobándola y acariciando sus pechos y su vulva. Dice mi hija que esa chica sabe tratar muy bien a otra, y que sabe dar placer. Pero también me comentó que es tremendamente morbosa, por el montón de preguntas que le hizo. Incluso le preguntó si yo le había bajado ya, o si ella me había mamado, a lo que mi hija le contestó que eso es algo que a ella le gusta mucho: “tomar su biberón”. En fin, mi hija salió de allí totalmente eléctrica, y aceptó que fuéramos a un sex shop que está en el área de satélite a comprar algún juguetito, pero finalmente ella no se bajó del carro. Así que le compré un “sub” que es una especie de huevo grande, que vibra y da una especie de toques, como los que dan los aparatos para adelgazar. Así que cuando llegué al carro, le dije que se lo pusiera de una vez cuando estuviéramos en la cafetería. (Del masaje íbamos a tomar un café cerca de la casa). Ella aceptó y nos fuimos a tomar el café. Después de un rato, se fue al baño, y cuando regresó me dijo que ya lo traía puesto, y que traía el control ya por la cintura de la falda. Me dijo que había probado un poquito el vibrador, y que estaba bien rico, que lo otro no se había atrevido. Bueno, estuvimos un rato allí, y yo entre que quiero y no quiero, tomé el control, y lo conecté, y ella me dijo que no lo hiciera, porque la iba a delatar ante las personas asistentes. Yo le dije que ya había visto que unos muchachos estaban viéndole las piernas desde hacía rato, por el tipo de falda no se podía cubrir totalmente, así que, de cualquier forma que se sentara, estaría enseñando piernas. Eso nos hizo reír, pues a ella le gusta que la vean, es un poco exhibicionista, y por eso no le importa mucho desnudarse cuando le dan masaje por ejemplo. Aunque no tiene un cuerpo de diosa, y es chaparrita, tiene un cuerpo apetecible, las piernas las tiene un poco gruesas, y los pechos son grandes, buenas nalgas, paradas. Diría que es culoncita por su estatura, y pensaría que por chiquita no aguanta mucho, pero desde chiquita pudo con toda. Dicen que las mujeres que tienen el pie chiquito, tienen la vulva grande y profunda. Así es mi hija, y ya pude en una ocasión darme cuenta que sí puede aguantar bastante. Ya te conté de un masajista de su ciudad. Allí dejó que los muchachos se dieran gusto viéndole las piernas.

Bueno, allí estuvimos un buen rato, y sí accioné el aparatito varias veces, y varias veces ella se estremeció con la vibración dentro de su vagina. Cuando accioné el otro botón dio un salto, y me dijo que era una sensación muy distinta, que contrae todos los músculos y la hace saltar, pero que es delicioso, que así con tres o cuatro, tendría un orgasmo. Ni corto ni perezoso, allí van cuatro, cinco, seis, y veo cómo se pone chapeada y colorada, y empieza tener un orgasmo, cierra las piernas con fuerza, y se derrite en el sillón. Cuando ella tiene un orgasmo, pone cara de gozo, parece una putita, para los labios, como queriendo tener un pene en ella, y pone cara de morbosa y cachonda. En fin, ya no hicimos más porque me dijo que se iba a mojar toda, y con los calzoncitos que traía, no iba a poder aguantar mucho, así que nos regresamos a la casa. En el carro le pedí que me dejara hacerlo de nuevo, y me lo permitió, pero allí le puse el vibrador y el segundo botón de toques. De la cafetería a la casa tuvo al menos tres orgasmos, los tres tremendos, se abrió de piernas, se acostó en el asiento, y tuve la oportunidad de ver sus calzoncitos, totalmente metidos entre sus labios, empapados. Le metí dos dedos, y toqué el “sub”, adentro de su vagina, y sentí cómo vibraba adentro de ella. En fin, movía las caderas para adelante y para atrás, y gemía como loquita. Le comenté que me gustaba verla así como una putita, y que me gustaba que fuera tan cogelona, tan caliente y tan depravada, porque de esa manera yo podría enseñarle todo lo que nos diera placer. Ella me pregunto: ¿maas?, y le dije que tendría un par de ideas en mente todavía, y que ya veríamos si las llevábamos a cabo. Cuando llegamos a casa, no bien cerramos la puerta, le encendí de nuevo el Sub, para que lo sintiera vibrando, pero en lo más fuerte, ella apenas subió las escaleras, y yo por atrás iba tocándole las nalgas, tratando de meter mis dedos entre ellas. Luego, la desnudé, y le pregunté cómo le había ido con la masajista, en ese momento fue que me contó todo lo que le hizo, y por supuesto eso subió aún más su calentura y la mía. Y nos dimos a la tarea de encender su nuevo juguete, y hacerla gozar, gimiendo y retorciéndose en la cama, hasta que después de tres o cuatro orgasmos me pidió que le diera “biberón”, que es que quiere mamarme. Yo le di mi verga para que mamara, y así estuvo un buen rato, lamiendo y mamando hasta que le pedí que parara porque me iba a venir.

Le pedí que se sacara el Sub, que en realidad parece un huevo, sólo que un poquito largo como salchicha, y le dije que la iba a amarrar para hacer yo lo que quisiera con ella. Ella se dejó, la amarré a la cabecera de la cama, le abrí las piernas, las amarré también, después de ponerle una almohada en las nalgas, para parar más su pubis, y luego me di a la tarea de lamerla toda, mamar sus pechos, y mamar los labios vaginales, hasta ponérselos rojos, y su clítoris, buscarlo, mamarlo para que se pusiera durito. Le metí hasta cuatro dedos en la vagina, luego le volví a meter el Sub para que tuviera otro orgasmo, y finalmente acerqué mi verga a su vulva, y la penetré poco a poco, hasta el fondo. Por supuesto que mi hija estaba que se moría de calentura, y le dije que me vendría pronto dentro de ella, y me pidió que lo hiciera, porque quería sentirme viniéndome en ella. Bueno, eso hicimos y nos quedamos medio dormidos, no sin antes desatarla y comentarle que era bien putita, pero que así me gustaba, y que yo estaba encantado cogiendo con ella, porque era muy cachonda.

No terminamos allí, pero ya es muy noche. Seguiré con esto mañana

Vivo en una finca muy grande donde mi padre tiene muchos animales entre ellos perros. Con muchos de ellos he tenido experiencias sexuales de muchas maneras diferentes pero un día hice algo que para mí ha sido mi mayor experiencia.

Mis padres se habían marchado de casa, estaba yo solito y con unas ganas de echar un polvo de los grandes así que me propuse ir a ver a mi perrito pero quería que fuese algo especial, diferente…

Por ello mi mayor fantasía era llevar a mi perrito a mi casa, a mi cuarto y allí dejarme llevar. Note que el can estaba diferente, jamás había estado dentro de casa aunque se tranquilizó desde que empecé a masturbarlo. Empecé muy despacio, teníamos mucho tiempo por delante; de repente paré de tocarlo y me embadurné el ano con nata. Él desesperado comenzó a lamerme de una manera descomunal y comencé a masturbarlo de nuevo ayudándome de la nata. Lo hacia de manera que metía toda su polla dentro del bote y de ahí lo llevaba a mi boca, digamos que lo usaba como cuchara. Así estuve durante 15 minutos aproximadamente, era algo que no quería que acabara nunca. Ya, mas excitado que nunca gire al perro boca arriba con su pene completamente destapado y comencé a penetrarme de una manera que jamás lo había hecho. Recuerdo ver al perro como se babeaba de placer mientras me follaba. Su pene aun mas gordo seguía igual de duro e incluso todavía mas grande que en otras ocasiones.

Así seguimos durante 20 minutos, finalmente después de varias corridas en mi ano me deje correr en la boca.

Creo que esto me ha valido para disfrutar del sexo como quiero y con quien quiero. Ahora mismo tengo novia y un amante que lo visito siempre que puedo para que me eche “un cable”.

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